"Existe una notable diferencia entre una novela y una película. Una novela ha de ser aceptada para su publicación, ha de ser revisada y corregida y, en todos los demás aspectos, está preparada para publicarse. De ahí que no suceda como en el cine y el proyecto quede repentinamente abortado".Son palabras de John Irving en Mis líos con el cine. La excusa de este libro es hablar sobre la adaptación que él mismo hizo de su novela Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra a la película Las normas de la casa de la sidra, pero, como he dicho, esta premisa es sólo una excusa.

En este momento, en el párrafo que he copiado, el señor Irving se queja de que un guión tiene que pasar muchos filtros, mucha gente implicada en el proyecto, incluso productores con dinero que no tienen ni idea de cine. Sin embargo, una novela se presenta al editor, que propone alguna corrección, y poco más.
Pero claro, lo que parece olvidar es que una novela es un producto en sí mismo. Da igual que se publique o no, una novela es una novela (si no se publica se le añade el epíteto "inédita" y ya está). Pero, y vuelvo a la obviedad de siempre que no todo el mundo tiene clara, un guión no es un producto en sí mismo. Un guión que no se realiza no es un guión inédito, es un guión en un cajón.
2 comentarios:
Gran libro, sí.
Ahí es donde aprendí, a fuerza de tragarme páginas y páginas, el término: "Obstetricia"
Que anda que no da la vara con el temita!
:D
Sí, Galahan, es lo más curioso del libro. Crees que vas a leer un libro sobre cine y literatura, y te encuentras que más de un tercio va sobre medicina. Pero ahora entiendo mejor muchas cosas de las novelas de John Irving.
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