Circula entre blogs el premio “One Lovely Blog Award”, que entrega un bloguero a otro que considera destacado por algo (originalidad, frescura, contenido, etc.).
Resulta que hace ya un mes, tuve el honor de que Rafael Estrada (ganador del premio megustaescribir con su novela Ángeles de sangre), le concediera ese galardón a “Como te digo una cosa, te digo la otra”. Se supone que tenía ya que haber respondido al premio cumpliendo los requisitos que se exigen. Pero ya sabéis que últimamente ando perezoso en lo que a este blog se refiere.
Pero es que hace sólo un par de días, Arantxa Serantes, del blog Pensamientos a duermevela, me otorgó también este mismo premio. Y me sentí un poco mal, un poco fraude. Más que nada por el abandono al que tengo sometido a este hijito mío. Que haya cumplido ya ocho años no es motivo suficiente para dejarlo ir.
De modo que este premio por partida doble va a tener (deseo) un efecto revitalizador. De momento, voy a cumplir con las demandas del galardón. Lo primero es nombrar y agradecer a quien me lo ha otorgado. Cosa que ya he hecho y vuelvo a hacer: gracias, Rafael; gracias, Arantxa.
Lo segundo es responder a una batería de once preguntas. En mi caso tendré que hacerlo por partida doble, aunque Arantxa sólo ha puesto diez. En algún caso, las preguntas son parecidas, así que las aúno.
¿Qué pretendes conseguir con tu blog?
¿Por qué decidiste crear un blog?
Cuando lo creé, lo hice con la idea de tener un espacio donde ver publicado todo lo que me apeteciera sin que nadie pudiera decir “esto te lo publico o esto no”. Para mí era como enviar “cartas el director” de un periódico que siempre me tendría en cuenta.
¿Lo estás logrando?
Como las pretensiones no iban más allá de publicar y expresarme, creo que sí.
¿Cuántas horas le dedicas al día?
Actualmente, muy pocas, por no decir ninguna. Cuando estaba más activo, con algunos minutos para redactar la entrada y minutos sueltos para responder los comentarios, tenía suficiente. No creo que me quitara demasiado tiempo.
¿Qué es lo que ha cambiado en tu vida por haberlo creado?
Aunque parezca una tontería, me he dado un poco a conocer y he conocido a alguna gente virtual o presencialmente. No han sido cambios radicales en mi vida, pero sí esos pequeños cambios que aderezan la existencia.
¿Cómo crees que sería mejor el mundo: con o sin Internet?
Con internet, ya lo vemos. Sin internet, ya lo vimos. ¿Cuál es mejor? Probablemente con internet pero sin abusar.
Se dice que las Redes Sociales representan el Quinto Poder. ¿Qué piensas sobre ello?
Desde luego, tienen un impacto bastante considerable sobre las acciones y pensamientos, y los políticos cada vez se dan más cuenta de su influencia.
En un futuro no muy lejano, ¿crees que Internet será más libre o que estará más controlada?
Imagino que se intentará tener cada vez más control. No sé si se conseguirá, ojalá no.
Facebook, Twitter, Google+: ordenalos en función de la utilidad que tienen para ti.
Utilidad, no mucha, ja, ja. Pero por uso, ese mismo es el orden.
¿Utilizas Wikipedia a menudo?
Sí, para buscar información y enlazar.
Cuál es para ti el mejor invento de toda la historia de la Humanidad.
Como oí una vez en la radio a una madre: el chupete.
Qué representa para ti haber recibido este premio.
Como he dicho en la entrada, un aliciente y un incentivo para retomar el blog y un agradecimiento porque me recuerda que al otro lado hay gente que me lee.
¿Te dejas llevar por el número de seguidores o crees en el slow blogging?
Me gusta ver cuántos seguidores tengo, pero no me obsesiona.
¿Cómo serán los blogs del futuro?¿Qué crees que les falta para conectar más con el público?
No sé si habrá blogs en el futuro o cualquier otra cosa. Y creo que ya conectan bien con el público. Depende más del contenido, creo, que de cualquier aspecto formal.
Confiesa: ¿Sigues a algún gurú del social media o a algún famoso/a?¿Hay algún blog de famoso/a que realmente merezca la pena?
No, no soy seguidor de ningún famoso.
¿Qué significan para tí las redes sociales?
Un mundo paralelo al mundo real, un lugar donde hacer promoción y donde contactar con gente con tus mismos gustos, ideas… Un lugar donde hacerte oír.
Recomiéndame un buen e-book o una revista que pueda descargarse legalmente.
Soy incapaz de recomendarte un e-book, más que nada porque no veo la diferencia con un buen libro en general. Revista para descargar legalmente (y gratis), te recomiendo El templo de las mil puertas, sobre literatura juvenil.
¿Crees en el software libre y en el creative commons/ copyleft o en un modelo privativo?
No creo que tengan que entrar en conflicto. Yo mismo tengo mi novela publicada con un modelo privativo, pero estoy publicando poco a poco un manual para escribir novela juvenil con un modelo creative commons en el blog Apitiké.
Recomiéndame un vídeo de Youtube y dí por qué.
Últimamente sólo te podría recomendar vídeos de dibujos animados, así que mejor pasamos a la siguiente.
Sugiéreme un tema que te gustaría que tratara en mi blog.
Podrías hablar de novelas autoeditadas con éxito en la red y plataformas de venta como Amazon.
¿Cómo se puede revalorizar la cultura en Internet?
Ni idea. Ya quisiera yo saberlo, ja ja. Pero supongo que eso es algo que hay que hacer entre todos y que internet ya es una plataforma con todo lo bueno y todo lo malo de los seres humanos, lo que ya es bastante.
Además de responder a esta batería, hay que recomendar otros once blogs a los que también entrego el premio. Aquí va mi lista:
Bollakido de breicon con mostaza, por su manera original y divertida de relatar el día a día de un emigrado.
Secret garden, por la calidad de sus microrrelatos, y para animarla a continuar.
Elegí un mal día para empezar a fumar, por su asombrosa inventiva y su divertida visión de la realidad.
Mami sin carné, por su forma desenfadada y sin complejos de afrontar la maternidad/paternidad.
Bloguionista, por ser una plataforma de información, discusión, crítica e incluso formación para guionistas y aspirantes a guionista.
El blog de Laudine, por su calidad literaria y su valiente exposición personal.
El elefante lector, por su gran labor en defensa y divulgación de la literatura infantil.
El blog de Atrapavientos, sobre todo porque es un escaparate de la interesantísima oferta formativa que ofrece la plataforma (con la que estoy orgulloso de colaborar).
Juvenil, fantástica o lo que se tercie, por sus interesantísimas reseñas.
Café con letras,por su importante, didáctica, desinteresada y desenfadada labor de divulgación lingüística.
El blog de Jar Jar. Es un blog que acabo de descubrir y tiene unos contenidos muy interesantes sobre lengua, filología y literatura.
Y hasta aquí mi entrega de premios. Ahora a todos ellos les corresponde continuar con esta cadena premiando a otros once blogs, respondiendo a mis once preguntas y haciendo a su vez once preguntas más.
Aquí va mi batería, que coge algunas de las que ya me han hecho a mí:
1. ¿Desde cuándo tienes tu blog y por qué?
2. ¿Qué te motiva a seguir con él?
3. ¿Ha cambiado algo en tu vida o en tu trabajo gracias al blog?
4. ¿Tienen los blogs, tal cual están ahora, los días contados?
5. ¿Te tomas el blog como una obligación o como una diversión?
6. ¿Haces alguna labor de promoción de tu blog o dejas que viva por sí mismo?
7. ¿Te informas y documentas exclusivamente por la red, o consultas información en papel?
8. ¿Qué opinas de twitter? Qué ventajas y desventajas le ves.
9. ¿Cómo te relacionarías con el mundo si de repente desapariera internet?
10. ¿Qué utilidad crees que puede tener este premio?
11. ¿Tienes algún otro blog propio o página propia que quieras recomendar?
Ah, otra de las condiciones del premio es visitar los blogs que han sido galardonados junto al de uno. Me pongo a hacerlo ahora mismo.
Pues ya está, vuelvo a dar las gracias a las dos personas que me han tenido en cuenta para este premio y aunque sé que da un poco de pereza continuar con la cadena, os animo a los premiados a seguir con ella.
viernes, mayo 17, 2013
jueves, mayo 16, 2013
Sanjacobos con palomitas (o a grandes males, grandes remedios)
A Alicia le gustan mucho los Sanjacobos caseros que le hacemos. Pero últimamente hemos decidido no abusar de los fritos, así que hoy me propuse hacerlos al horno en lugar de fritos. De hecho, las empanadillas siempre se las hemos hecho al horno y quedan muy ricas, así que no tenía por qué ser diferente con esto.
Los ingredientes habituales son lonchas de jamon york o, como por ejemplo hoy, fiambre de pavo, queso en loncha, huevo batido, harina y pan rallado. Pero cuando ya tenía todos los ingredientes fuera y el huevo batido, no encontraba el pan rallado por ningún lado. Horror, no tenía. Y tampoco tenía pan duro para rallar. Pero ya estaba lanzado. A grandes males, grandes remedios. Cogí un paquete de sucedáneo de palomitas, de esas que venden para los críos, y machaqué bastantes con el mortero. Eso tendría que valerme. Aquí tenéis los ingredientes para rebozar.
Después cogí dos lonchas de pavo y una de queso para cada sanjacobo. Hice un sandwich con ellas.
A continuación, pasé cada sandwich por harina y después por huevo para que se selle bien. Finalmente los pasé por las palomitas machacadas, que le darán textura.Y los puse en la rejilla baja sobre papel de horno con un pelín de aceite de oliva.
Mientras, había precalentado el horno a 190 grados. Metí los sanjacobos y lo puse veinte minutos. A los diez minutos, abrí el horno para darle la vuelta. Y cuando acabó el tiempo, volví a darle la vuelta y puse el gril cuatro minutitos. He aquí el resultado:
Debo reconocer que me gustan más con pan rallado, así que tendré un nuevo paquete para la próxima vez, pero la experiencia de hacerlo al horno ha estado bien. Total, el pavo se puede comer incluso crudo y el queso también, así que no había mucho riesgo. Eso sí, la niña no ha dejado ni una miga en el plato.
Los ingredientes habituales son lonchas de jamon york o, como por ejemplo hoy, fiambre de pavo, queso en loncha, huevo batido, harina y pan rallado. Pero cuando ya tenía todos los ingredientes fuera y el huevo batido, no encontraba el pan rallado por ningún lado. Horror, no tenía. Y tampoco tenía pan duro para rallar. Pero ya estaba lanzado. A grandes males, grandes remedios. Cogí un paquete de sucedáneo de palomitas, de esas que venden para los críos, y machaqué bastantes con el mortero. Eso tendría que valerme. Aquí tenéis los ingredientes para rebozar.
Después cogí dos lonchas de pavo y una de queso para cada sanjacobo. Hice un sandwich con ellas.
A continuación, pasé cada sandwich por harina y después por huevo para que se selle bien. Finalmente los pasé por las palomitas machacadas, que le darán textura.Y los puse en la rejilla baja sobre papel de horno con un pelín de aceite de oliva.
Mientras, había precalentado el horno a 190 grados. Metí los sanjacobos y lo puse veinte minutos. A los diez minutos, abrí el horno para darle la vuelta. Y cuando acabó el tiempo, volví a darle la vuelta y puse el gril cuatro minutitos. He aquí el resultado:
Debo reconocer que me gustan más con pan rallado, así que tendré un nuevo paquete para la próxima vez, pero la experiencia de hacerlo al horno ha estado bien. Total, el pavo se puede comer incluso crudo y el queso también, así que no había mucho riesgo. Eso sí, la niña no ha dejado ni una miga en el plato.
miércoles, mayo 08, 2013
Reseña soñadora
Hace ya dos años y y dos meses que salió publicada mi novela El caso del hada falsamente ahogada. Para mí es ya como un hijo que camina solo por el mundo. Le intenté hacer la promoción que pude, la recomendé en foros, subforos y aforos, y escribí sobre ella hasta aburrir al personal.
Pero los hijos, cuando crecen, a veces nos siguen recordando que están ahí. Hace muy poco me llegó a mi correo una petición de una tal Laura Soñadora. Es una chica, creo que de unos quince años, que lleva un blog sobre literatura con una sección de reseñas. Me decía que había leído la sinopsis de mi novela y que le interesaba reseñarla. Me pedía un ejemplar. Entendí que dedicándose a esto de forma desinteresada y con esa edad, no tendría mucho dinero para comprar todos los libros sobre los que habla.
Yo tenía en casa un par de ejemplares, así que me deshice de uno y se lo envié. Al principio tenía un poco de reparo porque su blog en aquel momento se llamaba "Cállame con un beso" (le ha cambiado el nombre recientemente) y por lo que pude ver se centraba algo más en la literatura juvenil con toques románticos. Mi novela tiene apenas un toquecito de romanticismo, pero no es lo central.
Ayer por fin pude leer su opinión. Vosotros podéis también hacerlo AQUÍ.
Me gusta su sinceridad, y entiendo que no acabe de entender al protagonista, porque confieso que lo utilicé más como un elemento narrativo que como un personaje de peso, era el elemento que me permitía mover la acción de un lado a otro, el amo de la situación. Y me alegra también que se enganchara a la lectura y al final acabara volando entre las páginas junto a Growyn, Ritkin, Bedenil y los demás. Como escritor, no hay nada que me satisfaga más que saber que un lector se ha enganchado y no ha podido soltar mi libro. ¡Gracias, Laura!
Laura Soñadora asegura que no dudará en leer otra aventura escrita por mí. No sé si saldrá a la luz o cuándo, pero llevo ya bastante avanzada la segunda aventrua de Growyn, el elfo detective, y debo decir que en este nuevo caso sí me he preocupado por darle algo más de profundidad y que, al fin, he introducido una trama romántica con mucho peso.
Growyn amenaza con volver. Espero que los lectores lo reciban al menos igual de bien que recibieron su primer libro.
Pero los hijos, cuando crecen, a veces nos siguen recordando que están ahí. Hace muy poco me llegó a mi correo una petición de una tal Laura Soñadora. Es una chica, creo que de unos quince años, que lleva un blog sobre literatura con una sección de reseñas. Me decía que había leído la sinopsis de mi novela y que le interesaba reseñarla. Me pedía un ejemplar. Entendí que dedicándose a esto de forma desinteresada y con esa edad, no tendría mucho dinero para comprar todos los libros sobre los que habla.
Yo tenía en casa un par de ejemplares, así que me deshice de uno y se lo envié. Al principio tenía un poco de reparo porque su blog en aquel momento se llamaba "Cállame con un beso" (le ha cambiado el nombre recientemente) y por lo que pude ver se centraba algo más en la literatura juvenil con toques románticos. Mi novela tiene apenas un toquecito de romanticismo, pero no es lo central. Ayer por fin pude leer su opinión. Vosotros podéis también hacerlo AQUÍ.
Me gusta su sinceridad, y entiendo que no acabe de entender al protagonista, porque confieso que lo utilicé más como un elemento narrativo que como un personaje de peso, era el elemento que me permitía mover la acción de un lado a otro, el amo de la situación. Y me alegra también que se enganchara a la lectura y al final acabara volando entre las páginas junto a Growyn, Ritkin, Bedenil y los demás. Como escritor, no hay nada que me satisfaga más que saber que un lector se ha enganchado y no ha podido soltar mi libro. ¡Gracias, Laura!
Laura Soñadora asegura que no dudará en leer otra aventura escrita por mí. No sé si saldrá a la luz o cuándo, pero llevo ya bastante avanzada la segunda aventrua de Growyn, el elfo detective, y debo decir que en este nuevo caso sí me he preocupado por darle algo más de profundidad y que, al fin, he introducido una trama romántica con mucho peso.
Growyn amenaza con volver. Espero que los lectores lo reciban al menos igual de bien que recibieron su primer libro.
martes, abril 30, 2013
Amigo de sus Enemigos
Que parece que no. Por más que me lo propongo, no hay manera de que escriba con asiduidad en este blog. Pero es que desde el viernes pasado tengo un buen motivo para retomarlo con al menos una entrada.
Y es que el viernes fui a un concierto. Sí, de rock. No es algo raro, pero hacía mucho tiempo que no iba a uno. Y el reencuentro mereció la pena. Fue nada más y nada menos que con Los Enemigos. Ellos hacen La Revuelta Enemiga para volver a los escenarios, y yo vuelvo a la arena con ellos.No fue extraño, porque creo que el más joven de los asistentes debía tener treinta y tantos años.
No voy a hacer una crónica musical del evento (no suelo hacerlo), sólo decir que arrancar con eso de "Eres tú John Wayne" fue todo un trayazo que ya nos puso las pilas. No es que Josele Santiago salte en el escenario, pero fue un concierto con mucha energía, con mucho rock y poco descanso. Se agradece que no hayan sacado disco nuevo (aún) porque así todo era clásico, todos los temas eran conocidos, todos sonaban en nuestra cabeza a la vez que en el escenario.
Grandioso reencuentro, he dicho.Y como muestra, unas imágenes.



Y para el recuerdo un vídeo que grabé. No se oye bien porque estaba cerca del bafle y la cámara distorsiona un poco.
Al salir llovía a mares y... pero eso es otra historia que quizá cuente algún día.
(Nota mental: para la próxima entrada no escribir tantos "no". Vaya, he vuelto a hacerlo)
Y es que el viernes fui a un concierto. Sí, de rock. No es algo raro, pero hacía mucho tiempo que no iba a uno. Y el reencuentro mereció la pena. Fue nada más y nada menos que con Los Enemigos. Ellos hacen La Revuelta Enemiga para volver a los escenarios, y yo vuelvo a la arena con ellos.No fue extraño, porque creo que el más joven de los asistentes debía tener treinta y tantos años.
No voy a hacer una crónica musical del evento (no suelo hacerlo), sólo decir que arrancar con eso de "Eres tú John Wayne" fue todo un trayazo que ya nos puso las pilas. No es que Josele Santiago salte en el escenario, pero fue un concierto con mucha energía, con mucho rock y poco descanso. Se agradece que no hayan sacado disco nuevo (aún) porque así todo era clásico, todos los temas eran conocidos, todos sonaban en nuestra cabeza a la vez que en el escenario.
Grandioso reencuentro, he dicho.Y como muestra, unas imágenes.
Y para el recuerdo un vídeo que grabé. No se oye bien porque estaba cerca del bafle y la cámara distorsiona un poco.
Al salir llovía a mares y... pero eso es otra historia que quizá cuente algún día.
(Nota mental: para la próxima entrada no escribir tantos "no". Vaya, he vuelto a hacerlo)
martes, abril 09, 2013
Estamos gilipollas, ¿o qué? (Segunda parte)
Pasear por la calle te llena de asombro a cada paso.
Ayer volvía con mi hija caminando desde uno de los parques de la Casa de Campo, cuando vi a un chaval de unos trece o catorce años encaramarse a una valla, señalar algo y posar muy sonriente para una foto que le hacía su padre (o al menos parecía su padre, yo no les pregunté qué parentesco les unía).
El chaval siguió posando y el padre le hizo dos o tres fotos. Aquello parecía hacerles mucha gracia. Después el chaval se bajó y miraron el resultado en la pequeña pantalla de la cámara digital. El resultado fue satisfactorio para ellos, porque se rieron de buena gana.
Cuando pasé ante lo que señalaba el chaval, me di cuenta que era una indicación de que allí se encontraba el Madrid Arena. Sí, el mismo lugar que se ha hecho célebre en las noticias. El mismo lugar en que murieron cinco chicas.
Muy divertido todo.
Ayer volvía con mi hija caminando desde uno de los parques de la Casa de Campo, cuando vi a un chaval de unos trece o catorce años encaramarse a una valla, señalar algo y posar muy sonriente para una foto que le hacía su padre (o al menos parecía su padre, yo no les pregunté qué parentesco les unía).
El chaval siguió posando y el padre le hizo dos o tres fotos. Aquello parecía hacerles mucha gracia. Después el chaval se bajó y miraron el resultado en la pequeña pantalla de la cámara digital. El resultado fue satisfactorio para ellos, porque se rieron de buena gana.
Cuando pasé ante lo que señalaba el chaval, me di cuenta que era una indicación de que allí se encontraba el Madrid Arena. Sí, el mismo lugar que se ha hecho célebre en las noticias. El mismo lugar en que murieron cinco chicas.
Muy divertido todo.
domingo, marzo 24, 2013
Estamos gilipollas, ¿o qué?
Cuando empezó a extenderse el uso de teléfonos móviles, cuando la mayoría de ciudadanos no teníamos uno, mirábamos a los que sí por encima del hombro y los insultábamos. Los llamábamos gilipollas y cosas peores. Con el tiempo, nosotros también tuvimos un móvil. Y empezamos a pensar que no deberíamos haber insultado a los "pioneros", que no eran tan gilipollas.
Yo creo que sí, creo que todos somos un poco idiotas en lo que respecta a la tecnología.
Antes fue con los móviles, ahora es con los tablets y smartphones. El último ejemplo lo vi esta semana en el metro. Iba en la línea 4. Un tipo iba apoyado en la puerta a mi lado mirando noticias en su ipad. Junto a él estaba la gran pegatina con el mapa del metro. Frente a él, el esquema de varias líneas en grande, entre ellas, la línea 4.
Cuando estamos llegando a una parada, el tipo deja de mirar las noticias, abre otra aplicación en la tablet y mira el plano del metro allí. Comprueba que tiene que bajarse en la siguiente y lo hace. Sólo tenía que haber girado la cabeza para ver la pegatina. Pero no, eso pertenece al mundo real, eso no está en una pantalla. Si no sale en mi pantalla, no existe.
Estamos gilipollas, ¿o qué?
Yo creo que sí, creo que todos somos un poco idiotas en lo que respecta a la tecnología.
Antes fue con los móviles, ahora es con los tablets y smartphones. El último ejemplo lo vi esta semana en el metro. Iba en la línea 4. Un tipo iba apoyado en la puerta a mi lado mirando noticias en su ipad. Junto a él estaba la gran pegatina con el mapa del metro. Frente a él, el esquema de varias líneas en grande, entre ellas, la línea 4.
Cuando estamos llegando a una parada, el tipo deja de mirar las noticias, abre otra aplicación en la tablet y mira el plano del metro allí. Comprueba que tiene que bajarse en la siguiente y lo hace. Sólo tenía que haber girado la cabeza para ver la pegatina. Pero no, eso pertenece al mundo real, eso no está en una pantalla. Si no sale en mi pantalla, no existe.
Estamos gilipollas, ¿o qué?
viernes, marzo 22, 2013
Ilusión de primavera
Retomo este blog para hablar de algo que me tiene últimamente muy ilusionado, y es el viento. Bueno, no exactamente el viento, más bien la forma en que podemos atraparlo, subirnos a él y hacerlo nuestro aliado. El viento, que va y viene a su antojo, que nos quita el sombrero de la cabeza, nos despeina y nos hace volar, es una buen elemento metafórico para la creatividad.
Y de eso va lo que me ilusiona.
Gracias a la plataforma Atrapavientos, tengo la oportunidad de ofrecer dos talleres muy diferentes en los que compartir mis conocimientos y experiencia y también en los que recibir retroalimentación que me hará aprender mucho, de eso estoy seguro.
El primer taller se puede cursar online y comienza dentro de tres semanas, el 15 de Abril. Es un taller concentrado, de sólo quince días en el que expondré trucos y protocolos para conseguir evitar o salir más o menos airosos del temido bloqueo creativo. Serán quince días en los que espero que los foros ardan con las preguntas, sugerencias, dudas, reproches, insultos... Daré un poco de teoría, pediré algunos ejercicios y todos nos podremos manos a la obra para que los quince días sean muy fructíferos. Por mí no va a quedar, eso os lo aseguro.
Podéis encontrar más información AQUÍ
Un poco después, el 10 de Mayo dará comienzo otro taller, esta vez presencial. Será en Zaragoza y durará tres días: el viernes por la tarde, el sábado todo el día y el domingo por la mañana. Junto a dos estupendos actores, Rafa Blanca y Laura Gómez-Lacueva, hablaremos sobre las claves para crear personajes imperfectos, porque los personajes más redondos son los que tienen imperfecciones. Y no sólo trabajaremos para crear personajes, sino que veremos cómo cobran vida gracias a la labor de los dos actores. Creo que será una experiencia inolvidable para todo el que asista, así que si puedes ir o estás en Zaragoza, no dudes en apuntarte, que sólo hay dieciséis plazas.
Tenéis toda la información sobre este taller AQUÍ
¿No me diréis que no es un buen motivo para retomar el blog?
Y de eso va lo que me ilusiona.
Gracias a la plataforma Atrapavientos, tengo la oportunidad de ofrecer dos talleres muy diferentes en los que compartir mis conocimientos y experiencia y también en los que recibir retroalimentación que me hará aprender mucho, de eso estoy seguro.
El primer taller se puede cursar online y comienza dentro de tres semanas, el 15 de Abril. Es un taller concentrado, de sólo quince días en el que expondré trucos y protocolos para conseguir evitar o salir más o menos airosos del temido bloqueo creativo. Serán quince días en los que espero que los foros ardan con las preguntas, sugerencias, dudas, reproches, insultos... Daré un poco de teoría, pediré algunos ejercicios y todos nos podremos manos a la obra para que los quince días sean muy fructíferos. Por mí no va a quedar, eso os lo aseguro.
Podéis encontrar más información AQUÍ
Un poco después, el 10 de Mayo dará comienzo otro taller, esta vez presencial. Será en Zaragoza y durará tres días: el viernes por la tarde, el sábado todo el día y el domingo por la mañana. Junto a dos estupendos actores, Rafa Blanca y Laura Gómez-Lacueva, hablaremos sobre las claves para crear personajes imperfectos, porque los personajes más redondos son los que tienen imperfecciones. Y no sólo trabajaremos para crear personajes, sino que veremos cómo cobran vida gracias a la labor de los dos actores. Creo que será una experiencia inolvidable para todo el que asista, así que si puedes ir o estás en Zaragoza, no dudes en apuntarte, que sólo hay dieciséis plazas.
Tenéis toda la información sobre este taller AQUÍ
¿No me diréis que no es un buen motivo para retomar el blog?
miércoles, febrero 20, 2013
Parafraseando
Primero fueron a por los profesores diciendo que eran unos vagos, pero yo no era profesor, así que no hice nada.
Después fueron a por lo médicos diciendo que sólo se ocupaban de sus bolsillos, pero yo no era médico, así que no hice nada.
Después atacaron a los parados, asegurando que no buscaban trabajo porque se conformaban con las migajas del sistema, pero yo no tenía ni migajas, así que tampoco hice nada.
Después fueron a por los jueces, diciendo que su ira provenía de los días libres que le habían quitado, pero yo no era juez, así que tampoco hice nada.
Más tarde les tocó a los actores, diciendo que eran unos niños ricos jugando a ser solidarios, pero yo no era actor, así que no hice nada.
Y cuando ya no quedaba nadie más a quien atacar, fueron a por mí.
Pero yo ya estaba muerto.
Ahora, irán a por ti.
Después fueron a por lo médicos diciendo que sólo se ocupaban de sus bolsillos, pero yo no era médico, así que no hice nada.
Después atacaron a los parados, asegurando que no buscaban trabajo porque se conformaban con las migajas del sistema, pero yo no tenía ni migajas, así que tampoco hice nada.
Después fueron a por los jueces, diciendo que su ira provenía de los días libres que le habían quitado, pero yo no era juez, así que tampoco hice nada.
Más tarde les tocó a los actores, diciendo que eran unos niños ricos jugando a ser solidarios, pero yo no era actor, así que no hice nada.
Y cuando ya no quedaba nadie más a quien atacar, fueron a por mí.
Pero yo ya estaba muerto.
Ahora, irán a por ti.
martes, febrero 12, 2013
Fotocopias
Ahora que las fotocopias vuelven a estar de moda por los documentos de Bárcenas, a mí me ha venido a la memoria una anécdota reciente.
Hace un mes más o menos, la novelista Marta Rivera de la Cruz comentaba en su muro de Facebook que había visitado un colegio y firmando ejemplares, y un chaval se le acercó diciéndole que su libro que le había encantado, pero que como no había podido comprarlo, lo había leído en la biblioteca. A mí se me ocurrió comentar que yo había estado también en un colegio firmando ejemplares hace cosa de un año y a mí se me había acercado alguno con fotocopias, lo que me había hecho mucha gracia.
Y la lié parda.
Ella y algunos otros opinaban que hacer fotocopias de un libro es imperdonable, una falta de respeto al autor, un delito... Yo intenté minimizar aquello porque a mí no me parecía para tanto que unos chavales hubieran fotocopiado unas páginas de mi novela, y prefería (y prefiero) que alguien lea mi novela fotocopiada a que no la lea. Marta me dijo que ése es el problema de nuestro país, que los autores no nos respetamos a nosotros mismos. Yo dije que de todas formas lo de la fotocopia se estaba sacando de madre, porque es una cosa del siglo pasado, ¿quién hoy en día hace fotocopias para leer un libro entero?
El caso es que la cosa, como suele ocurrir en Facebook, quedó ahí, oculta por publicaciones posteriores. Pero a mí me quedó en el aire la reflexión, ¿es más importante llegar al lector o vender? Sé que cada uno tiene una opinión diferente al respecto, pero como autor novel que soy, tengo cierta idea de que no voy a poder vivir de las novelas que escriba, por eso mi afán no es tanto ser un best-seller y retirarme de cualquier otra ocupación como que lo que escriba sea leído por el mayor número posible de personas... y que les guste. Ese "mayor número" nunca va a llegar a la cantidad necesaria para hacerme rico, por lo que yo encuentro placer en el hecho de que alguien empiece a leer mi novela y la acabe porque le gusta. Si la ha leído porque la ha sacado de una biblioteca o porque la ha fotocopiado, me da igual.
Lo mismo me ocurre con otro tipo de textos. Tengo desarrollado un curso sobre literatura juvenil. Mi primera idea fue enviarlo a editoriales y enfrentarme a la larga lista de rechazos y no respuestas. Y todo para que al final el libro costara como mucho quince euros con lo que me llevaría un euro y medio por ejemplar. ¿Merece la pena? Al final me dije, mira, si a alguien le interesa el tema, por qué no dárselo gratis. Así que lo estoy publicando poco a poco en el blog de Apitiké con licencia Creative Commons. Quien lo quiera usar sin ánimo de lucro, lo tiene a su entera disposición. Y a quien le guste y quiera contratarme para un curso sobre el tema, también lo tiene, porque lo importante de esto no es la teoría, sino la práctica, la corrección de ejercicios y la resolución de dudas.
En fin, que creo que las cosas están cambiando y hoy en día, en un mundo en que todo está al alcance de todos, el dinero no se saca de poseer el conocimiento de manera exclusiva, sino en ofrecerlo y obtener algo a cambio. ¿Cómo? Eso está por ver.
Hace un mes más o menos, la novelista Marta Rivera de la Cruz comentaba en su muro de Facebook que había visitado un colegio y firmando ejemplares, y un chaval se le acercó diciéndole que su libro que le había encantado, pero que como no había podido comprarlo, lo había leído en la biblioteca. A mí se me ocurrió comentar que yo había estado también en un colegio firmando ejemplares hace cosa de un año y a mí se me había acercado alguno con fotocopias, lo que me había hecho mucha gracia.
Y la lié parda.
Ella y algunos otros opinaban que hacer fotocopias de un libro es imperdonable, una falta de respeto al autor, un delito... Yo intenté minimizar aquello porque a mí no me parecía para tanto que unos chavales hubieran fotocopiado unas páginas de mi novela, y prefería (y prefiero) que alguien lea mi novela fotocopiada a que no la lea. Marta me dijo que ése es el problema de nuestro país, que los autores no nos respetamos a nosotros mismos. Yo dije que de todas formas lo de la fotocopia se estaba sacando de madre, porque es una cosa del siglo pasado, ¿quién hoy en día hace fotocopias para leer un libro entero?
El caso es que la cosa, como suele ocurrir en Facebook, quedó ahí, oculta por publicaciones posteriores. Pero a mí me quedó en el aire la reflexión, ¿es más importante llegar al lector o vender? Sé que cada uno tiene una opinión diferente al respecto, pero como autor novel que soy, tengo cierta idea de que no voy a poder vivir de las novelas que escriba, por eso mi afán no es tanto ser un best-seller y retirarme de cualquier otra ocupación como que lo que escriba sea leído por el mayor número posible de personas... y que les guste. Ese "mayor número" nunca va a llegar a la cantidad necesaria para hacerme rico, por lo que yo encuentro placer en el hecho de que alguien empiece a leer mi novela y la acabe porque le gusta. Si la ha leído porque la ha sacado de una biblioteca o porque la ha fotocopiado, me da igual.
Lo mismo me ocurre con otro tipo de textos. Tengo desarrollado un curso sobre literatura juvenil. Mi primera idea fue enviarlo a editoriales y enfrentarme a la larga lista de rechazos y no respuestas. Y todo para que al final el libro costara como mucho quince euros con lo que me llevaría un euro y medio por ejemplar. ¿Merece la pena? Al final me dije, mira, si a alguien le interesa el tema, por qué no dárselo gratis. Así que lo estoy publicando poco a poco en el blog de Apitiké con licencia Creative Commons. Quien lo quiera usar sin ánimo de lucro, lo tiene a su entera disposición. Y a quien le guste y quiera contratarme para un curso sobre el tema, también lo tiene, porque lo importante de esto no es la teoría, sino la práctica, la corrección de ejercicios y la resolución de dudas.
En fin, que creo que las cosas están cambiando y hoy en día, en un mundo en que todo está al alcance de todos, el dinero no se saca de poseer el conocimiento de manera exclusiva, sino en ofrecerlo y obtener algo a cambio. ¿Cómo? Eso está por ver.
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