Los que me conocéis o seguís este blog, ya sabéis que soy guionista, es probable que también sepáis que hace unos años creé junto a varios compañeros de profesión la empresa de creación de contenidos audiovisuales Primera Versión.
Pues si me conocéis, tengo el mismo perfil que el profesor de un curso de creación de series juveniles que comienza el 12 de Marzo en la plataforma Atrapavientos. Y el perfil es idéntico al mío porque yo seré ese profesor.
He preparado el curso para que sea fundamentalmente práctico, para que empecemos a crear y a escribir desde el primer minuto, pero como mi experiencia anterior en cursos on-line me ha enseñado que la gente suele tener poco tiempo, tampoco voy a atosigar. Empezaremos con ejercicios sencillos que no lleven mucho tiempo y poco a poco iremos aumentando la "dificultad", pero el progreso será tal que casi no nos daremos cuenta. Y creo que he preparado un curso ameno y divertido de hacer.
Como el curso es práctico, no puedo atender a muchos alumnos, así que el tope estaré en diez inscritos. No se admitirán más porque es la única manera de garantizar que puedo atenderos a todos.
Así que ya lo sabéis, el curso se llama Continuará. Podéis pedir más información o hacer la matricular en el correo cursos@atrapavientos.es.
viernes, febrero 24, 2012
jueves, febrero 16, 2012
Entrevistado en Galicia.
Febrero va pasando y yo casi no publico por aquí. Pero ahora tengo una buena excusa para retomar este blog. Hoy ha salido publicada una entrevista que me ha hecho Arantxa Serantes en su propio blog dentro de El Correo gallego.
En ella me pregunta por mi novela El caso del hada falsametne ahogada, pero también por mi opinión sobre la autoedición y otras cosas. Si queréis leerla, sólo tenéis que pulsar aquí.
En ella me pregunta por mi novela El caso del hada falsametne ahogada, pero también por mi opinión sobre la autoedición y otras cosas. Si queréis leerla, sólo tenéis que pulsar aquí.
miércoles, febrero 01, 2012
Imagen mental
El otro día conté una vieja anécdota a una amiga. Os la cuento y después os digo por qué.
Como toda buena historia, comienza con un "hace ya muchos años", pero es que fue así, hace ya muchos años, en la época en que yo acababa de terminar mis estudios, pusimos un contestador automático en el teléfono. Era una época tan antigua que no teníamos móviles ni existía el servicio contestador de Telefónica.
En aquellos contestadores, tú podías grabar el mensaje que quisieras. A mí me gustaba poner mensajes supuestamente ingeniosos e ir cambiándolos cada pocos meses. Uno de ellos decía algo así:
"Ahora mismo un tipo fuerte, calvo y de dos metros y pico me tiene atado y me está apuntando con una escopeta de cañón recortado, por lo que me resulta un poco difícil contestarte. Deja tu mensaje después de la señal, a ver si puedo oírlo algún día. Y si puedes hacerme el favor de llamar a la policía..."
¿Dónde está la anécdota? No, nadie llamó a la policía. De hecho, esa última frase no sé si estaba o es un recuerdo inventado. La anécdota está en que mucha, muchísima gente, me decía "Qué gracia el mensaje ese que has puesto en tu contestador del NEGRO que te está apuntando con una escopeta".
¿Negro? ¿Qué negro? ¿A vosotros también os ha pasado? ¿También os habéis imaginado que el tipo era negro? Si os fijáis, no hacía ni una sola referencia al color de su piel. Qué cosas tiene nuestro cerebro... Lo curioso es que cuando oímos una historia, la tenemos que visualizar, y me da a mí que el cine norteamericano nos ha influido en eso mucho más de lo que pensamos.
Como toda buena historia, comienza con un "hace ya muchos años", pero es que fue así, hace ya muchos años, en la época en que yo acababa de terminar mis estudios, pusimos un contestador automático en el teléfono. Era una época tan antigua que no teníamos móviles ni existía el servicio contestador de Telefónica.
En aquellos contestadores, tú podías grabar el mensaje que quisieras. A mí me gustaba poner mensajes supuestamente ingeniosos e ir cambiándolos cada pocos meses. Uno de ellos decía algo así:
"Ahora mismo un tipo fuerte, calvo y de dos metros y pico me tiene atado y me está apuntando con una escopeta de cañón recortado, por lo que me resulta un poco difícil contestarte. Deja tu mensaje después de la señal, a ver si puedo oírlo algún día. Y si puedes hacerme el favor de llamar a la policía..."
¿Dónde está la anécdota? No, nadie llamó a la policía. De hecho, esa última frase no sé si estaba o es un recuerdo inventado. La anécdota está en que mucha, muchísima gente, me decía "Qué gracia el mensaje ese que has puesto en tu contestador del NEGRO que te está apuntando con una escopeta".
¿Negro? ¿Qué negro? ¿A vosotros también os ha pasado? ¿También os habéis imaginado que el tipo era negro? Si os fijáis, no hacía ni una sola referencia al color de su piel. Qué cosas tiene nuestro cerebro... Lo curioso es que cuando oímos una historia, la tenemos que visualizar, y me da a mí que el cine norteamericano nos ha influido en eso mucho más de lo que pensamos.
domingo, enero 29, 2012
Parecidos razonables transoceánicos
Seguimos con otra de parecidos razonables. Por casualidad, me he topado con el cartel de El monje y creía que la protagonizaba Ricardo Darín. Pero al ver el texto, he leído que no, que el protagonista es Vicent Cassel. Así que aquí os dejo el parecido.
martes, enero 24, 2012
Mi reino por un empleo
Traduzco del ruso un texto que he encontrado por ahí y a lo mejor le puede interesar a algunos políticos patrios:
"Estimados señores, somos una empresa dedicada a la trata humana que buscamos ubicación para implantar un pujante negocio. Necesitamos locales, cobertura y apoyo institucional, pero a cambio podemos crear más de dos millones de puestos de trabajo. Crearemos toda una red de empresas dedicadas a facilitar los más diversos vicios: solitarios, voyeurs, sexo con personas de cualquier edad, orgias y bukakes, sado, escatología, zoofilia y todo lo que la mente humana sea capaz de pensar. Un negocio que siempre va bien y que podrá sacar de la crisis a muchísima gente. Sólo requerimos que las administraciones nos dejen hacer a nuestro antojo y que cambien la normativa que haya que cambiar.Gracias".
¿Cómo? Vaya, me dicen que el texto es falso. Vaya desilusión. En fin, espero que nadie se haya emocionado al leerlo, sobre todo la Señora Aguirre. Bueno, menos mal que ella y la señora Botella tienen otra empresa a la que ofrecerle el oro y el moro y que van a poder cambiar toda la normativa legal para que Madrid se llene de ludópatas y luces de neón (esas que quería prohibir Gallardón). Eso sí, a cambio tendremos doscientos mil puestos de trabajo. Al final, parece que ese es el único rasero de medir. Pues si todo vale por el empleo, a lo mejor la propuesta del falso ruso no es tan mala idea.
"Estimados señores, somos una empresa dedicada a la trata humana que buscamos ubicación para implantar un pujante negocio. Necesitamos locales, cobertura y apoyo institucional, pero a cambio podemos crear más de dos millones de puestos de trabajo. Crearemos toda una red de empresas dedicadas a facilitar los más diversos vicios: solitarios, voyeurs, sexo con personas de cualquier edad, orgias y bukakes, sado, escatología, zoofilia y todo lo que la mente humana sea capaz de pensar. Un negocio que siempre va bien y que podrá sacar de la crisis a muchísima gente. Sólo requerimos que las administraciones nos dejen hacer a nuestro antojo y que cambien la normativa que haya que cambiar.Gracias".
¿Cómo? Vaya, me dicen que el texto es falso. Vaya desilusión. En fin, espero que nadie se haya emocionado al leerlo, sobre todo la Señora Aguirre. Bueno, menos mal que ella y la señora Botella tienen otra empresa a la que ofrecerle el oro y el moro y que van a poder cambiar toda la normativa legal para que Madrid se llene de ludópatas y luces de neón (esas que quería prohibir Gallardón). Eso sí, a cambio tendremos doscientos mil puestos de trabajo. Al final, parece que ese es el único rasero de medir. Pues si todo vale por el empleo, a lo mejor la propuesta del falso ruso no es tan mala idea.
lunes, enero 23, 2012
Sopa de pescado de la suegra
Hoy voy a dar la receta de la sopa que hice ayer, una receta que a mí me dio mi suegra estas navidades. Aunque pueda parecer un poco trabajosa, es fácil y sale muy rica. Empecemos.
En una olla se echa rape (puede ser media cabeza, o medio kilo de huesos de rape, o un buen trozo de rape con hueso para que dé sabor) y otras raspas y cabezas de pescado que tengamos guardadas (o compradas para la ocasión). Cabezas y raspa de merluza o de pescadilla, por ejemplo. Se llena la olla de agua, se echa sal y se pone a hervir.
Cuando arranca a hervir, se deja un cuarto de hora y se retira del fuego. Sacamos el pescado y lo dejamos enfriar en un plato. En la olla sólo dejamos el caldo. Yo lo cuelo para quitar algunas impurezas que quedan por ahí.
En una sartén, se hace un sofrito con mucha verdura: dos cebollas, un par de dientes de ajo, una zanahoria, un pimiento rojo, un puerro…
Cuando el sofrito está hecho, se tritura. A este triturado añadimos un trozo de pan duro y un poco de caldo. Se tritura todo junto y se añade al caldo que tenemos en la olla.
Cogemos también unos langostinos crudos, les quitamos las cabezas y los pelamos. En la pescadería a la que fui no tenían ese día langostinos crudos, así que yo la hice con gambas grandes. Las cáscaras y las cabezas las echamos en una sartén y las sofreímos. Añadimos un chorrito de coñac y dejamos reducir un poco.
Entonces también trituramos esto con la batidora. Se puede pasar un tamizador para echarlo en el caldo. Pero si no tenemos tamizador (como es mi caso), podemos usar un colador e ir dando con el mango del mortero para que se vaya colando sin que pasen las cáscaras. Eso sí, hay que sumergir un poco el colador en el caldo para que vaya pasando más fácilmente.
Ahora cogemos el pescado que teníamos apartado y que estará frío. Con las manos desmenuzamos y sacamos toda la carne, sin que pase ninguna espina. Sacamos todo lo blanco en trocitos pequeños y lo echamos al caldo.
Por último, con el caldo sólo templadito o frío echamos los langostinos pelados y (si queremos) unas cuantas almejas que hemos tenido en remojo y limpiado de arenilla. Lo dejamos que vuelva a hervir para que las almejas se abran y los langostinos se cuezan, y ya está. Una rica sopa de pescado.
Y aquí está el resultado cuando ya le había metido varias veces la cuchara al plato. Es que estaba tan rico que no pude resistirme y por poco me olvido de hacer la foto.
En una olla se echa rape (puede ser media cabeza, o medio kilo de huesos de rape, o un buen trozo de rape con hueso para que dé sabor) y otras raspas y cabezas de pescado que tengamos guardadas (o compradas para la ocasión). Cabezas y raspa de merluza o de pescadilla, por ejemplo. Se llena la olla de agua, se echa sal y se pone a hervir.
Cuando arranca a hervir, se deja un cuarto de hora y se retira del fuego. Sacamos el pescado y lo dejamos enfriar en un plato. En la olla sólo dejamos el caldo. Yo lo cuelo para quitar algunas impurezas que quedan por ahí.
En una sartén, se hace un sofrito con mucha verdura: dos cebollas, un par de dientes de ajo, una zanahoria, un pimiento rojo, un puerro…
Cuando el sofrito está hecho, se tritura. A este triturado añadimos un trozo de pan duro y un poco de caldo. Se tritura todo junto y se añade al caldo que tenemos en la olla.
Cogemos también unos langostinos crudos, les quitamos las cabezas y los pelamos. En la pescadería a la que fui no tenían ese día langostinos crudos, así que yo la hice con gambas grandes. Las cáscaras y las cabezas las echamos en una sartén y las sofreímos. Añadimos un chorrito de coñac y dejamos reducir un poco.
Entonces también trituramos esto con la batidora. Se puede pasar un tamizador para echarlo en el caldo. Pero si no tenemos tamizador (como es mi caso), podemos usar un colador e ir dando con el mango del mortero para que se vaya colando sin que pasen las cáscaras. Eso sí, hay que sumergir un poco el colador en el caldo para que vaya pasando más fácilmente.
Ahora cogemos el pescado que teníamos apartado y que estará frío. Con las manos desmenuzamos y sacamos toda la carne, sin que pase ninguna espina. Sacamos todo lo blanco en trocitos pequeños y lo echamos al caldo.
Por último, con el caldo sólo templadito o frío echamos los langostinos pelados y (si queremos) unas cuantas almejas que hemos tenido en remojo y limpiado de arenilla. Lo dejamos que vuelva a hervir para que las almejas se abran y los langostinos se cuezan, y ya está. Una rica sopa de pescado.
Y aquí está el resultado cuando ya le había metido varias veces la cuchara al plato. Es que estaba tan rico que no pude resistirme y por poco me olvido de hacer la foto.
jueves, enero 19, 2012
Los Piratas circulares. Entrevista a Rafael Estrada
Gracias a que me invitaron a participar en las jornadas de Tiramisú entre libros sobre literatura juvenil, pude conocer a mucha gente muy interesante. Entre los escritores de juvenil, conocí a Rafael Estrada, que acudía para presentar su novela Los Piratas circulares.
Los Piratas Circulares es una novela de esas que se leen en poco tiempo, y no sólo porque es breve, sino porque sabe atraparte y hacer que desees continuar con un capítulo cada vez que acabas el anterior.
Según contó Rafael en su presentación, el primer título que barajó fue Escuela de piratas, pero era un título que ya existía. Creo que ya os queda claro de qué va la novela, efectivamente: de una escuela en que se enseña a los chavales a ser piratas. Lo curioso es que el barco escuela no está en alta mar, sino en medio de un bosque. La novela está llena de aventuras, de misterio, de aprendizaje, de acción... Al leerla, sentí que recuperaba el espíritu de aquellas novelas y películas juveniles de los ochenta.
Y encima, tiene sorpresa final.
Pero para hablar de la novela, nadie mejor que el autor. Os dejo con una breve entrevista.
Pues avisados quedáis. Y si queréis saber mucho más sobre terminología marítima y pirata, podéis echar un vistazo al Diccionario pirata que preparó Rafael Estrada.
Y leer su novela, claro.
Los Piratas Circulares es una novela de esas que se leen en poco tiempo, y no sólo porque es breve, sino porque sabe atraparte y hacer que desees continuar con un capítulo cada vez que acabas el anterior.
Según contó Rafael en su presentación, el primer título que barajó fue Escuela de piratas, pero era un título que ya existía. Creo que ya os queda claro de qué va la novela, efectivamente: de una escuela en que se enseña a los chavales a ser piratas. Lo curioso es que el barco escuela no está en alta mar, sino en medio de un bosque. La novela está llena de aventuras, de misterio, de aprendizaje, de acción... Al leerla, sentí que recuperaba el espíritu de aquellas novelas y películas juveniles de los ochenta.
Y encima, tiene sorpresa final.
Pero para hablar de la novela, nadie mejor que el autor. Os dejo con una breve entrevista.
1.- Para empezar conociéndote un poco a ti antes que a tu novela, quería resolver una duda. Eres dibujante o ilustrador y escritor. ¿Qué fue antes, el huevo de los dibujos o la gallina de la escritura?
Lo primero fue el huevo de los dibujos. Me quedaba con la boca abierta admirando las portadas de las revistas de cómic que después dibujaba. De esa manera empecé a aprender. En 1980 me presenté a un concurso nacional de cómic, convocado por la revista de ciencia ficción 1984 y gané el primer premio. Eso hizo que decidiera buscarme la vida con el dibujo y que la CF se convirtiera en mi género favorito. Cinco años después nació Alba, mi sobrina, y al siguiente Elia, mi hija. Ellas fueron las que provocaron a la gallina de la escritura, porque empecé a escribir literatura infantil para aprovechar esas historias que les contaba para entretenerlas.
2.- Y entre estas dos disciplinas, ¿te sientes más un dibujante que escribe, un escritor que dibuja o simplemente un creador que se expresa en dos medios?
Estoy dividido en dos, como el Dr. Jekill, pero no me quejo, porque cuando me canso de una cosa me voy a la otra. No suelo dibujar y escribir al mismo tiempo. No son compatibles. Cuando dibujo busco formas y colores, en los que me sumerjo y me pierdo buscando una armonía, es una mezcla entre jugar y estar con la cabeza en las nubes; cuando escribo estoy más consciente de mi mismo, de las emociones que afloran por lo que cuento, que me obligan a reaccionar, a tomar partido, a decidir qué es lo mejor y lo peor. Dibujando me pierdo y escribiendo me encuentro.
3.- Ahora vamos con tu novela Los Piratas Circulares. En su presentación comentaste que querías hacer un homenaje a La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson. En este blog suelo hablar sobre el proceso creativo. ¿Puedes contar cómo es este proceso desde que decides hacer un homenaje hasta que comienzas a hacer este homenaje en concreto? ¿Se quedaron otras ideas por el camino?
Después de leer La isla del tesoro, se me metió en la cabeza que tenía que escribir algo de piratas, por la aventura misma y por la forma de escribir de Stevenson, que te lleva de un capítulo a otro sin que te des cuenta. Como no sabía nada sobre barcos, empecé a leer las novelas que tenía a mano en casa y en la biblioteca del barrio: El tesoro de Morgan, La taza de oro, Long John Silver, Robinson Crusoe, etcétera, para ir apuntando en una libreta los términos marineros y buscar en Internet su significado. Al mismo tiempo veía películas de piratas, con lápiz y papel siempre a mano, leía libros sobre historia de la piratería, apuntaba los nombres de los piratas más famosos y buscaba en la Red sus biografías. Tardé en documentarme aproximadamente dos años, mientras ordenaba las notas e iba dando forma a la historia que quería contar. Cuando tuve la documentación ordenada en formato de diccionario, para facilitarme el trabajo, empecé a escribir la novela y a los seis meses ya estaba terminada. Siempre se quedan fuera buenas ideas, pero si entorpecen el ritmo narrativo o distraen de lo esencial hay que eliminarlas aunque sea doloroso. Mis novelas tienen un número de páginas cuando las termino y unas cuantas menos cuando las corrijo.
4.- A mí me ha parecido una novela que se puede leer a cualquier edad. Cuando escribías, ¿pensabas que te dirigías a un público fundamentalmente juvenil?
Sabía que me dirigía a un público juvenil porque trabajo con editoriales de literatura infantil, pero la novela la escribí teniendo en cuenta únicamente que el lenguaje debía de ser claro y accesible para cualquier lector, ya que tenía que impresionar a mi hija, que por aquel entonces debía tener once años. Sin embargo, tengo que reconocer que Los piratas circulares la escribí para recrearme y jugar con los tópicos del género, para divertirme, o sea, para mí mismo.
5.- ¿Te has inspirado en alguna ciudad real para crear Portobel o sus referencias son más literarias que reales?
Son literarias y están más en la mente del lector que en la novela, ya que apenas describo el pueblo: un poco de bruma, unos perros ladrando al anochecer y un camino de grava, le añadimos el eco de unos pasos, alguien llamando a una puerta y ya tenemos un pueblo. Esa es la magia de la literatura, que activa la biblioteca de la imaginación.
6.- No voy a desvelar nada sobre la novela, pero cuando acabé de leerla, me quedé con ganas de seguir con sus personajes, de vivir un poco más con ellos. ¿Hay una segunda parte en perspectiva?
Cuando terminé de escribirla estaba hasta las narices de piratas y barcos. Tengo material para una segunda parte, porque cuando te documentas durante tanto tiempo surgen ideas a barullo, escoges las que crees que son mejores, pero quedan otras, por si algún día necesitas recurrir a ellas para otro libro, o por si te da la vena y decides continuarla. Me he preguntado alguna vez sobre si me apetece una posible continuación o una versión extendida, pero todavía no me he contestado.
7.- En este blog también se habla mucho (o debería hacerlo) sobre guión. Creo que de Los Piratas Circulares saldría una estupenda película juvenil de aventuras. ¿Te has planteado adaptarla?
Sería un sueño verla en una pantalla de cine, pero no me he planteado adaptarla, entre otras cosas, porque me parece muy complicado. ¿Cómo se pasa una novela a formato guión sin desvirtuarla? No tengo ni idea. Por cierto, tú eres guionista, ¿no? Hazlo tú. Podrías presentarle la idea a Spielberg y, si sale, nos repartimos el botín.
8.- Bueno, si Spielberg lee este blog, que nos lo haga saber y pague un adelanto, je je. Bueno, ahora, te dejo espacio para que recomiendes la lectura de Los Piratas Circulares diciendo lo que te venga en gana.
¿Qué puedo decir yo que no suene a spam? Si te vale, amigo lector, puedo contarte que la escribí con pasión, que algunos de los personajes existen en la realidad, que mi hija no quería que se la leyera, pero cuando le terminé el primer capítulo no dejó que me fuera y tuve que terminarla de un tirón, que mis amigos dicen que engancha, cosa que intenté que así fuera, que la última vez que la leí me siguió gustando. Esas son mis razones, pero hay una más: la excelente portada del ilustrador valenciano Carlos NCT, que ha sabido captar a la perfección el ambiente y el tono de la novela.
El narrador es un muchacho de 13 años, que cuenta su propia historia desde el momento en que fue señalado por un pirata. Comienza en Portobel, la noche que fue secuestrado a la edad de 7 años, ante la impotencia de sus padres, que no se atrevieron a hacer nada para protegerle. Desde ese momento pasa a formar parte de Galeón, una peculiar escuela de piratas. Allí conoce a otros que, como él, sufren el mismo destino… Hay un montón de aventuras. Viajarás en un galeón, te empaparán las tormentas, te perderás en la jungla e irás descubriendo numerosos secretos que forman parte de la trama, entre ellos la motivación del capitán Gársen para fundar esa escuela.
Si eso no es suficiente para que te interese leerla, hombrecillo de tierra, más vale que te pongas en franquía y navegues todo lo rápido que sepas, patán, porque te buscaré por todos los océanos y no pararé hasta encontrarte, beberme tu sangre y pasarte por la quilla. ¿Te has enterado, rata?
Pues avisados quedáis. Y si queréis saber mucho más sobre terminología marítima y pirata, podéis echar un vistazo al Diccionario pirata que preparó Rafael Estrada.
Y leer su novela, claro.
martes, enero 17, 2012
El caso del hada falsamente ahogada en las escuelas
Mi novela, El caso del hada falsamente ahogada, no deja de darme alegrías. Hace poco recibí un mensaje de una docente de Lora del Río (mi pueblo de origen, para quien aún no lo sepa) en que me comentaba que había preparado aspectos didácticos usando el prólogo del libro. Me pedía permiso para seguir con ello. Obviamente, se lo di.
Poco después colgó en su blog una estrategia didáctica. En el momento en que escribo esto, ha recibido ya casi trescientas cincuenta visitas. Me da mucho placer saber que mi novela puede servir para entretener pero también para animar a la lectura y para transmitir ciertas enseñanzas. De hecho, en toda ella quise transmitir una idea de la que no puedo hablar porque desvelaría demasiado. Pero creo que quien la lea o haya leído podrá ver que al final se habla de algo más que de la resolución de un asesinato.
Aunque podéis verlo en el enlace anterior, os dejo aquí también la estrategia didáctica. Podíes ampliarla pulsando el enlace subrayado:
Poco después colgó en su blog una estrategia didáctica. En el momento en que escribo esto, ha recibido ya casi trescientas cincuenta visitas. Me da mucho placer saber que mi novela puede servir para entretener pero también para animar a la lectura y para transmitir ciertas enseñanzas. De hecho, en toda ella quise transmitir una idea de la que no puedo hablar porque desvelaría demasiado. Pero creo que quien la lea o haya leído podrá ver que al final se habla de algo más que de la resolución de un asesinato.
Aunque podéis verlo en el enlace anterior, os dejo aquí también la estrategia didáctica. Podíes ampliarla pulsando el enlace subrayado:
viernes, enero 13, 2012
Mafalda, Guille y Ana Botella
En una tira de Mafalda que cito de memoria no paraba de llover. Guille se enfadaba y lanzaba improperios contra el gobierno por esa lluvia, a lo que Mafalda apostillaba que el pobre todavía no sabía repartir las culpas.
Guille era un bebé, pero hay políticos que siguen sin saber muy bien repartir las culpas aún desde importantes cargos. Hoy me refiero a Ana Botella. Ahora resulta que la culpa de que en Madrid haya contaminación la tiene el clima. Como no llueve, hay contaminación. Estas Navidades he estado en mi pueblo, donde tampoco llueve desde hace mucho tiempo (parece que ya llovió para una temporada el año pasado), y no hay ninguna boina de contaminación sobre él. Yo pensé que es porque hay menos coches, menos calefacciones, menos autobuses, menos obras... Pero ahora que la culpa es del tiempo, no sé a qué se debe. Si tiene el mismo tiempo que en Madrid, habrá que llamar a Iker Jiménez para que investigue.
Cuando esta mujer era Concejala de Medioambiente y se le habló de la contaminación de Madrid y se le recriminaba que no hiciera nada, ella vino a decir algo así como: "Para qué, ya mismo llueve y todo arreglado". Me parece una solución estupenda. Cuando al Presidente de Haití le recriminen que no haga obras públicas, dirá: "Para qué, si vendrá un terremoto que acabará con todo".
PD: No he encontrado la viñeta a la que hago referencia, pero sí otra que va en una línea parecida.
A ver si la Botella y su amiga Aguirre se piensan también que el sol es un servicio público, que nos lo privatizan.
Guille era un bebé, pero hay políticos que siguen sin saber muy bien repartir las culpas aún desde importantes cargos. Hoy me refiero a Ana Botella. Ahora resulta que la culpa de que en Madrid haya contaminación la tiene el clima. Como no llueve, hay contaminación. Estas Navidades he estado en mi pueblo, donde tampoco llueve desde hace mucho tiempo (parece que ya llovió para una temporada el año pasado), y no hay ninguna boina de contaminación sobre él. Yo pensé que es porque hay menos coches, menos calefacciones, menos autobuses, menos obras... Pero ahora que la culpa es del tiempo, no sé a qué se debe. Si tiene el mismo tiempo que en Madrid, habrá que llamar a Iker Jiménez para que investigue.
Cuando esta mujer era Concejala de Medioambiente y se le habló de la contaminación de Madrid y se le recriminaba que no hiciera nada, ella vino a decir algo así como: "Para qué, ya mismo llueve y todo arreglado". Me parece una solución estupenda. Cuando al Presidente de Haití le recriminen que no haga obras públicas, dirá: "Para qué, si vendrá un terremoto que acabará con todo".
PD: No he encontrado la viñeta a la que hago referencia, pero sí otra que va en una línea parecida.
A ver si la Botella y su amiga Aguirre se piensan también que el sol es un servicio público, que nos lo privatizan.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








