Apitiké

Apitiké
Nuevo servicio para escritores

jueves, enero 17, 2008

Perejil siempre listo

No suelo hacerlo mucho para ya he dado un par de trucos de cocina: como cómo asar sardinas produciendo menos olor y como freír berenjenas más crujientes y sin que el aceite se llene de harina quemada.

Hoy voy a contar un par de trucos aprendidos de mi suegro sobre cómo tener siempre perejil fresco. En realidad es el mismo truco en dos versiones. La primera consiste en pedir un buen manojo en la frutería, lo lavamos, lo escurrimos y lo picamos. Metemos el perejil picado en un botecito de cristal y lo guardamos en el congelador. Ya está, cada vez que necesitemos un poco, abrimos el bote, raspamos la capa superior y caerá perejil, que se descongela rápidamente.

La otra versión es, una vez lavadas las ramas de perejil, hacer un rollo con ellas, envolverlo en papel de aluminio y meterlo también en el congelador. Después se va cortando en lonchas cuando queramos usarlo.

Hay un tercer truco, contado por un primo mío, que consiste en meter el perejil en un recipiente con aceite y guardarlo en la nevera. Se conserva menos tiempo que en el congelador, pero también dura mucho.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿A alguien le siguen regalando perejil cuando compras en la charcutería?

leticia dijo...

Hombre, el perejil lo siguen regalando siempre, o por lo menos a mí, a mi madre, etc nos lo siguen dando en la frutería o en la pescadería a veces. Y en la pescadería también me suelen dar la tinta de calamar (en el Día, más bien) porque en otros supermercados como Mercadona, Eroski, Alimerka...la tienes que pagar

morilandia dijo...

navegando entre blogs
aparecí aqui.

un saludo bloguero.

nada de nada, el perjilo lo tengo que comprar

4M dijo...

Ah, pues está bien Antonio, porque yo lo he comprado congelado directamente, pero no se me había ocurrido congelar el fresco.

Almudena G. Páramo dijo...

Para los cocinillas del guionismo: Yo lo que tengo es una macetita de perjil. Crece aunque no lo mires. Se riega de vez en cuando y siempre lo usas recién cortado.
Eso sí, cuando saques los posos del café le pones unos pocos y lo riegas -una vez cada 15 días-. No se puede abonar con químicos porque luego te los comes...
Tengo también Albahaca y Hierabuena. Se compran las macetitas, lo trasplantas a una algo más grande... y son para toda la vida. Como los diamantes.

Zero Neuronas dijo...

Yo tenía una maceta de yerbabuena hace tiempo, pero me mudé, ahora el piso es pequeñito y últimamente se me mueren todas las plantas, así que dejé de tener.

Almudena G. Páramo dijo...

La solución para que no se te mueran es que lo pongas cerca de la ventana y lejos de los radiadores.
Luz y temperatura regular. Tampoco hace falta mucho espacio. Tres macetillas o cuatro te caben en cualquier alfeizar. Suerte y ya nos pasaremos recetillas. Soy de las que creo que la comida sirve para algo más que quitar el hambre.