Ahora quiero introducir otro debate indispensable en la sociedad: ¿es necesario tener que ver a hombres con camisetas de tirantes de redecilla en el metro o por la calle? Que nuestros políticos debatan, hablen y hagan una ley para prohibirlas, por favor.

(De momento, yo he visto muchas más camisetas de estas que burkas por Madrid).
1 comentario:
La prohibición, claro, no incluye a las monjas, que pueden seguir tapándose la cabeza cuando quieran. Cuánta hipocresía.
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