Yo no suelo comprar los pinchos morunos que venden hechos en carnicerías porque no me gustan mucho, prefiero comprar el aliño para pinchos que he visto de toda la vida en mi casa (el de la cajita de la foto) y hacérmelos yo mismo. En Madrid no es fácil encontrar esta marca, pero la venden.
Sin embargo, como en la cocina todo es experimentar, con esta mezcla de especias se consigue algo muy apetitoso y no con carne. Sí, me refiero al "Tomate moruno". No se trata más que de un tomate aliñado.
Cortamos el tomate en rodajas o en trozos (según nos guste más), le echamos sal, espolvoreamos bien con el aliño de pincho moruno, añadimos vinagre y un buen chorro de aceite de oliva y mezclamos bien. Y ya está, un tomate con un toque diferente y muy rico.
La última vez que lo hice añadí un aguacate a la mezcla. La receta mejoró. Podéis seguir experimentando (tal vez con una lata de caballa también esté muy rico).
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