
Pasear junto a sus esculturas es diferente a sólo contemplarlas. Las esculturas (y algunas pinturas que también hay) de este hombre tienen mucha capacidad para contar algo. No estás viendo una pieza de arte estática, sino una historia en cada obra. Pero es que, además, estéticamente, son muy llamativas. Uno no puede pasar junto a ellas sin detenerse. De hecho, me sorprendí porque en un viaje a Oporto vi unas esculturas en un parque que me llamaron mucho la atención y a las que fotografié (es la fotografía de la derecha, con las cabezas pintadas por alguien que se aburría). Mi sorpresa fue descubrir este fin de semana que pertenecían a Juan Muñoz y durante la exposición están en el patio del Reina Sofía.
Cogimos la audioguía y la verdad es que a la cuarta o quinta obra prefería no seguir escuchando, porque han metido mucha palabrería para no decir nada.
Mejor caminar, mirar, sorprenderse y descubrir las sensaciones por uno mismo.
2 comentarios:
Gracias por la recomendación, parece muy interesante.
Un saludo
Quique
Sí, merece la pena.
Y los domingos es gratis.
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