Apitiké

Apitiké
Nuevo servicio para escritores

lunes, diciembre 01, 2008

Improvisación de sopa de pescado

Este fin de semana hacía mucho frío y apetecía quedarse en casa. El problema fue que no teníamos mucha cosa en la nevera para preparar una comida, así que rebusqué en el cajón de las verduras, en el congelador y tiré de improvisación.

Cada vez que compramos pescado, pido al pescadero que me dé la raspa y las cabezas, por si algún día me valen para una sopa. Además, hace tiempo sobró una oreja de salmón y la congelé. También sobraron piezas de una pescadilla y algún trozo de merluza. Así que lo saqué todo para preparar una deliciosa sopa de pescado.

En una olla puse una zanahoria partida por la mitad, una cebolla partida por la mitad, un diente de ajo partido por la mitad, un puerro troceado y apio troceado. Añadí aceite de oliva, agua y todo el pescado, tal y como estaba, congelado. Añadí también un poco de caldo de mejillones que tenía reservado y sal. Y, de momento, nada más. Lo puse a hervir.

Mientras hervía, puse en una sartén un buen chorro de aceite de oliva y freí varias rebanadas de pan. Añadí también un ajo pelado entero y lo freí. En el aceite sobrante añadí una cucharada de pimentón de La Vera y lo mezclé todo en un mortero para hacer un majado.

Cuando el pescado llevaba hirviendo unos veinte o veinticinco minutos o más añadí el majado y lo dejé hervir aún unos diez o quince minutos más. Aparté la olla del fuego y saqué en dos platos todo lo sólido. En uno la verdura (por eso es mejor cortarla en trozos grandes), y en otro el pescado. La verdura la trituré y la volví a echar a la olla. De hecho, después metí también el brazo de la batidora en la sopa y la pasé un rato por ahí. Volví a poner esta sopa en el fuego a hervir mientras hacía lo otro.

Lo otro consistió en desmenuzar muy bien el pescado y poner en un tercer plato todo lo comestible, sin espinas. Salió bastante más de lo que esperaba. En este punto ya sabía que la improvisación iba a resultar bien.

Una vez desmenuzado el pescado, lo añadí a la sopa y lo dejé hervir un par de minutos. Fue entonces cuando cogí la cámara y decidí colgar esta receta aquí, porque hasta este punto no sabía qué iba a resultar. Éste es el aspecto que presentaba en la olla:

Y éste es el aspecto que presentaba en el cuenco:

La verdad es que me salió una sopa muy rica y que se agradeció sobremanera en un día tan frío. Ha sobrado bastante, así que creo que con lo que queda voy a añadirle un poco de arroz. Seguro que también está bien.

8 comentarios:

Carmen dijo...

¡Qué apañao Antonio! Para la próxima, si no tienes ni pescao...sopa de ajo!

leticia dijo...

Creo que no he enetendio muy bien lo del majado.
Se pone aceite en la sartén, con ajo picado, y se le añade pimentón
Y el pan también se trocea y se ñade a la sopa?

Zero Neuronas dijo...

majar es machacar todo junto en el mortero, el majado es el resultado de este proceso, vamos, que queda todo trituradito y mezclado.

Esther dijo...

Me encantan las sopas caseras, se me reconfortan los chakras Mmmmm mmmmmm

leticia dijo...

gracias, me lo apunto

Miss Julie dijo...

¡¡Uhmmmm!! Qué rico, con el frío que tengo y sólo me puedo hacer un caldo de avecrem. Ni raspas me quedan en el frigo...

Encantada de volver a retomar tus platos, aún a distancia.

Bollakido de breicon dijo...

Ya te pondré mi primer cocido por estas tierras,,,que pena que no tengan chorizo,,,viven en la ignorancia ...le falta el perejil!!!

Marta dijo...

mmmm...
pues lo voy a probar, Antonio!
Que con este frio apetece y tine muy buen aspecto!
Gracias por compartirlo!!
Saludos desde Barcelona