Tras el informe de la OMC del jueves, hoy El País saca unas declaraciones de mi compañeroyapesardeesoamigo, Juan Algarra, al respecto. Algarra es un hombre que prefiere pasar por la vida discretamente, pero los medios a veces le persiguen.
Cuando un periódico te llama, ponte a temblar. Puedes que tú digas "Me gusta mucho la sopa castellana", y el titular del artículo sea "Fulanito odia el gazpacho", porque el periodista quiere llamar la atención y da por hecho que adorar la sopa caliente es odiar la sopa fría. Por eso, cuando un periodista llama a Juan Algarra, él tiembla hasta que no ve el resultado impreso. Esta vez El País se ha portado correctamente, y leyendo el artículo veréis que todo lo que dice Juan Algarra es muy sensato.
sábado, enero 19, 2008
jueves, enero 17, 2008
Hagamos documentales
En Vertele veo la noticia de que La Organización Médica Colegial ha redactado un informe alertando sobre la falsa imagen de la sanidad en las series de televisión. Claro, como es falsa la imagen de las comunidades de vecinos, de las comisarías de policía, de los internados, de los barrios marginales...
Es verdad que la televisión tiene mucha influencia hoy en día y que hay que cuidar un poco lo que sale en ella. Pero de ahí a decir que porque yo vea que un tío sobrevive a una reanimación cardio-pulmonar en una serie piense que si se la hacen a mi abuelo tiene que suceder lo mismo, va un trecho.
Pero bueno, en la parte profesional, puedo llegar a entender sus reparos, están en su derecho de expresar su opinión. Lo más gracioso es este párrafo de la noticia de Vertele:
Pues vale, de ahora en adelante, haremos capítulos en los que entran, operan y se van a casa. Señores, las miserias, celos, traciones, etc. no son la norma general en los centros sanitarios, son la norma general en las series de televisión, ocurran en un centro de salud o en una estación espacial.
ACTUALIZACIÓN: Carmen me añade en los comentarios un enlace para informarme de que al menos alguien defiende las series de televisión. El vicepresidente del Consejo General de la Enfermería de España pone un punto de sensatez afirmando que la gente no es tonta y sabe distinguir realidad de ficción. Claro que sí, no hacen falta seis años de carrera para eso.
Es verdad que la televisión tiene mucha influencia hoy en día y que hay que cuidar un poco lo que sale en ella. Pero de ahí a decir que porque yo vea que un tío sobrevive a una reanimación cardio-pulmonar en una serie piense que si se la hacen a mi abuelo tiene que suceder lo mismo, va un trecho.
Pero bueno, en la parte profesional, puedo llegar a entender sus reparos, están en su derecho de expresar su opinión. Lo más gracioso es este párrafo de la noticia de Vertele:
Finalmente, en cuanto a los profesionales sanitarios, el informe señala que no deben ser presentados como "seres anómalos para la diversión del espectador, ni generalizar los comportamientos anómalos tal como sucede en muchas de las series donde las miserias humanas, engaños, celos, traiciones, etc. parecen ser la norma general en los centros sanitarios".
Pues vale, de ahora en adelante, haremos capítulos en los que entran, operan y se van a casa. Señores, las miserias, celos, traciones, etc. no son la norma general en los centros sanitarios, son la norma general en las series de televisión, ocurran en un centro de salud o en una estación espacial.
ACTUALIZACIÓN: Carmen me añade en los comentarios un enlace para informarme de que al menos alguien defiende las series de televisión. El vicepresidente del Consejo General de la Enfermería de España pone un punto de sensatez afirmando que la gente no es tonta y sabe distinguir realidad de ficción. Claro que sí, no hacen falta seis años de carrera para eso.
Perejil siempre listo
No suelo hacerlo mucho para ya he dado un par de trucos de cocina: como cómo asar sardinas produciendo menos olor y como freír berenjenas más crujientes y sin que el aceite se llene de harina quemada.

Hoy voy a contar un par de trucos aprendidos de mi suegro sobre cómo tener siempre perejil fresco. En realidad es el mismo truco en dos versiones. La primera consiste en pedir un buen manojo en la frutería, lo lavamos, lo escurrimos y lo picamos. Metemos el perejil picado en un botecito de cristal y lo guardamos en el congelador. Ya está, cada vez que necesitemos un poco, abrimos el bote, raspamos la capa superior y caerá perejil, que se descongela rápidamente.
La otra versión es, una vez lavadas las ramas de perejil, hacer un rollo con ellas, envolverlo en papel de aluminio y meterlo también en el congelador. Después se va cortando en lonchas cuando queramos usarlo.
Hay un tercer truco, contado por un primo mío, que consiste en meter el perejil en un recipiente con aceite y guardarlo en la nevera. Se conserva menos tiempo que en el congelador, pero también dura mucho.

Hoy voy a contar un par de trucos aprendidos de mi suegro sobre cómo tener siempre perejil fresco. En realidad es el mismo truco en dos versiones. La primera consiste en pedir un buen manojo en la frutería, lo lavamos, lo escurrimos y lo picamos. Metemos el perejil picado en un botecito de cristal y lo guardamos en el congelador. Ya está, cada vez que necesitemos un poco, abrimos el bote, raspamos la capa superior y caerá perejil, que se descongela rápidamente.
La otra versión es, una vez lavadas las ramas de perejil, hacer un rollo con ellas, envolverlo en papel de aluminio y meterlo también en el congelador. Después se va cortando en lonchas cuando queramos usarlo.
Hay un tercer truco, contado por un primo mío, que consiste en meter el perejil en un recipiente con aceite y guardarlo en la nevera. Se conserva menos tiempo que en el congelador, pero también dura mucho.
miércoles, enero 16, 2008
La rabieta

Yo pensaba que los políticos estaban en política por los ciudadanos, por mí (yo soy ciudadano). Pero veo que a Gallardón no le preocupan ni los madrileños ni mi blog. Si no le hacen caso y asciende, él se va, sin tenerme en cuenta para nada. Que ningún político vuelva a decirme que su preocupación es el bien público, que está visto que lo único que les preocupa es su carrera. Señor, señor.
Y anda que la Espe...
lunes, enero 14, 2008
Ya lo decía yo
El veintiocho de diciembre os gastaba una pequeña broma diciendo que Penélope Cruz se incorporaba al reparto de Hospital Central, y para ello escribía: "Se supone que no puedo contar nada, pero como seguro que la cadena empieza a contarlo a bombo y platillo, yo no me puedo aguantar las ganas de dar la noticia. Tenemos una incorporación firmada para la nueva temporada de Hospital Central".
Bueno, pues eso ha vuelto a ocurrir. El viernes anduvo por aquí Fran Perea, no sé si a firmar su contrato o a qué, y yo no conté nada porque siempre creo que estas incorporaciones son poco menos que secreto de Estado. Pero hoy leo la noticia en Vertele y, conociendo cómo funcionan estos portales, probablemente salga pronto en Formula TV.
Pues nada, hoy se ha empezado a grabar el capítulo 206. La rueda vuelve a estar en marcha.
Bueno, pues eso ha vuelto a ocurrir. El viernes anduvo por aquí Fran Perea, no sé si a firmar su contrato o a qué, y yo no conté nada porque siempre creo que estas incorporaciones son poco menos que secreto de Estado. Pero hoy leo la noticia en Vertele y, conociendo cómo funcionan estos portales, probablemente salga pronto en Formula TV.
Pues nada, hoy se ha empezado a grabar el capítulo 206. La rueda vuelve a estar en marcha.
Tinta en movimiento

La película me gustó bastante, los matices diferentes con respecto al libro le dan un toque cinematográfico en el buen sentido, como el hecho de que cuando cuente la historia del Sha de Persia nos lo haga ver como un espectáculo de marionetas. Al condensar todo el libro en algo menos de hora y media, la historia discurre con ritmo, sin que te des cuenta de que vas llegando poco a poco al final, y la mezcla de horror y comedia cotidiana del tebeo se refleja también muy bien.
Si hay algo que me gusta menos es un aspecto en cierto sentido inevitable en una adaptación como ésta. El cómic me resultó entrañable porque no parecía tanto una historia con continuidad como una serie de pequeños relatos cotidianos, de estampas costumbristas. La suma, claro, sí era un relato, pero cuando lo leía no tenía esa sensación de linealidad temporal. En la película sí existe esa sensación, y para que todo discurra sin extraños saltos temporales, a veces se nos cuenta una parte de la historia con apenas dos detalles, cuando en el cómic tal vez le dedicaron varios capítulos (a bote pronto, eso sucede con el caso del primer novio y el chasco de Marjane cuando corta con ella).
Pero eso ocurre por haber leído el cómic, nada más. Y ya se sabe que no hay que comparar.
sábado, enero 12, 2008
Pitingo
Hace más de una década llego a mis manos el cd Omega, de Enrique Morente y Lagartija Nick. Fue uno de esos discos que pones una y otra vez, descubriendo cosas nuevas cada vez que lo escuchas, disfrutándolo cada vez más. Cinco o seis años después tuve la ocasión de ver en directo al cantaor y el grupo granadino, que se juntaron para interpretar su disco en el Espárrago Rock de 2002. Debo reconocer que, muy al contrario de lo esperado, no me despertaron tantas emociones como habían conseguido con el disco. En directo se me hizo un poco pesado. O tal vez yo había cambiado en esos seis años. Para quien no lo conozca, cuelgo aquí una canción del disco interpretada en El séptimo de Caballería.
Como véis, fusiona rock del más puro con flamenco. Algo que los puristas rechazan sin siquiera intentar escuchar, pero que es una de las cosas que más grande hace al flamenco es su facilidad para mezclarse con otras músicas.
Todo esto viene a que ayer fui a ver Soulería, un espectáculo que mezcla flamenco, soul, gospel, pop, rock... Al frente de todo, Pitingo y el gran Juan Carmona (recordado por ser guitarrista en Ketama sobre todo). Produce Alejo Stivel.
Puede sonar a una cosa comercial. Y sí, lo es. Pero... bendita comercialidad. No se trata de pillar tres canciones conocidas, meterles una caja de ritmos y una voz flamenca. Nada de eso. Sobre el escenario hay mucho sentimiento, mucho arte, mucha música... Mi piel no dejó de estar erizada casi en ningún momento del espectáculo y os prometo que alguna que otra vez me brotaba alguna lagrimilla de emoción. Con eso sería suficiente motivo para haber salido contento. Pero es que además disfruté con los ritmos más bailables, en el público nos contagiamos de la alegría del escenario, y el típico fin de fiesta de estos espectáculos estuvo a la altura. Uno sale del teatro con ganas de irse con los artistas de copas.
Como muestra, un botón.
Como véis, fusiona rock del más puro con flamenco. Algo que los puristas rechazan sin siquiera intentar escuchar, pero que es una de las cosas que más grande hace al flamenco es su facilidad para mezclarse con otras músicas.
Todo esto viene a que ayer fui a ver Soulería, un espectáculo que mezcla flamenco, soul, gospel, pop, rock... Al frente de todo, Pitingo y el gran Juan Carmona (recordado por ser guitarrista en Ketama sobre todo). Produce Alejo Stivel.
Puede sonar a una cosa comercial. Y sí, lo es. Pero... bendita comercialidad. No se trata de pillar tres canciones conocidas, meterles una caja de ritmos y una voz flamenca. Nada de eso. Sobre el escenario hay mucho sentimiento, mucho arte, mucha música... Mi piel no dejó de estar erizada casi en ningún momento del espectáculo y os prometo que alguna que otra vez me brotaba alguna lagrimilla de emoción. Con eso sería suficiente motivo para haber salido contento. Pero es que además disfruté con los ritmos más bailables, en el público nos contagiamos de la alegría del escenario, y el típico fin de fiesta de estos espectáculos estuvo a la altura. Uno sale del teatro con ganas de irse con los artistas de copas.
Como muestra, un botón.
viernes, enero 11, 2008
Respuestas
Mis compañeros guionistas podrán corroborarlo, pero la amabilidad por la amabilidad, la consideración hacia el trabajo ajeno, no es una de las características de las productoras de televisión. Si a ti te da por escribir un guión y pretendes que lo lean en alguna de ellas, date con un canto en los dientes si te responde una de cada diez.
Por eso estoy alucinando. Sé que dije que no iba a volver a hablar de la novela que he escrito hasta que no consiga publicarla, pero es que empecé a enviar correos a editoriales este martes y me han respondido prácticamente todas las editoriales a las que he tocado. No para publicar, obviamente, pero al menos se interesan en decirme que les envíe la novela (alguna en decirme que no publican autores españoles, pero incluso esas se dignan en contestar). Después tal vez ni siquiera abran el correo con la novela adjunta, pero esa primera respuesta es un toque de consideración necesario en este mundo.
No lo sé, pero para una persona totalmente ajena al sector, las editoriales me parecen mucho más serias que las productoras. Si en un año o así no consigo publicar, probablemente cambie de opinión, ¿verdad?
Por eso estoy alucinando. Sé que dije que no iba a volver a hablar de la novela que he escrito hasta que no consiga publicarla, pero es que empecé a enviar correos a editoriales este martes y me han respondido prácticamente todas las editoriales a las que he tocado. No para publicar, obviamente, pero al menos se interesan en decirme que les envíe la novela (alguna en decirme que no publican autores españoles, pero incluso esas se dignan en contestar). Después tal vez ni siquiera abran el correo con la novela adjunta, pero esa primera respuesta es un toque de consideración necesario en este mundo.
No lo sé, pero para una persona totalmente ajena al sector, las editoriales me parecen mucho más serias que las productoras. Si en un año o así no consigo publicar, probablemente cambie de opinión, ¿verdad?
miércoles, enero 09, 2008
A la diestra del cielo
Hace ya año y medio largo hablé en este blog de Silvio Fernández Melgarejo, mostrando mi admiración y el sentimiento nostálgico que su figura me provoca. Este fin de semana he visto el documental A la diestra del cielo, de Paco Bech. Quien no haya vivido la época Silvio no puede entender qué emociones despierta ver este documental. Yo lo bajé del emule, pero creo que también está en DVD. Os lo recomiendo sin ninguna duda, incluso si no conocéis al personaje.
No os dejo con trozos de la película, sino con dos canciones en directo de Silvio en un programa de Canal Sur en 1989. Da igual que la primera sea un rock en inglés (o algo que se le parece), que Silvio lo baila con gesto flamenco. Es como si el señor del taburete de al lado en el bar de tu barrio se subiera a un escenario. Genial.
La segunda es la mítica "Betis", con su parte improvisada en el silvioidioma.
No os dejo con trozos de la película, sino con dos canciones en directo de Silvio en un programa de Canal Sur en 1989. Da igual que la primera sea un rock en inglés (o algo que se le parece), que Silvio lo baila con gesto flamenco. Es como si el señor del taburete de al lado en el bar de tu barrio se subiera a un escenario. Genial.
La segunda es la mítica "Betis", con su parte improvisada en el silvioidioma.
sábado, enero 05, 2008
Calamares guisados con patatas
Para el día previo a Reyes me he preparado un plato más sencillo de lo que parece, barato y rico. Y ése es el regalo que os ofrezco. Voy allá con la receta de los calamares guisados con patatas. Comento las cantidades que he usado (me han salido tres platos).
Cogemos dos cebollas medianas, dos dientes de ajo, medio pimiento rojo, un tomate y una hoja de laurel.

Picamos la cebolla y la echamos en una olla con aceite. La ponemos a pochar. Cuando se ha ablandado un poco, añadimos el ajo en láminas y el medio pimiento rojo picado, y lo dejamos que se sofría bien.

Cuando ya está sofrito, añadimos el tomate pelado y picado. A continuación tendremos que usar los calamares. Yo compré medio kilo, que son tres.

Los limpiamos sacando el huesesillo interno y las vísceras con la mano y quitando la telilla morada que lo recubre. Haciéndolo bajo un chorrito de agua del grifo es bastante fácil. Los tentáculos salen con las vísceras, cortamos por encima del ojo (donde está la bolsa con la tinta) y los usamos también, que están muy ricos. (Yo la tinta la tiré, pero hay gente que la saca y la usa para posteriores platos).

Una vez limpios lo troceamos en porciones un poco grandes, que después encogerá al ir haciéndose. Añadimos los trozos al sofrito, salpimentamos y cubrimos con un generoso vaso de vino blanco. Mientras lo dejamos hervir un poco, pelamos tres patatas medianas.

Cortamos las patatas en rodajas gordas y las freímos un poco, dorándolas pero dejando que queden un poco crudas. Cuando el vino haya reducido un poco (cinco minutos más o menos), añadimos estas patatas a la olla y agregamos un buen vaso de agua.

Dejamos que hierva unos veinte minutos y ya está, listo para servir.

Un plato marinero que alimenta, está rico y se hace en menos de una hora. Además es barato. No se puede pedir más.
Cogemos dos cebollas medianas, dos dientes de ajo, medio pimiento rojo, un tomate y una hoja de laurel.
Picamos la cebolla y la echamos en una olla con aceite. La ponemos a pochar. Cuando se ha ablandado un poco, añadimos el ajo en láminas y el medio pimiento rojo picado, y lo dejamos que se sofría bien.
Cuando ya está sofrito, añadimos el tomate pelado y picado. A continuación tendremos que usar los calamares. Yo compré medio kilo, que son tres.
Los limpiamos sacando el huesesillo interno y las vísceras con la mano y quitando la telilla morada que lo recubre. Haciéndolo bajo un chorrito de agua del grifo es bastante fácil. Los tentáculos salen con las vísceras, cortamos por encima del ojo (donde está la bolsa con la tinta) y los usamos también, que están muy ricos. (Yo la tinta la tiré, pero hay gente que la saca y la usa para posteriores platos).
Una vez limpios lo troceamos en porciones un poco grandes, que después encogerá al ir haciéndose. Añadimos los trozos al sofrito, salpimentamos y cubrimos con un generoso vaso de vino blanco. Mientras lo dejamos hervir un poco, pelamos tres patatas medianas.
Cortamos las patatas en rodajas gordas y las freímos un poco, dorándolas pero dejando que queden un poco crudas. Cuando el vino haya reducido un poco (cinco minutos más o menos), añadimos estas patatas a la olla y agregamos un buen vaso de agua.
Dejamos que hierva unos veinte minutos y ya está, listo para servir.
Un plato marinero que alimenta, está rico y se hace en menos de una hora. Además es barato. No se puede pedir más.
viernes, enero 04, 2008
Evidencias de la proeza
No porque empieza un nuevo año os voy a dejar de dar la vara con el tema del maratón de Amsterdam, pero es que hace no mucho me llegó un DVD con mi paso por los kilómetros múltiples de cinco más la media maratón y la meta. Como evidencia de mi llegada, os planto aquí este último. A los veintinueve segundos de vídeo levanto los brazos entrando por la izquierda de la imagen y saliendo por la derecha. A ver si este año me animo a correr otro.
Por cierto, en este enlace, está el vídeo de mi llegada a la meta en el maratón de Berlín 2006.
Por cierto, en este enlace, está el vídeo de mi llegada a la meta en el maratón de Berlín 2006.
jueves, enero 03, 2008
American Gangster

Para empezar, la película se me pasó volando. Dura más de dos horas y yo creía que había durado hora y pico. Cuando eso ocurre, mi sentido crítico (que tampoco es que sea demasiado aguzado)se queda dormido. Por lo general, cuando una película no me gusta, puedo identificar con facilidad qué ha fallado, qué había ahí que me chirriara. Cuando me gusta, me resulta mucho más difícil saber por qué.
No estoy del todo de acuerdo en que en la película no haya conflictos, lo que ocurre es que se solucionan muy rápidamente. Yo más bien diría que no hay "inconvenientes". Pero eso no me parece mal. Frank Lucas es un tipo de gran ingenio que se las arregla muy bien. Y a mí me interesa ver cómo va montando ese pequeño gran imperio. La película no es un documental, pero el relato paso a paso de la historia me interesó mucho. Además, está muy bien narrado, eso no se podrá negar.
Que las dos historias paralelas no confluyan hasta el final me gusta. Sabemos que tarde o temprano tienen que converger, pero eso ya ocurrirá. Cada historia me despertó el mismo interés por separado.
Hombre, no es Coppola o Scorsese, ya, pero no todo el mundo tiene que serlo. Si la hubiera hecho Coppola, la secuencia de acción con la detención de los narcos se hubiera contado en montaje paralelo con la misa a la que Frank Lucas acude con su madre. Si la hubiera hecho Scorsese, Frank Lucas hubiera entrado a su club en un larguísimo plano secuencia. Pero la ha dirigido Ridley Scott, y este hombre también sabe lo que hace.
En fin, que todo se reduce a que te lo pases bien en el cine. Y yo me lo pasé en grande.
miércoles, enero 02, 2008
Semiótica de los villancicos
Vamos a empezar el año con seriedad. Os pongo aquí un vídeo en que vamos a descubrir muchas cosas sobre los villancicos.

Galahan, vaya descubrimiento.
Galahan, vaya descubrimiento.
martes, enero 01, 2008
Feliz año
De pequeño odiaba acompañar a mi padre al taller para que le arreglaran el coche. Casi no había nada que me aburriera tanto. Lo único que me agradaba de aquellos lugares era el ineludible calendario de alguna chica en top-less (la reina era Samantha Fox). Algo debe quedarme de aquellos lejanos días, porque hoy termino la ronda de felicitaciones navideñas con una estampa muy del estilo de taller mecánico. Quien quiera leer mejor las letras, sólo tiene que pulsar sobre la imagen.

lunes, diciembre 31, 2007
sábado, diciembre 29, 2007
Casi cien mil, pero no Hijos de San Luis.
Con la maleta preparada para escaparme hacia al mar a recibir el año con la brisa del Cantábrico, entro en mi blog y miro las estadísticas. Apenas quedan ciento treinta visitas para llegar a las cien mil. Como supongo que ese importantísimo evento ocurrirá mientras me encuentro fuera (y no sé si con ganas de escribir), lo celebro brindando con vosotros con un culín de sidra. Como regalo, y para dejar constancia de que en eso de mirar las estadísticas no me diferencio de cualquier bloguero, os dejo con unas divertidas viñetas de Mauro Entrialgo. Ya sabéis que tenéis que pulsar sobre la imagen para ampliarla (también la de Penélope Cruz ;-)).

Ah, y si no nos vemos antes, ¡Feliz año!

Ah, y si no nos vemos antes, ¡Feliz año!
viernes, diciembre 28, 2007
Nueva incorporación
Se supone que no puedo contar nada, pero como seguro que la cadena empieza a contarlo a bombo y platillo, yo no me puedo aguantar las ganas de dar la noticia. Tenemos una incorporación firmada para la nueva temporada de Hospital Central. Y es nada más y nada menos que : ¡Penélope Cruz!
Ya está, puede que me cueste el despido, pero no soportaba tener que andar siempre sin poder decir nada y después la noticia sale en todos sitios. Esta vez me he adelantado.

ACTUALIZACIÓN: En los comentarios, la gente piensa que esta entrada es una inocentada. Para que veáis que no, os dejo el enlace de un medio que ya ha dado también la noticia. Para leer los detalles, tenéis que pulsar aquí. (Gracias por el dato, anónimo).
Ya está, puede que me cueste el despido, pero no soportaba tener que andar siempre sin poder decir nada y después la noticia sale en todos sitios. Esta vez me he adelantado.

ACTUALIZACIÓN: En los comentarios, la gente piensa que esta entrada es una inocentada. Para que veáis que no, os dejo el enlace de un medio que ya ha dado también la noticia. Para leer los detalles, tenéis que pulsar aquí. (Gracias por el dato, anónimo).
jueves, diciembre 27, 2007
No dejéis que los niños se acerquen a él
Hace tiempo que no me meto con la Iglesia, pero es que hoy me lo han puesto a huevo. Los obispos son su clase dirigente, los Ministros de la Iglesia. ¿Alguien se imagina que le preguntaran a Rubalcaba, por poner un ejemplo, sobre el abuso de menores y dijera: "Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y además, deseándolo, incluso si te descuidas te provocan"? La que se armaría, ¿no? Pero si lo dice un obispo, salen un par de titulares en prensa, y a los dos días todos nos olvidamos.
A gente con altos cargos que asegura que el abuso a menores se produce porque los niños lo consienten, habría que apartarlos rápidamente de sus cargos, enviarlos a un psicólogo y registrar su casa en busca de pruebas. Y la Iglesia debería darse cuenta de una vez que hay que dejar que sus curas follen como adultos responsables que son, se acabaría con bastantes males.
Lu me ha enviado el enlace a la entrevista completa en los comentarios. Aquí os la dejo.
A gente con altos cargos que asegura que el abuso a menores se produce porque los niños lo consienten, habría que apartarlos rápidamente de sus cargos, enviarlos a un psicólogo y registrar su casa en busca de pruebas. Y la Iglesia debería darse cuenta de una vez que hay que dejar que sus curas follen como adultos responsables que son, se acabaría con bastantes males.
Lu me ha enviado el enlace a la entrevista completa en los comentarios. Aquí os la dejo.
miércoles, diciembre 26, 2007
lunes, diciembre 24, 2007
Espíritu navideño
Hace sólo dos días hablaba sobre la vuelta a casa por Navidad. Ayer quedé con una amiga para tormar unas cervezas y ponernos al día sobre nuestras vidas, cuando, sin buscarlo, nos encontramos con una típica noche navideña. Estando en el bar, vimos aparecer a varios amigos que habíamos dejado de ver hace bastantes años, amigos de la época del instituto con los que habíamos ido perdiendo el contacto. Nos dio mucha alegría volver a vernos. Lo curioso era que dos de ellos viven en Madrid desde hace varios años. Al poco, aparece por la puerta otra amiga de la misma época. Nuevos besos y abrazos y, oh, curiosidad, también vive en Madrid.
Lo que iba a ser una salida de un par de cervezas o tres se convirtió en una noche de cerrar los bares y conversaciones sobre hechos que ocurrieron hace ya más de veinte años. Comienza a fraguarse una quedada en Madrid (e incluso se habló de organizar un encuentro a gran escala para el año que viene). Para que después digan que eso de la Navidad son chorradas.
Lo que iba a ser una salida de un par de cervezas o tres se convirtió en una noche de cerrar los bares y conversaciones sobre hechos que ocurrieron hace ya más de veinte años. Comienza a fraguarse una quedada en Madrid (e incluso se habló de organizar un encuentro a gran escala para el año que viene). Para que después digan que eso de la Navidad son chorradas.
sábado, diciembre 22, 2007
CHRISTMAS

Hoy he llegado de nuevo al pueblo. Sigue dando alegría volver, la familia sigue aquí, pero ya hace veinte años que tenía dieciocho (me falta poco para igualar la canción de Serrat). El anuncio de El Almendro ya no provoca lo mismo, las burbujas de Freixenet se han jubilado, el AVE me trae a Córdoba en hora y media y de Córdoba a mi casa llego en otros cincuenta minutos,... pero al menos hay algo que no cambia nunca: el Gordo de la Lotería sigue sin tocar. La fiesta ha comenzado.
¡¡FELIZ NAVIDAD!!
viernes, diciembre 21, 2007
Llegó el chute de invierno: la nueva literatura
¿Hace cuánto tiempo esperábamos algo así? Una saga inteligente, atractiva, formidablemente escrita y dotada de una capacidad adictiva superior a la de la metanfetamina. ¿Cómo puede ser un éxito de ventas una obra que parece más extensa que la Biblia de Jerusalén? ¿Por qué es imposible dejar de leer? ¿Por qué te arrastra la historia como un proyectil teledirigido? ¿Cuál es el secreto? George R. R. Martin no es un escritor como los demás. Su fuente de inspiración no proviene tan sólo del mundo de la espada y la brujería, ni del universo Tolkien, ni siquiera de la ciencia ficción. Tampoco se trata de una profunda investigación sobre la Inglaterra feudal y la guerra de las Dos Rosas. Su motor es otro. Estoy hablando de la televisión por cable.
No me digáis que no es una manera genial de empezar a presentar un libro. No os reviento el resto, igual de jugoso. Ya hace dos años comparé la estructura de la novela con un capítulo de una serie.
Además, el propio autor cita en los agradecimientos a lectores (más bien fans) que le envían correos, e incluso reconoce que estos fans conocen las novelas y el mundo creado mejor que él mismo y confiesa que gracias a una página no oficial, Westeros, ha podido mantener la coherencia de la serie. Internet.
Así que aquí tenemos la clave del éxito de esta nueva literatura. Una historia perfecta que tiene en cuenta los gustos del nuevo público. Tal vez si los chavales españoles están dejando de leer, habría que tener en cuenta estos elementos (sobre todo la tele, internet y los videojuegos) para conseguir que se encierren con un libro por iniciativa propia. Y descubran el placer que les aguarda con un buen chute de papel impreso.
Yo ya empiezo a sentirlo fluir por mis venas.
miércoles, diciembre 19, 2007
Las Damas de Grace Adieu

Se trata de un libro de relatos cortos en la misma tónica que la novela, de hecho, incluso aparece Jonathan Strange en el primer cuento (que es el único que he leído de momento, y el que le da título al libro). Me encanta la manera relajada de relatar de Susanna Clarke. Parece que estás leyendo un cuento costumbrista o un relato escrito en el siglo XIX, pero no, se trata de algo nuevo. Si entras en su mundo, el Rey Cuervo te acecha por las esquinas.
domingo, diciembre 16, 2007
Vilches, el spin-off
¿Queréis saber qué le pasa a Vilches tras el tiro? Os lo cuento. Se cura, se deja crecer el bigote y forma una banda de rock. Pero echa de menos la medicina y vuelve a ella en un spin-off con tratamiento de culebrón. Aquí tenéis un adelanto.
miércoles, diciembre 12, 2007
Titular: y van 205
Casi se me olvidaba comentarlo. Esta noche Hospital Central emite el último capítulo de la decimocuarta temporada. Eso en sí, es ya reseñable. Pero es que además con este capítulo batimos el record de serie más longeva de la televisión en España. Hasta hoy, Siete vidas tenía ese honor con sus 204 capítulos emitidos. Hoy pasamos a tenerlo nosotros con 205.
Y preparando una temporada decimoquinta.
Y preparando una temporada decimoquinta.
Un año sin trapos
A estas alturas, todos sabréis que ayer FACUA denunció por sexista el calendario de una compañía aérea, consiguiendo con ello que se le dé una publicidad que de otra forma jamás hubiera conseguido.
Yo estoy de acuerdo con estos señores de FACUA, qué leches, y hoy voy a denunciar el calendario de los bomberos de Madrid del 2007, el de los bomberos de Bilbao, el de la policía de Sevilla, el de los investigadores del Insituto Pascale de Nápoles, el del equipo de balonmano de Alcañiz,... y no sigo porque a este paso nos quedamos sin sitios en que mirar en qué dia de la semana cae nuestro cumpleaños.
Acabemos de una vez con la sensualidad, señores. Que eso de enseñar los hombros, el ombligo y las curvas es una porquería. A partir de ahora, todos tapados desde la nariz hasta los tobillos. Sí, señor.
(No pongo foto en esta entrada porque sería una inmoralidad).
Yo estoy de acuerdo con estos señores de FACUA, qué leches, y hoy voy a denunciar el calendario de los bomberos de Madrid del 2007, el de los bomberos de Bilbao, el de la policía de Sevilla, el de los investigadores del Insituto Pascale de Nápoles, el del equipo de balonmano de Alcañiz,... y no sigo porque a este paso nos quedamos sin sitios en que mirar en qué dia de la semana cae nuestro cumpleaños.
Acabemos de una vez con la sensualidad, señores. Que eso de enseñar los hombros, el ombligo y las curvas es una porquería. A partir de ahora, todos tapados desde la nariz hasta los tobillos. Sí, señor.
(No pongo foto en esta entrada porque sería una inmoralidad).
lunes, diciembre 10, 2007
Diálogos II: decálogo a vuela pluma

1) Decir tacos no es naturalizar: existe mucha tendencia a iniciar cada frase con un "Joder", "Hostia", "Coño"... creyendo que con ello hacemos los diálogos más reales. No siempre es así. De hecho, a veces el abuso de este recurso provoca el efecto contrario. Y si vamos a poner que los personajes digan tacos, sería mejor elegir qué personaje los suelta y cuál no, cuál dice siempre "joder" y cuál prefiere "Me cago en to lo que se menea".Y ya está. Quien quiera enmendarme la plana o añadir cualquier cosa, está invitado a hacerlo. Yo, de momento, cierro esto y me pongo a dialogar y a procurar no cometer ninguno de estos diez errores ni de los mil restantes que se pueden cometer.
2) No hay que contar lo que vemos: si un personaje le da un abanico rojo a otro, no tiene que decir: "Ten, un abanico rojo", basta con que se lo dé, o, como mucho, le diga "Ten". Parece obvio con este ejemplo, pero es un fallo que suele cometerse.
3) Los diálogos demasiados bonitos, para tu novela: pues eso, que no hay que hacer unos diálogos dignos de García Márquez, sino apropiados para cada personaje. Un parado no habla como un académico (ya, ya sé que vais a ponerme el ejemplo de Los lunes al sol, pero precisamente por eso hay gente a la que no le gusta).
4) Preámbulos fuera: a veces nos da pudor comenzar una secuencia yendo directamente al meollo y escribimos una especie de preámbulo para preparar no tanto al espectador como a nosotros mismos a la hora de teclear. Está bien escribir ese preámbulo, pero después hay que borrarlo en el noventa por ciento de los casos.
5) Los rodeos, para el Oeste: tiene bastante que ver con el anterior punto. A veces nos gustamos escribiendo y empezamos a dar rodeos sobre el tema al que queremos llegar, alargando el diálogo hasta el absurdo. No es que vayamos a llegar, decir lo que sea y marcharnos, pero marear la perdiz acaba aburriendo al más pintado.
6) Ser directos no es natural: ahora me contradigo un poco y digo que tampoco podemos exponer directamente lo que el personaje quiere decir. Conviene vestirlo un poco, usar el subtexto o filtrar el diálogo con una emoción, una indirecta o un doble sentido. El equilibrio entre este punto y los dos anteriores es difícil, pero es lo que mejor funciona.
7) Fuera parrafadas: ya lo dije en el post anterior. Los diálogos tan largos como discursos es mejor dejarlos para cuando un personaje lee un discurso. E incluso ahí, es mejor mezclarlo con acciones que van sucediendo a la vez.
8) Demasiado corto, tampoco: lo contrario tampoco es bueno. Si construimos un diálogo con monosílabos, o preguntas y respuestas monosilábicas, puede estar bien únicamente si buscamos un efecto concreto, pero no como algo habitual.
9) La exposición, para los museos: hay que huir de los diálogos expositivos. Si tenemos que dar una información importante, tenemos que apañarnos para que no cante, para que el dato quede oculto como algo fluido.
10) Por terminar el decálogo, fuera chistes forzados: en comedia, si metes un chiste en medio de un diálogo sólo porque tiene que ir ahí y no te lo pide la propia acción, suele quedar como un pegote sin sentido. Lo mejor es que la propia situación te facilite el chiste. Ya, ya, no es fácil, pero ¿quién dijo que lo fuera?
sábado, diciembre 08, 2007
La gestión del miedo
No, no voy a hacer ninguna profunda reflexión sobre el tema que da título a esta entrada. En el volumen cuatro de Bone, se encuentran estas dos páginas que hablan sobre dragones y mostrorratas, pero que dicen mucho sobre la realidad. Se lee con un pelín de dificultad, pero podéis ampliarlo pulsando sobre la imagen.
miércoles, diciembre 05, 2007
Leed, leed, malditos.
Parece que el nivel de lectura de los estudiantes españoles está entre los peores de nuestro entorno. No sé el motivo. Tal vez no se sepa transmitir el gusto por leer, tal vez sea algo más general, tal vez sea un ciclo.
Y en esta coyuntura, va y se me ocurre escribir una novela juvenil. Si es que tengo unas cosas...
Y en esta coyuntura, va y se me ocurre escribir una novela juvenil. Si es que tengo unas cosas...
lunes, diciembre 03, 2007
Propósitos: misión casi cumplida
El dos de Enero de este año, comenté por estos lares ocho propósitos confesables para el 2007. A estas alturas, creo que ya puedo hacer un repaso y ver cuáles he cumplido.
El primero era correr un nuevo maratón. Número uno, pasado. Ya os hablé largo y tendido sobre el maratón de Amsterdam, terminado en poco más de cuatro horas.
El segundo, terminar la novela, también cumplido.
En cuanto a lo de comenzar a escribir otro largo por mi cuenta, el tercer propósito, no ha podido ser. Entre un poco de pereza y que he estado haciendo otras cosas, lo dejé de lado. Será un propósito para el 2008.
Como cuarto, quería hacer algún viaje a algún sitio más o menos lejano. Este año estuve en Londres, en Sicilia, y, lógicamente, en Amsterdam.
Quinto y sexto se cumplieron a la vez. Cuando cambié el suelo de mi casa (quinto), aproveché para ordenar y tirar el armario de cintas VHS (sexto).
Creo que también continué probando nuevas recetas y compartiéndolas con vosotros, que era mi séptimo propósito.
Y el último, seguir con el blog, es obvio que ha sido superado.
Siete sobre ocho, creo que aprobé con nota. El año que viene voy a tener que lanzar propósitos más irrealizables. A ver si me pongo las pilas.
El primero era correr un nuevo maratón. Número uno, pasado. Ya os hablé largo y tendido sobre el maratón de Amsterdam, terminado en poco más de cuatro horas.
El segundo, terminar la novela, también cumplido.
En cuanto a lo de comenzar a escribir otro largo por mi cuenta, el tercer propósito, no ha podido ser. Entre un poco de pereza y que he estado haciendo otras cosas, lo dejé de lado. Será un propósito para el 2008.
Como cuarto, quería hacer algún viaje a algún sitio más o menos lejano. Este año estuve en Londres, en Sicilia, y, lógicamente, en Amsterdam.
Quinto y sexto se cumplieron a la vez. Cuando cambié el suelo de mi casa (quinto), aproveché para ordenar y tirar el armario de cintas VHS (sexto).
Creo que también continué probando nuevas recetas y compartiéndolas con vosotros, que era mi séptimo propósito.
Y el último, seguir con el blog, es obvio que ha sido superado.
Siete sobre ocho, creo que aprobé con nota. El año que viene voy a tener que lanzar propósitos más irrealizables. A ver si me pongo las pilas.
domingo, diciembre 02, 2007
Diálogos: el reino de la verosimilitud
Se lo prometí a Víctor y aquí va mi respuesta a la pregunta que me hizo en Zaragoza el miércoles pasado.
Antes que nada, sigo pensando que lo mejor que se puede hacer para aprender a dialogar es lo que le dije aquel día: dialogar, dialogar mucho. Si tienes una escaleta, comienzas a dialogar y lo mejor es hacerlo sin detenerse mucho en que quede perfecto, sino dejándote llevar. Cuando hayas escrito veinte o treinta páginas, ya habrás pillado el tono a tu personaje. Una vez que lo tengas todo, vuelves al principio y reescribes los diálogos. A esas alturas, ya sabrás cómo habla cada uno y qué quiere decir.
Ahora, vamos a algunas cosas más “de manual”.
Con las lógicas excepciones (una adaptación de La vida es sueño, por ejemplo, o una obra de arte y ensayo), los diálogos de ficción siempre tienden a la verosimilitud. Da igual que quien hable sea un trabajador de la mina que un superhéroe, un abogado que un elfo, todos deben transmitir verosimilitud. Fijaos que digo verosimilitud y no realismo, porque un diálogo no debe “ser” real, sino “parecer” real. Recuerdo que Javier Palmero contaba en un curso sobre guión que él intentó una vez transcribir diálogos grabados en una corrala de vecinos a un guión. Cuando aquello se rodó, sonaba todo tan falso que tuvieron que cambiarlo.
Los diálogos deben transmitir información, pero si son expositivos (por ejemplo, contando al otro algo que el otro ya sabe), son malos. Deben ser lo más corto posible. En Hospital Central tenemos una regla inamovible de no pasar de las tres líneas (y eso ya se considera mucho). Deben completar la acción, pero no redundando en ella, sino aportando algo nuevo o incluso ofreciendo un contrapunto. Un diálogo, por esto mismo, no siempre está diciendo lo que dicen las palabras, a veces hay un mensaje de fondo, el subtexto.
Como no me gusta hacer entradas muy largas y esta ya empieza a serlo, voy a terminar contando un “truco” para abordar una secuencia a la hora de dialogarla. Tenemos en la escaleta, como puro ejemplo inventado, que la Sec. 22 es: “Marta se encuentra con Luis en la cafetería y le dice que no va a cenar con él porque ha descubierto que Luis es un asesino en serie”. Podemos empezar la secuencia con Luis esperando y Marta entrando, con Luis y Marta ya hablando del tema, con Marta mirando por la cristalera sin atreverse a entrar, etc. Y podemos acabar con Marta diciendo “Sé que eres un asesino”, o con Luis reaccionando a esto, o con Marta saliendo por la puerta, o con Luis persiguiéndola, etc.
Con esto, lo que quería decir es que la escaleta nos da normalmente el objetivo de la secuencia, pero a la hora de escribir los diálogos tenemos que pensar dónde empezamos, qué objetivo tiene cada personaje dentro de la secuencia, qué actitud tiene cada uno, cómo cambia la actitud a lo largo de la secuencia, y cómo acaba. Lo mejor es “entrar tarde y salir pronto”, pero como toda regla, las excepciones son tan numerosas que podían formar otra regla.
Eso sí, en una secuencia, se debe entrar por una puerta y salir por otra. Si la acción no ha avanzado (o no hemos descubierto algo importantísimo sobre los personajes), la secuencia puede quitarse del guión sin problemas.
Suficiente por hoy. Si os ha parecido interesante, habrá segunda parte. Si no, perdón por el rollo.
Antes que nada, sigo pensando que lo mejor que se puede hacer para aprender a dialogar es lo que le dije aquel día: dialogar, dialogar mucho. Si tienes una escaleta, comienzas a dialogar y lo mejor es hacerlo sin detenerse mucho en que quede perfecto, sino dejándote llevar. Cuando hayas escrito veinte o treinta páginas, ya habrás pillado el tono a tu personaje. Una vez que lo tengas todo, vuelves al principio y reescribes los diálogos. A esas alturas, ya sabrás cómo habla cada uno y qué quiere decir.
Ahora, vamos a algunas cosas más “de manual”.
Con las lógicas excepciones (una adaptación de La vida es sueño, por ejemplo, o una obra de arte y ensayo), los diálogos de ficción siempre tienden a la verosimilitud. Da igual que quien hable sea un trabajador de la mina que un superhéroe, un abogado que un elfo, todos deben transmitir verosimilitud. Fijaos que digo verosimilitud y no realismo, porque un diálogo no debe “ser” real, sino “parecer” real. Recuerdo que Javier Palmero contaba en un curso sobre guión que él intentó una vez transcribir diálogos grabados en una corrala de vecinos a un guión. Cuando aquello se rodó, sonaba todo tan falso que tuvieron que cambiarlo.
Los diálogos deben transmitir información, pero si son expositivos (por ejemplo, contando al otro algo que el otro ya sabe), son malos. Deben ser lo más corto posible. En Hospital Central tenemos una regla inamovible de no pasar de las tres líneas (y eso ya se considera mucho). Deben completar la acción, pero no redundando en ella, sino aportando algo nuevo o incluso ofreciendo un contrapunto. Un diálogo, por esto mismo, no siempre está diciendo lo que dicen las palabras, a veces hay un mensaje de fondo, el subtexto.
Como no me gusta hacer entradas muy largas y esta ya empieza a serlo, voy a terminar contando un “truco” para abordar una secuencia a la hora de dialogarla. Tenemos en la escaleta, como puro ejemplo inventado, que la Sec. 22 es: “Marta se encuentra con Luis en la cafetería y le dice que no va a cenar con él porque ha descubierto que Luis es un asesino en serie”. Podemos empezar la secuencia con Luis esperando y Marta entrando, con Luis y Marta ya hablando del tema, con Marta mirando por la cristalera sin atreverse a entrar, etc. Y podemos acabar con Marta diciendo “Sé que eres un asesino”, o con Luis reaccionando a esto, o con Marta saliendo por la puerta, o con Luis persiguiéndola, etc.
Con esto, lo que quería decir es que la escaleta nos da normalmente el objetivo de la secuencia, pero a la hora de escribir los diálogos tenemos que pensar dónde empezamos, qué objetivo tiene cada personaje dentro de la secuencia, qué actitud tiene cada uno, cómo cambia la actitud a lo largo de la secuencia, y cómo acaba. Lo mejor es “entrar tarde y salir pronto”, pero como toda regla, las excepciones son tan numerosas que podían formar otra regla.
Eso sí, en una secuencia, se debe entrar por una puerta y salir por otra. Si la acción no ha avanzado (o no hemos descubierto algo importantísimo sobre los personajes), la secuencia puede quitarse del guión sin problemas.
Suficiente por hoy. Si os ha parecido interesante, habrá segunda parte. Si no, perdón por el rollo.
viernes, noviembre 30, 2007
Cava de cine
Aunque ya está en muchos blogs (y en más que va a estar), no me resisto a ponerlo yo también aquí. Este año, los de Freixenet se han portado mejor que nunca y nos han traído nada más y nada menos que a Martin Scorsese para que haga un corto. La versión en inglés se puede ver en la página del cava. Aquí os dejo la doblada (por cierto, con la voz de Luis Marco-Dávila).
jueves, noviembre 29, 2007
A casi trescientos por hora
Madrid-Zaragoza en hora y cuarto. Una gozada.
Ayer me planté en una especie de "Madrid año 2006", una ciudad levantada, con obras en cualquier rincón. No olvidemos que en 2008 se celebra la Expo. Pero no quería hablar de eso. Tenía cuatro horas para contar cómo trabajamos en Hospital Central. Lo conté en hora y media. Yo es que me pongo a hablar, acelero, acelero, y pronto miro mi chuleta con el esquema y me doy cuenta de que he llegado al último punto mucho antes de lo previsto.
Pero no hubo ningún problema. El grupo de alumnos del curso tenía bastante interés por el asunto y hacía bastantes preguntas. Gracias a ellas uno puede saber qué cosas interesan más.
Me centré bastante en algo que apenas toqué en la charla del año pasado: los condicionantes del guión. Tú escribes una versión sabiendo que no puedes pasarte de tal número de personajes, de tal número de secuencias, de tantos exteriores, que cada personaje principal tiene que salir un número mínimo de veces, etc., etc. Pero además, cuando acabas el guión, te llegan condicionantes añadidos: tal actor no puede grabar varios días por un problema personal, el lugar elegido para los exteriores sólo está disponible de noche y tu capítulo era día,... Creo que muchas veces ese tipo de cosas no se saben, parece que el guionista es un Dios que hace y deshace a su antojo y que todo lo que piense puede plasmarse con total libertad en el papel. Pues no.
Como me sobró algo de tiempo y vi interés en la creación de perfiles, se me ocurrió sobre la marcha que hiciéramos un ejercicio creando un personaje nuevo entre todos. Fue un momento muy participativo y creo que una buena manera de terminar la charla. Yo me lo pasé bien. Espero que ellos también.
Eso sí, al final, uno de ellos me lanzó una pregunta-trampa: "¿Qué consejo nos das para dialogar bien?". Glubs. Algo dije, pero en un par de minutos que me quedaban, tampoco fui muy claro. Si alguien quiere añadir consejos para dialogar, ahí están los comentarios.
Me llevé la cámara de fotos para ir sacando alguna que otra y me olvidé de ella. Al final, con la mitad del grupo ya fuera, me acordé. En las fotos no están todos los que había, culpa mía. Os dejo aquí con un pasatiempo: encuentra las siete diferencias.

Ayer me planté en una especie de "Madrid año 2006", una ciudad levantada, con obras en cualquier rincón. No olvidemos que en 2008 se celebra la Expo. Pero no quería hablar de eso. Tenía cuatro horas para contar cómo trabajamos en Hospital Central. Lo conté en hora y media. Yo es que me pongo a hablar, acelero, acelero, y pronto miro mi chuleta con el esquema y me doy cuenta de que he llegado al último punto mucho antes de lo previsto.
Pero no hubo ningún problema. El grupo de alumnos del curso tenía bastante interés por el asunto y hacía bastantes preguntas. Gracias a ellas uno puede saber qué cosas interesan más.
Me centré bastante en algo que apenas toqué en la charla del año pasado: los condicionantes del guión. Tú escribes una versión sabiendo que no puedes pasarte de tal número de personajes, de tal número de secuencias, de tantos exteriores, que cada personaje principal tiene que salir un número mínimo de veces, etc., etc. Pero además, cuando acabas el guión, te llegan condicionantes añadidos: tal actor no puede grabar varios días por un problema personal, el lugar elegido para los exteriores sólo está disponible de noche y tu capítulo era día,... Creo que muchas veces ese tipo de cosas no se saben, parece que el guionista es un Dios que hace y deshace a su antojo y que todo lo que piense puede plasmarse con total libertad en el papel. Pues no.
Como me sobró algo de tiempo y vi interés en la creación de perfiles, se me ocurrió sobre la marcha que hiciéramos un ejercicio creando un personaje nuevo entre todos. Fue un momento muy participativo y creo que una buena manera de terminar la charla. Yo me lo pasé bien. Espero que ellos también.
Eso sí, al final, uno de ellos me lanzó una pregunta-trampa: "¿Qué consejo nos das para dialogar bien?". Glubs. Algo dije, pero en un par de minutos que me quedaban, tampoco fui muy claro. Si alguien quiere añadir consejos para dialogar, ahí están los comentarios.
Me llevé la cámara de fotos para ir sacando alguna que otra y me olvidé de ella. Al final, con la mitad del grupo ya fuera, me acordé. En las fotos no están todos los que había, culpa mía. Os dejo aquí con un pasatiempo: encuentra las siete diferencias.
martes, noviembre 27, 2007
De Zaragoza y santos aragoneses
Hace un año casi exacto, una amiga me invitó a Zaragoza para dar una charla sobre el guión en Hospital Central. Mañana vuelvo allí a lo mismo.
En la charla explicaré cuál es la estructura de la serie, cómo hacemos las reuniones de pizarra y qué hacemos en ellas, cómo nos dividimos los capítulos entre los guionistas, qué normas tenemos que seguir, cómo nos organizamos para escribir cada capítulo, qué proceso seguimos siempre como norma de trabajo, cuál es la función del coordinador... Y después me centraré en el caso del capítulo 201 para poner ejemplos concretos de cómo trabajamos en él y cómo fue cambiando todo poco a poco, desde la idea original hasta el resultado final.
Probablemente allí responda a alguna de las preguntas que de vez en cuando hacéis en los comentarios, espero que no desde la perspectiva de fan, sino desde la de gente que se quiere dedicar o se dedica a escribir.
Dar estas charlas es un ejercicio muy interesante porque uno tiene que poner en el nivel consciente cosas que a veces haces ya como algo automático. Respondiendo a las preguntas espontáneas se aprende muchas veces mucho más de lo que puedes enseñar. Cuando uno se enfrenta a un aula llena de gente se entiende y se respeta mucho más a esos profesionales de la educación que tienen que dar clases todos los días. Como hoy es San José de Calasanz (por cierto, aragonés), hago desde aquí un pequeño homenaje a los buenos profesores. ¡Va por ellos!
En la charla explicaré cuál es la estructura de la serie, cómo hacemos las reuniones de pizarra y qué hacemos en ellas, cómo nos dividimos los capítulos entre los guionistas, qué normas tenemos que seguir, cómo nos organizamos para escribir cada capítulo, qué proceso seguimos siempre como norma de trabajo, cuál es la función del coordinador... Y después me centraré en el caso del capítulo 201 para poner ejemplos concretos de cómo trabajamos en él y cómo fue cambiando todo poco a poco, desde la idea original hasta el resultado final.
Probablemente allí responda a alguna de las preguntas que de vez en cuando hacéis en los comentarios, espero que no desde la perspectiva de fan, sino desde la de gente que se quiere dedicar o se dedica a escribir.
Dar estas charlas es un ejercicio muy interesante porque uno tiene que poner en el nivel consciente cosas que a veces haces ya como algo automático. Respondiendo a las preguntas espontáneas se aprende muchas veces mucho más de lo que puedes enseñar. Cuando uno se enfrenta a un aula llena de gente se entiende y se respeta mucho más a esos profesionales de la educación que tienen que dar clases todos los días. Como hoy es San José de Calasanz (por cierto, aragonés), hago desde aquí un pequeño homenaje a los buenos profesores. ¡Va por ellos!
lunes, noviembre 26, 2007
Un crack: El crack

La película, es cierto, tiene un ritmo algo pausado,una estética y una música que se han quedado un poco antiguas, pero es algo natural, que pronto perdonas porque te encuentras frente a una gran obra. No voy a hablar ya de los actores, que se salen (no sólo Alfredo Landa, Miguel Rellán borda su papel), sino de la historia en sí misma.
Yo, que ya digo que no recordaba nada, vi la primera parte con interés. Me intrigaba saber dónde estaba la chica que Germán Areta, alias El Piojo (Alfredo Landa), tenía que buscar por encargo de su padre, me intrigaba averiguar en qué oscuros asuntos se había mezclado, por qué gente importante intentaba evitar que el detective siguiera con la investigación... Y me encantaba que todo se tratara desde el casticismo, avisando en alguna que otra ocasión de que "esto es España y yo no soy Humphrey Bogart", pero mostrando admiración y continuos homenajes al cine negro americano.
Y, lo prometo, cuando la trama se complica un poco más y llega uno de los importantes puntos de giro (no voy a decir cuál para no desvelar nada), me quedé pegado al sillón, absolutamente sorprendido por lo que acababa de ver. A partir de ahí, la última media hora más o menos, la película es de las de ver en reclinatorio. Germán Areta pasa a convertirse en uno de mis personajes favoritos desde ya.
Como muestra, os dejo aquí los siete minutos de presentación del personaje.
viernes, noviembre 23, 2007
La risa médica
Esta semana hemos dado el pistoletazo de salida. Con la pizarra de la decimoquinta temporada casi cerrada, cada guionista o pareja de guionistas empieza ya a pergeñar su primer capítulo. Mi compañero Juan y yo hemos sido agraciados con el cuarto.
Ya sabéis que sacamos las tramas de casi cualquier cosa que cae en nuestro poder: periódicos, informativos, otras series, películas, novelas, historias que nos cuentan, cosas que vemos por la calle, cómics, obras de teatro... Siendo así, dentro de un par de semanas tengo una cita ineludible con el teatro. Es lo bueno de esta profesión, que puedes estar viendo la tele, yendo al cine o al teatro y considerar que estás trabajando.

La cita es Garrick, la nueva obra del grupo Tricicle. En ella, los tres actores-cómicos-mimos se ponen una bata blanca y pretenden curar nuestros males a fuerza de hacernos reír. No es que vaya a copiarles en nada, ni que necesite ninguna excusa para ir a verlos, pero una cosa es segura, tras reír de buena gana, las ideas fluirán mucho mejor.
Y si no, que me quiten lo bailao.
Ya sabéis que sacamos las tramas de casi cualquier cosa que cae en nuestro poder: periódicos, informativos, otras series, películas, novelas, historias que nos cuentan, cosas que vemos por la calle, cómics, obras de teatro... Siendo así, dentro de un par de semanas tengo una cita ineludible con el teatro. Es lo bueno de esta profesión, que puedes estar viendo la tele, yendo al cine o al teatro y considerar que estás trabajando.

La cita es Garrick, la nueva obra del grupo Tricicle. En ella, los tres actores-cómicos-mimos se ponen una bata blanca y pretenden curar nuestros males a fuerza de hacernos reír. No es que vaya a copiarles en nada, ni que necesite ninguna excusa para ir a verlos, pero una cosa es segura, tras reír de buena gana, las ideas fluirán mucho mejor.
Y si no, que me quiten lo bailao.
miércoles, noviembre 21, 2007
Un pelirrojo genial

No por esperada deja de ser una noticia triste. Aparte de la anécdota sobre su mal humor (que no deja de ser eso, una anécdota), este hombre es uno de los grandes artistas del siglo pasado. Actor, director, escritor, dramaturgo, académico, hablador...
Recuerdo que cuando estaba en tercero de carrera, estudiando lo que entonces llamábamos Imagen y Sonido, la asignatura de Narrativa dedicaba aquel año un ciclo a su carrera como director. Yo ya había visto El viaje a ninguna parte o El mar y el tiempo, pero allí descubrí maravillas como El extraño viaje, La vida por delante, La vida alrededor o El mundo sigue. Cada miércoles veíamos una película suya, y un par de veces, Fernando Fernán Gómez vino a darnos una charla (también fue Pedro Beltrán, uno de sus asiduos guionistas). No podría ahora poner en pie sobre qué nos habló, pero sí sé que salía de aquellas charlas embelesado, hipnotizado por su oratoria, agradecido de haber conocido, aunque fuera de aquella forma, a alguien así. Por aquel entonces hacía poco que se había emitido la serie Juncal (o se estaba emitiendo), y Fernando Fernán Gómez hacía una secuencia en la estación de mi pueblo. Aquella tontería supuso una especie de orgullo para mí.
Es un tópico, pero es verdad. Nos quedará siempre su obra, llena a rebosar de vida.
La tele, esa enfermedad
La mayoría de los días del año tiene asociado alguna dedicatoria a un tema específico. Se supone que con ello se intenta concienciar sobre algún problema: el día de la lepra, el día de la violencia de género, el día de la tuberculosis, el día de la epilepsia, el día del cáncer de pulmón,... o el día internacional de la televisión.
Sí, amiguitos, como una enfermedad más a la que hay que atacar, la tele tiene su día en el calendario. Es precisamente hoy, así que celebrémoslo de alguna manera. Yo lo haré viendo el capítulo de esta noche de Hospital Central. Vosotros, haced lo que queráis. Cada cual es muy libre incluso de apagar el aparato y marcharse a la habitación a leer (como haría Groucho Marx).
Pero lo importante es que hoy, además, es el día mundial de la filosofía (¿otra enfermedad?), el día internacional de la espina bífina, y el día nacional del ictus. Creo que no he leído nada sobre esto en ningún periódico.
Será porque hoy no he leído los periódicos.
Sí, amiguitos, como una enfermedad más a la que hay que atacar, la tele tiene su día en el calendario. Es precisamente hoy, así que celebrémoslo de alguna manera. Yo lo haré viendo el capítulo de esta noche de Hospital Central. Vosotros, haced lo que queráis. Cada cual es muy libre incluso de apagar el aparato y marcharse a la habitación a leer (como haría Groucho Marx).
Pero lo importante es que hoy, además, es el día mundial de la filosofía (¿otra enfermedad?), el día internacional de la espina bífina, y el día nacional del ictus. Creo que no he leído nada sobre esto en ningún periódico.
Será porque hoy no he leído los periódicos.
martes, noviembre 20, 2007
Croquetas de caldo
Como hace tiempo que no cuelgo una receta, hoy voy a compensar poniendo una en formato texto-foto-vídeo. Hace algún tiempo os conté cómo preparar la masa para croquetas de pescado. En aquella ocasión era una masa fina. Hoy voy a hacer una con grumos, que a mí me encanta encontrar.
Tras preparar un caldito, lo mejor para aprovechar la carne y la verdura es apartarla y hacer croquetas con ellas. En este caso yo voy a usar morcillo (un cuarto de kilo más o menos), un chorizo casero suave, tocino, puerro, apio, zanahoria, y la carne de un trozo de espinazo. Esto (más algún hueso más) sirvió para hacer un delicioso caldo y hoy vamos a darles una segunda oportunidad. El post va a ir largo, así que relajáos y a la cocina.
Empezamos picando muy fino el morcillo que es lo que está más duro de todos los ingredientes.
A continuación añadimos lo demás, lo cortamos todo muy fino y chopeamos con el cuchillo para dejarlo lo más mezclado y pequeño posible.
Quedará una masa más o menos así:
Ahora cogemos una sartén grande, mejor tipo wok, ponemos aceite y dos dientes de ajo picados finamente.
Cuando los ajos empiecen a dorarse, añadimos la mezcla de verduras y carne para sofreírlo todo un poco.
Tras darles unas vueltecitas, el agua de las verduras se evapora. Es el momento de añadir la harina y tostarla un poco.
Seguimos moviendo todo de vez en cuando. Y llega el momento de añadir la leche.
Como había mucha cantidad de carne y de harina en la sartén, tuve que añadir otra taza y pico más de leche para que se absorbiera bien. Se trata de ir añadiendo poco a poco lo que pida la sartén, moviendo con bastante frecuencia.
De una apariencia líquida, más o menos así:
Pasamos a la consistencia deseada poco a poco:

Para ello, el único secreto es mover y mover.
Cuando vemos que la masa es un ente único, la masa está hecha. Sólo queda pasarlo a una bandeja y dejarla enfriar.
No os podréis quejar, hoy la receta está explicada pasito a pasito con todos su vídeos.
¡Salud!
Tras preparar un caldito, lo mejor para aprovechar la carne y la verdura es apartarla y hacer croquetas con ellas. En este caso yo voy a usar morcillo (un cuarto de kilo más o menos), un chorizo casero suave, tocino, puerro, apio, zanahoria, y la carne de un trozo de espinazo. Esto (más algún hueso más) sirvió para hacer un delicioso caldo y hoy vamos a darles una segunda oportunidad. El post va a ir largo, así que relajáos y a la cocina.
Empezamos picando muy fino el morcillo que es lo que está más duro de todos los ingredientes.
Quedará una masa más o menos así:
Tras darles unas vueltecitas, el agua de las verduras se evapora. Es el momento de añadir la harina y tostarla un poco.
Seguimos moviendo todo de vez en cuando. Y llega el momento de añadir la leche.
Como había mucha cantidad de carne y de harina en la sartén, tuve que añadir otra taza y pico más de leche para que se absorbiera bien. Se trata de ir añadiendo poco a poco lo que pida la sartén, moviendo con bastante frecuencia.
De una apariencia líquida, más o menos así:
Para ello, el único secreto es mover y mover.
Cuando vemos que la masa es un ente único, la masa está hecha. Sólo queda pasarlo a una bandeja y dejarla enfriar.
No os podréis quejar, hoy la receta está explicada pasito a pasito con todos su vídeos.
¡Salud!
Lo de Freddy Mercury
"¿Podemos hacer lo de Freddy Mercury?" Recuerdo que fue una pregunta que alguien le hizo al asesor médico de Hospital Central, y actual compañero mío en labores guionísticas, Juan Algarra, a los pocos días de mi llegada a esta serie. Juan, conocedor de la leyenda, lanzó una de sus socarronas risas y nos aclaró que todo aquello eran cuentos chinos (las risas de Juan ante tramas médicamente absurdas son ya míticas). Era la primera vez que yo oía hablar de aquella leyenda urbana. Al parecer, según contaban mis compañeros, Freddy Mercury acudía de vez en cuando al médico para que le sacara no sé cuantos litros de semen de su estómago. De todas formas, no creo que hubiera salido una trama muy familiar de aquella historia.

Ayer un primo mío me envió un enlace que me hizo recordar esta anéctoda: un post sobre leyendas urbanas musicales escrito por Quico Alsedo. Es curioso leerlo y recordar historias como la que afirma que Marilyn Mason es Paul el gafotas de Aquellos maravillosos años, o que La Oreja de Van Gogh (por fin disuelta) financiaba a ETA. Pasaos por allí. Lo de que Bunbury estuvo en Parchís puede no ser cierto, pero juraría que estuvo en Gominolas.

Ayer un primo mío me envió un enlace que me hizo recordar esta anéctoda: un post sobre leyendas urbanas musicales escrito por Quico Alsedo. Es curioso leerlo y recordar historias como la que afirma que Marilyn Mason es Paul el gafotas de Aquellos maravillosos años, o que La Oreja de Van Gogh (por fin disuelta) financiaba a ETA. Pasaos por allí. Lo de que Bunbury estuvo en Parchís puede no ser cierto, pero juraría que estuvo en Gominolas.
domingo, noviembre 18, 2007
Michael Clayton: cine para mayores

Michael Clayton es un jinete solitario, un perdedor que hace muy bien su trabajo, un tipo duro en los límites de la legalidad. ¿Qué hace un personaje así sin un cigarrillo entre sus labios?
Aparte de esta nimiedad, la película utiliza un tema ya visto bastantes veces (las grandes corporaciones contra los ciudadanos) para contarlo de una manera muy atractiva. George Clooney interpreta a un "solucionador", una especie de Vic Mackey de la abogacía, que se enfrenta a un dilema clásico en estas películas: mi beneficio propio o el bien común a costa de perderlo todo. Y hasta ahí puedo leer.
Como la trama es en verdad bastante simple, el principio es intencionadamente confuso, para que el espectador vaya uniendo las piezas en su cabeza poco a poco. Consigue que te intereses, te metas en la historia y quieras más. Esta forma de contar convierte Michael Clayton, sobre todo, en una película adulta.
Salí de la proyección con una muy buena sensación. Había pasado dos estupendas horas de cine.
viernes, noviembre 16, 2007
Guateque privado: reservado el derecho de admisión
Todos sabemos ya que en el Ayuntamiento de Madrid parecen haber aparecido algunos casos de corrupción en la concesión de licencias, una de las funciones más claras de los ayuntamientos. Gallardón se ha llevado las manos a la cabeza cuando se ha enterado y ha propuesto la única solución que cabía esperar de un político como él: privatizar la concesión de licencias. Toma ya confianza en los cargos públicos.
No sabía yo que las empresas privadas estuvieran libres de corrupciones y que eran insobornables. Me imagino a un tipo con un local sin las garantías mínimas para ser abierto que se acerca con un saco de billetes al de la empresa privada y le dice: "ten, este montonazo de euros es para ti si me das la licencia", y al de otro diciendo: "no, no puedo... soy empresa privada, libre de pecado y puro como el aire de la sierra. A mí el dinero no me importa, sólo me importa hacer las cosas bien".
Si lo privado funciona así, habrá que aplicarlo a más sitios donde haya aparecido la corrupción. Tras Roldán, Guardia Civil privada, por ejemplo. O... ¿para qué han liado tanto en Marbella? Se hubiera solucionado todo poniendo una empresa al frente del ayuntamiento. Qué coño, hagamos política preventiva: nada de elecciones generales, a partir de ahora, un gobierno privado.
Viva el mal... viva el capital.
No sabía yo que las empresas privadas estuvieran libres de corrupciones y que eran insobornables. Me imagino a un tipo con un local sin las garantías mínimas para ser abierto que se acerca con un saco de billetes al de la empresa privada y le dice: "ten, este montonazo de euros es para ti si me das la licencia", y al de otro diciendo: "no, no puedo... soy empresa privada, libre de pecado y puro como el aire de la sierra. A mí el dinero no me importa, sólo me importa hacer las cosas bien".
Si lo privado funciona así, habrá que aplicarlo a más sitios donde haya aparecido la corrupción. Tras Roldán, Guardia Civil privada, por ejemplo. O... ¿para qué han liado tanto en Marbella? Se hubiera solucionado todo poniendo una empresa al frente del ayuntamiento. Qué coño, hagamos política preventiva: nada de elecciones generales, a partir de ahora, un gobierno privado.
Viva el mal... viva el capital.
martes, noviembre 13, 2007
Vida después del 200
Pasó la resaca del 200. La vida sigue.
En septiembre os comentaba una trama del capítulo 201. Mañana podréis juzgar el resultado. Yo aún no lo he visto.
Poco a poco, nos encaminamos a ser la serie semanal con más capítulos de la televisión en España, record que batiremos el mes que viene. Justo un poco antes, a la altura del capítulo 203, yo cumpliré mi celebración particular, pues entonces llevaré cien capítulos trabajando en Hospital Central. Sí, desde el 103 (obviamente no desde su emisión, sino desde que se empezó a preparar la temporada ocho).
Me imagino que por muchas cosas que pasen en el capítulo 201 lo que más dará que hablar será la trama de Ester-Maca-Vero. Más que nada porque es el capítulo en que Ester coge la baja... y al toro por los cuernos.
Como hace dos meses desde que lo escribimos, mejor espero a que se emita para comentar algo sobre él, si es que tengo algo más que comentar.
En septiembre os comentaba una trama del capítulo 201. Mañana podréis juzgar el resultado. Yo aún no lo he visto.
Poco a poco, nos encaminamos a ser la serie semanal con más capítulos de la televisión en España, record que batiremos el mes que viene. Justo un poco antes, a la altura del capítulo 203, yo cumpliré mi celebración particular, pues entonces llevaré cien capítulos trabajando en Hospital Central. Sí, desde el 103 (obviamente no desde su emisión, sino desde que se empezó a preparar la temporada ocho).
Me imagino que por muchas cosas que pasen en el capítulo 201 lo que más dará que hablar será la trama de Ester-Maca-Vero. Más que nada porque es el capítulo en que Ester coge la baja... y al toro por los cuernos.
Como hace dos meses desde que lo escribimos, mejor espero a que se emita para comentar algo sobre él, si es que tengo algo más que comentar.
lunes, noviembre 12, 2007
Esos pequeños detalles

En estos siete u ocho episodios no es infrecuente que haya una tele encendida en alguna habitación. Varias veces las imágenes que aparecen son de la misma serie o película: Pufnstuff. Me ha resultado curioso porque para mí su versión cine es una película con un significado especial. Ahora, cada vez que sale una tele, presto atención a ver qué está viendo Randy, el hermano de Earl.
Bueno, y para que esta entrada no quede demasiado infantil, os dejo con una imagen de portada de las dos actrices de esta serie.

Y la imagen se puede ampliar, para que no os quejéis.
sábado, noviembre 10, 2007
Botines
Hace poco, Hernán Casciari hablaba en su blog sobre las que para él son las diez mejores series argentinas de estos tiempos. En su lista el primer puesto es para Okupas, una serie que fue capaz de mantenernos en la oficina pegados a un monitor de ordenador, sentados sobre un mueble, e incluso de pie, para ver un capítulo después de cada comida, sobrecogidos, divertidos, acojonados, y con una especie de vergüenza en la mirada que reflejaba lo que todos pensábamos: ¿por qué aquí no nos dejan hacer series así?
Siguiendo el consejo del maestro, me bajé algunos capítulos de algunas de las series que recomienda. Ayer me vi el primero de Botines. Botines es a los robos en Argentina lo que La Huella del Crimen fue a los asesinatos en España, para entendernos.
El primer capítulo se ve del tirón, te deja pegado al asiento. No es que tenga grandes giros argumentales, ninguna sorpresa que te pille desprevenido, pero el relato es claro, directo, la realización no busca grandes alardes (lo hace una sola vez y canta mucho) y los actores están que se salen (a mí me encantó la voz del actor que hace de "El Perro", el narrador ciego; podría pasarme horas escuchándole).
En España, ya lo he dicho, hemos tenido experiencia en series de este tipo. Ahora que vuelven las chicas con calentadores y Los Héroes del Silencio llenan estadios, tal vez sea el momento de volver a hacer algo así.

El primer capítulo se ve del tirón, te deja pegado al asiento. No es que tenga grandes giros argumentales, ninguna sorpresa que te pille desprevenido, pero el relato es claro, directo, la realización no busca grandes alardes (lo hace una sola vez y canta mucho) y los actores están que se salen (a mí me encantó la voz del actor que hace de "El Perro", el narrador ciego; podría pasarme horas escuchándole).
En España, ya lo he dicho, hemos tenido experiencia en series de este tipo. Ahora que vuelven las chicas con calentadores y Los Héroes del Silencio llenan estadios, tal vez sea el momento de volver a hacer algo así.
jueves, noviembre 08, 2007
Papel impreso
Con tanto capítulo 200 y otros menesteres, casi no he comentado un evento bastante importante para mí en estos días: al fin he terminado la primera versión de mi primera novela. En verdad ya escribí alguna otra en mi juventud, pero esta es la primera vez que lo hago con intención de publicarla.
He sacado una copia en papel (316 páginas a doble espacio, arial 12) y la sensación es extraña. Ver ese tocho sobre tu mesa, con todo lo que llevas planeado, pensado y escrito durante casi dos años es lo más parecido a un parto que un hombre puede experimentar. Ahora la registraré, la leeré de nuevo (sobre el papel siempre se encuentran fallos que pasan desapercibidos cuando lees en pantalla), tal vez la pase a una correctora de estilo por lo que a mí se me pueda haber escapado,... y a moverla por ahí.
Como esa parte debe ser la más difícil, prefiero no volver a hablar de la novela en el blog de ahora en adelante, por no gafar su posible publicación. Pero si algún día consigo firmar un contrato con alguna editorial (cosa en la que confío, para qué nos vamos a engañar; pero es que si no confiara, ¿para qué moverla?), ya os contaré pelos y señales del proceso.
He sacado una copia en papel (316 páginas a doble espacio, arial 12) y la sensación es extraña. Ver ese tocho sobre tu mesa, con todo lo que llevas planeado, pensado y escrito durante casi dos años es lo más parecido a un parto que un hombre puede experimentar. Ahora la registraré, la leeré de nuevo (sobre el papel siempre se encuentran fallos que pasan desapercibidos cuando lees en pantalla), tal vez la pase a una correctora de estilo por lo que a mí se me pueda haber escapado,... y a moverla por ahí.
Como esa parte debe ser la más difícil, prefiero no volver a hablar de la novela en el blog de ahora en adelante, por no gafar su posible publicación. Pero si algún día consigo firmar un contrato con alguna editorial (cosa en la que confío, para qué nos vamos a engañar; pero es que si no confiara, ¿para qué moverla?), ya os contaré pelos y señales del proceso.
miércoles, noviembre 07, 2007
Cámara abierta en La 2

El próximo lunes, 12 de Noviembre, La 2 de Televisión Española inicia un nuevo programa dedicado al mundo de internet y los blogs: Cámara Abierta. Lo dirige Georgina Cisquella y lo realiza César Vallejo.
Parece que va a ser un programa bastante abierto a la participación. A priori la cosa tiene buena pinta, aunque, como todo lo que tiene buena pinta, su ubicación en la parrilla es a altas horas de la noche, a las doce y media. Al menos se emitirá tres días a la semana.
En un documento de la propia cadena, dicen: "Cámara abierta 2.0 permite descubrir todos los caminos más interesantes de la red , un contenedor universal para el periodismo, el cine, el arte, la videocreación, los emprendedores emergentes y las nuevas plataformas para cruzar ideas y culturas".
Quedáis avisados todos los blogueros para estar atentos a este espacio. En cuanto lo vea, volveré a hablar algo sobre él.
martes, noviembre 06, 2007
No news, good news
La máxima "No news, good news" no siempre es verdad. Ayer comenté que hoy os iba a hablar de la celebración de los doscientos capítulos de Hospital Central, pero si no lo he hecho durante todo el día es porque, la verdad, no tengo gran cosa que contar.
Llegamos allí, los actores posaron para los medios, entramos a la sala 18 del Kinépolis de la Ciudad de la Imagen (a pocos metros de Videomedia), se pasó el capítulo entre aplausos y risas. Terminó. Nos fuimos a tomar unas cervezas y unos canapés a un bar cercano, y a casa. Poco más.
Si acaso, os puedo contar que el capítulo que vimos ayer no es exactamente el que se va a emitir. Para celebrar el número redondo, muchos de los figurantes y figurantes con frase eran miembros del equipo: de dirección, de producción, de atrezzo, de maquillaje, de sonido, de guión, de montaje, etc. Cada vez que salía alguien del equipo diciendo su frase o simplemente pasando por detrás, los compañeros aplaudían y reían. Pero muchas de esas intervenciones se van a quitar porque si no el capítulo iría muy largo y es algo que sólo nos hace gracia a nosotros. Si los DVDs de Hospital Central se editaran como es debido, esta versión debería ir en el pack de la temporada catorce, si alguna vez saliera a la luz. Pero me temo que aquí no se cuida mucho ese tipo de detalles.
Por otro lado, Carmen me comenta que la agencia Europa Press dio la noticia haciendo referencia a que Carolina Cerezuela no fue al evento. Entiendo que pongan su atención en ese detalle teniendo en cuenta que su incorporación a la serie fue bastante mediática, pero allá ellos si eso es lo que quieren destacar. La verdad es que hubo un par de ausencias más (bueno, y la de Fátima, que no pudo asistir porque acaba de dar a luz este fin de semana, Felicidades, Fátima). Que falten sólo tres actores en una serie tan coral no está nada mal.
Y ya está, no me llevé la cámara y no hice fotos, así que creo que este post os da bastante menos de lo que esperabais, pero los que me leéis habitualmente ya sabéis que creo que las expectativas son malas consejeras.
Llegamos allí, los actores posaron para los medios, entramos a la sala 18 del Kinépolis de la Ciudad de la Imagen (a pocos metros de Videomedia), se pasó el capítulo entre aplausos y risas. Terminó. Nos fuimos a tomar unas cervezas y unos canapés a un bar cercano, y a casa. Poco más.
Si acaso, os puedo contar que el capítulo que vimos ayer no es exactamente el que se va a emitir. Para celebrar el número redondo, muchos de los figurantes y figurantes con frase eran miembros del equipo: de dirección, de producción, de atrezzo, de maquillaje, de sonido, de guión, de montaje, etc. Cada vez que salía alguien del equipo diciendo su frase o simplemente pasando por detrás, los compañeros aplaudían y reían. Pero muchas de esas intervenciones se van a quitar porque si no el capítulo iría muy largo y es algo que sólo nos hace gracia a nosotros. Si los DVDs de Hospital Central se editaran como es debido, esta versión debería ir en el pack de la temporada catorce, si alguna vez saliera a la luz. Pero me temo que aquí no se cuida mucho ese tipo de detalles.
Por otro lado, Carmen me comenta que la agencia Europa Press dio la noticia haciendo referencia a que Carolina Cerezuela no fue al evento. Entiendo que pongan su atención en ese detalle teniendo en cuenta que su incorporación a la serie fue bastante mediática, pero allá ellos si eso es lo que quieren destacar. La verdad es que hubo un par de ausencias más (bueno, y la de Fátima, que no pudo asistir porque acaba de dar a luz este fin de semana, Felicidades, Fátima). Que falten sólo tres actores en una serie tan coral no está nada mal.
Y ya está, no me llevé la cámara y no hice fotos, así que creo que este post os da bastante menos de lo que esperabais, pero los que me leéis habitualmente ya sabéis que creo que las expectativas son malas consejeras.
lunes, noviembre 05, 2007
Pantalla grande
Dentro de un ratito nos vamos a ver el capítulo 200 a una sala de cine. No sé cómo será la sensación de ver a Vilches, Maca, Ester, Carlos, Rai, Lola, Héctor, Javier, Teresa, Alicia, Cruz, Rusti, Elisa, Santiago, Fran, Raúl, Mónica, Vero, Eva, Isabel, Claudia, Aimé, Róber, Guille,... en pantalla grande.
Allí estarán la mayoría de los actores y supongo que algún que otro periodista.
Hace mucho tiempo, nuestra compañera Adela tuvo la idea de estrenar el 200 en cine para una selección de seguidores de la serie, como premio por su fidelidad. Aquello cayó en el olvido (o más bien que nadie le hizo caso), pero hoy sí vamos a ver una parte de su idea desarrollada.
Mañana os contaré algo sobre el evento. Si tengo algo que contar.
Allí estarán la mayoría de los actores y supongo que algún que otro periodista.
Hace mucho tiempo, nuestra compañera Adela tuvo la idea de estrenar el 200 en cine para una selección de seguidores de la serie, como premio por su fidelidad. Aquello cayó en el olvido (o más bien que nadie le hizo caso), pero hoy sí vamos a ver una parte de su idea desarrollada.
Mañana os contaré algo sobre el evento. Si tengo algo que contar.
domingo, noviembre 04, 2007
El asesinato de Jesse James: sentimientos encontrados
Acabo de ver El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. Lo bueno de hablar de esta película es que no se puede reventar el argumento. Desde el segundo uno ya sabes que a Jesse James lo va a matar Robert Ford, así que no hay ningún peligro en seguir leyendo esto.
Durante la sesión he tenido sentimientos encontrados. Había ido bastante virgen al cine y no sabía qué tipo de película iba a encontrarme. Empezó y me di cuenta de que aquello iba de rollo intimista, de esas películas en que uno pide a otro que le pase la sal y el otro se lo piensa varios minutos antes de decidirse a hacerlo, una de esas películas en que se cuida mucho la fotografía para tapar que no hay mucho que contar. Me aburría, me daba sueño. Tenía ganas de que acabara.
Pero llegó un momento en que la película empezó a interesarme. No fue pronto, tal vez a la hora y cuarto o así (pero dura dos horas y cuarenta minutos). A partir de ese momento, el ritmo seguía siendo igual, los personajes seguían pensándose si pasaban o no la sal, pero ocurrían cosas en la pantalla, y lo que ocurría, ahora sí, me interesaba. Así pues, puedo decir que he visto dos películas en una, la primera me ha aburrido muchísimo, y la segunda me ha parecido muy interesante.
La cosa tiene una clara explicación. En todos los manuales de guión se habla de que al protagonista debe pasarle algo que le lleve a desear conseguir un objetivo. Es búsqueda será el motor del personaje y de la película. Normalmente, el suceso en cuestión ocurre a los pocos minutos. Aquí no. Durante más de una hora vemos sucesos aislados, vamos de un personaje a otro sin tener ni puñetera idea de quién es el protagonista (que no es Jesse James, sino Robert Ford). Tampoco tenemos ni idea de por qué nos cuentan determinadas cosas.
Pero llega un momento en que Robert Ford toma la determinación de que va a entregar a Jesse James. A partir de ahí, la película camina hacia un lugar, el espectador (o al menos yo) ya sabe a quién seguir. Y todo fluye, lento, pero fluido.
A mi alrededor la gente salía del cine echando pestes. Yo hubiera hecho lo mismo si la película se hubiera mantenido como la primera hora y pico, pero como la segunda parte me gustó, no sabía qué decir cuando mis amigos me preguntaron qué me había parecido.
Les diré que lean esto.
P.D.: Me olvidé comentar la anécdota. Pedro Almodóvar estaba en la misma sala que yo viendo la película.

Pero llegó un momento en que la película empezó a interesarme. No fue pronto, tal vez a la hora y cuarto o así (pero dura dos horas y cuarenta minutos). A partir de ese momento, el ritmo seguía siendo igual, los personajes seguían pensándose si pasaban o no la sal, pero ocurrían cosas en la pantalla, y lo que ocurría, ahora sí, me interesaba. Así pues, puedo decir que he visto dos películas en una, la primera me ha aburrido muchísimo, y la segunda me ha parecido muy interesante.
La cosa tiene una clara explicación. En todos los manuales de guión se habla de que al protagonista debe pasarle algo que le lleve a desear conseguir un objetivo. Es búsqueda será el motor del personaje y de la película. Normalmente, el suceso en cuestión ocurre a los pocos minutos. Aquí no. Durante más de una hora vemos sucesos aislados, vamos de un personaje a otro sin tener ni puñetera idea de quién es el protagonista (que no es Jesse James, sino Robert Ford). Tampoco tenemos ni idea de por qué nos cuentan determinadas cosas.
Pero llega un momento en que Robert Ford toma la determinación de que va a entregar a Jesse James. A partir de ahí, la película camina hacia un lugar, el espectador (o al menos yo) ya sabe a quién seguir. Y todo fluye, lento, pero fluido.
A mi alrededor la gente salía del cine echando pestes. Yo hubiera hecho lo mismo si la película se hubiera mantenido como la primera hora y pico, pero como la segunda parte me gustó, no sabía qué decir cuando mis amigos me preguntaron qué me había parecido.
Les diré que lean esto.
P.D.: Me olvidé comentar la anécdota. Pedro Almodóvar estaba en la misma sala que yo viendo la película.
jueves, noviembre 01, 2007
Espuma de making-of
Alguien ha colgado en youtube un momento de la grabación del capítulo 200 de Hospital Central. Son apenas catorce segundos del superaccidente que en él se ve. Aquí lo dejo para ir abriendo boca.
Ah, y el título de este post está inspirado por Ferrán Adriá.
Ah, y el título de este post está inspirado por Ferrán Adriá.
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