Forges lo ha visto así en El País:

Palabra de Negrete.El problema es que las ideas argumentales son como archivos comprimidos en .zip. En la mente, mientras permanecen en el nivel de la abstracción, ocupan poco sitio. Pero luego, al trasladarlos a la pantalla, se despliegan e invaden mucho más espacio. No estoy hablando de “enrollarse”, defecto en el que a menudo caemos los escritores. ¿Por qué descomprimimos estos archivos mentales? En primer lugar, hay que desarrollar los personajes para que los lectores se involucren emocionalmente con ellos, y eso requiere tiempo. Por otra parte, cada escena debe estar llena de detalles concretos, de modo que podamos sumergirnos en ella. No vale decir “un bosque siniestro”, por ejemplo. Hay que hacer sentir esa atmósfera, y para eso hay que plasmar olores, texturas, sonidos. En cierto modo, los escritores tenemos que crear un 3D. Y eso exige espacio, como lo exigen los diálogos, los puntos de giro inesperado, las escenas de acción y las batallas si realmente queremos que impacten, etc.
La Tapia no es un muro, es un camino. No es un obstáculo, es una guía. No es un final, es una manera de avanzar.
Quienes corremos por Madrid sabemos qué es La Tapia. El contorno de la Casa de Campo se llena todos los días de atletas populares o profesionales que entrenan tomándola como referencia. Eso es esta tapia mía. Una referencia, un entrenamiento. Y un objetivo.
La Tapia es el título de una novela que irá apareciendo en este blog poco a poco, a razón de un post por semana. En mi cabeza y en mis papeles (mejor tendría que decir en mis pantallas) tengo ya planeado un esqueleto, un organigrama que refleja a dónde quiero llegar y por qué senderos quiero pasar durante el trayecto. Pero no hay aún nada escrito. Quiero que la novela se vaya escribiendo con vosotros.
Así será. Cada semana aparecerá en este blog un breve trozo de la novela. Yo, obviamente, sé a dónde quiero llegar. Pero vuestros comentarios me van a servir de guía. Quiero que sea una novela viva, quiero controlar el timón y remar con mis brazos, pero también quiero dejarme llevar por el viento de vez en cuando. El viento sois vosotros. Vuestras sugerencias no caerán en saco roto. Vuestras críticas más feroces serán leídas tal vez con rabia por mi parte, pero con voluntad de reflexionar sobre ellas y cambiar el rumbo si el oleaje así me lo indica.
Relajaos, que aún os quedan unos días. Dentro de poco, en esta misma pantalla, comienza LA TAPIA.
Cuando aparecieron las seis caras que componían la Hora de la Verdad, Eric miró la pantalla; luego se echó hacia atrás, confuso.
-¿Esto es una broma o qué?
La pantalla mostraba las fotos retocadas a modo de ficha policial: de Jaz-Z, Jonh Leguizamo, Antonio Banderas, Huey Newton, Jermaine Jackson y Marc Anthony.
-¿Qué es esto?
-Esto es una serie que has visto hace cinco minutos y no has dicho ni mu.
-¿Qué? No.
-Sí.
-Es lo más racista que he visto en mi vida- dijo él, desesperado.
-Bueno, no - replicó ella amablemente-. También tenemos de blancos.
"Ya me deben quedar dos neuronas nada más, las desato y son como el perro y el gato". SIN DIOS NI AMO (Extremoduro)