Apitiké

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lunes, agosto 06, 2007

Tumbado en el sofá

Este fin de semana no sólo he visto Ratatouille, sino que como he estado como el niño de la película, solo en casa, me lo he tomado con calma y me he tragado algunas cosas más de las que hablaré ahora mismo muy brevemente.

En primer lugar, aconsejado por Espoiler, los dos primeros capítulos de la séptima temporada de C.S.I Las Vegas. Había dejado de seguir la serie en la tercera temporada más o menos, pero estos capítulos me han gustado mucho. Aunque quiero hacer un comentario al margen. En el primer capítulo una muerte se produce entre bambalinas en un espectáculo de El circo del Sol, el auténtico, no alguno que se le parezca. Y no pasa nada. No es por nada, pero aquí todavía no nos atrevemos a algo así (y lo digo por experiencia). Si tiene que ocurrir un accidente en el que se vea implicado algún espectáculo real, ve olvidándote de escribirlo y piensa algo alternativo.

También vi Everything is illuminated. Preciosa la película, pero sobre todo, increíble su música. Ya me he bajado el disco (antes lo busqué para comprarlo on-line, pero no lo encontré y bajarlo resultaba más rápido).

Me tragué además una película que empieza bien y se desinfla: Seraphim Falls. Un western en que unos tipos persiguen a otro para darle caza. Lo original del asunto es que la película empieza directamente con la persecución, sin dar antecedentes. Aunque tú, como espectador, inmediatamente te pones de parte del perseguido, en verdad no sabes si es bueno o malo, y claro, sabes que jugarán a eso después. Pero el problema no es ése, sino que la película se limita a esta persecución, apenas hay un giro que nos lleve a otro sitio, es todo te pillo, ay que no, ahora sí, pues va a ser que no.

Y también me vi Regreso al futuro, la primera. Una película que nunca defrauda por mucho que la hayas visto. Lo curioso es que me la puse en inglés con subtítulos (siempre la había visto doblada) y me resultó curioso que en la versión original a Marty no lo llaman Levi Strauss (por sus pantalones) como se dobló en España, sino que su futura madre lo llama Calvin Klein (por los calzoncillos), lo que es algo más picante. Supongo que en los ochenta la marca Calvin Klein no era muy conocida en nuestro país.

Y ya está, para un fin de semana es suficiente. Al menos para mí.

domingo, agosto 05, 2007

Ratatouille, la película

Con la entrada me han dado la receta, y resulta que Ratatouille no es otra cosa que Pisto. Así de sencillo. Ojo que vienen spoilers, muy leves eso sí, pero por si acaso.

Y así de sencilla es la película... para los adultos. A mí, que me gustan las películas de animación y me encanta cocinar, Ratatuille me ha parecido una gozada, lo he pasado en grande, pero para los niños veo un problema. La rata desaparece en toda la parte central de la película. No es que no esté, que está, pero su ocultamiento en el gorro de cocinero es también una cesión de protagonismo a los personajes "humanos". Y toda la trama de estrellas de restaurante perdidas, críticos gastronómicos, recetas magistrales, creo que no interesan mucho a los críos. De hecho, a mi lado había un niño que no dejaba de preguntar a sus padres una y otra vez: "¿cuándo le tiran los cuchillos?". Ay, cuánto daño están haciendo los teasers.

Formalmente la película es otra gozada, pero eso era esperable. Los detalles son tan reales que al salir del cine me he ido directamente a la cocina. Un día de estos haré el pisto al estilo ratatuille y lo colgaré aquí.

Y ya conocéis una de mis frases más repetidas: "lo prometido es deuda".

Versión cero

A mediados de junio os comentaba que acababa de escribir el capítulo del clímax en la novela en la que ando metido. Pronosticaba que tendría terminada la versión cero de dicha novela en menos de un mes. Me equivoqué, pero por poco. Entre unas cosas y otras he ido dilatando algo la escritura, pero yendo sin prisas y sin pausas... ¡ayer la acabé!

Ahora sí que me queda todo el trabajo de reescritura. Como os conté, primero debo llenar algunos agujeros argumentales que han ido surgiendo a lo largo de la escritura, y después tocara la revisión gramatical y de estilo. Ya no me aventuro a decir que la tendré para navidades de este año, pero esa es mi intención, porque me gustaría presentarla a todos los concursos posibles del año que viene.

Yo estoy bastante contento con el resultado y creo que me está quedando algo muy publicable (no es ninguna paja mental, es una novela que pretende, ante todo, ser entretenida). Lo malo es que ya terminé la parte más divertida. Pero bueno, paciencia que estas cosas van despacio.

viernes, agosto 03, 2007

Palermo

El viaje a Sicilia consistió en recorrer Palermo (y Monreale), Cefalú, Agrigento, Piazza Armerina (y los mosaicos romanos), Siracusa (básicamente Ortigia), Catania y Taormina. Así que empecemos por Palermo. Ya os he avisado, no voy a hacer una descripción de las maravillas turísticas que vimos (iglesias, catedrales y esas cosas), sino que me limitaré a contar alguna que otra anecdotilla.

El primer día (domingo) visitamos Monreale y algo de Palermo y el segundo lo dedicamos completamente a Palermo. Y el segundo tiene dos cosas buenas. Primero, que por la tarde-noche ¡¡nos traen la maleta!!, y lo segundo, la cena. Tras callejear por la agradable zona de terrazas y veladores en la que habíamos cenado la noche anterior, decidimos probar suerte en un restaurante recomendado en la guía que llevamos. Pero como estaba lleno y además no teníamos demasiada hambre, seguimos paseando.

Y entonces lo vi, ahí sobre el balcón un sitio cutre y entrañable: la Trattoria Shangai. Desde la calle se apreciaban apenas cuatro mesas, y la decadencia justa para atraer a un turista (o al menos a un turista como yo). Me cuesta convencer a mi chica, pero acabamos subiendo. Se sube por unas escaleras estrechas con la pintura desconchada. Para acceder a las mesas hay que pasar a través de la cocina. Saludamos a la cocinera y echo un vistazo a todo lo que tienen por ahí, todo con muy biena pinta. Nos sentamos y muertos de sed, pedimos dos cervezas grandes para acompañar la comida, pensando que nos iban a traer dos tercios. Pero no, dos cervezas grandes en algunas zonas de Sicilia quiere decir dos cervezas de tres tercios cada una (una medida que aquí no tenemos). [Un usuario anónimo pero conocido me hace rectificar, quise decir DOS tercios, 66cl]. Bebemos y pedimos de comer. Por cierto, el balcón que vimos es éste (y nuestra mesa fue la de la esquina derecha). Ya sabéis que pulsando se ve más grande:


Pedimos caponata (una especie de pisto frío muy rico), pez espada a la plancha y calamar al horno (la especialidad de la casa). Hombre, no voy a decir que fuera la comida más rica que he probado en mi vida, pero se dejaba comer bien y era barato (cosa no tan fácil de encontrar allí). Cuando estamos comiendo aparecen tres tipos y se sientan en la mesa de al lado. Al escucharlos, rápidamente distingo el acento andaluz y comenzamos a hablar. Resulta que han venido a Sicilia en barco. Les pregunto cuánto han tardado y me dicen que una eternidad. Les pregunto en qué compañía y entonces me entero de que nada de compañías, han venido en un velero, un velero propio.

Cuando empiezan a contarnos su forma de viajar, que cada día deciden dónde ir según sople el viento, que si un sitio les gusta se quedan más y si no, se van, etc., etc., mi chica exclama que es lo más parecido a la libertad que había oído.

La cosa es que congeniamos y nos vamos de copas juntos. Y cuando se enteran de que tengo un blog me piden que ponga la foto que nos hicimos todos juntos. Como lo prometido es deuda, aquí va la foto.


Marineros, sólo espero que si leéis esto dejéis algún comentario. Saludos, y a ver si volvemos a vernos.

jueves, agosto 02, 2007

Y en Sicilia, el caos

El viaje tenía dos escalas, tres aviones. Así que pasó lo que tenía que pasar. Nos perdieron la maleta. Menos mal que sospechábamos que eso iba a ocurrir y en el equipaje de mano llevábamos lo suficiente como para sobrevivir varios días. Si algo nos enseñó esto, es que viajamos con más cosas de las que hacen falta. Llegamos un sábado y la maleta no apareció hasta el lunes por la noche, pero apareció y nos la llevaron al hotel (llena de arañazos, eso sí).

Como curiosidad, en el aeropuerto de Palermo me encontré con una compañera de la época de la facultad, si es que el mundo no es tan grande.

Palermo es una ciudad que me encantó. Es sucia, algo decadente, pero con un encanto especial. Y con monumentos e historia a cada paso. Os dije que no os iba a aburrir con historietas, así que esta primera entrega del viaje a Sicilia acaba con una foto del Teatro Máximo de Palermo, muy presente en la tercera entrega de El Padrino.

Antes de Sicilia, el timo

No voy a contar el viaje a Sicilia con pelos y señales, porque eso es como mostrar el vídeo de la comunión de la niña. Pero tampoco voy a pasar sobre él sin decir nada. Para empezar, tengo que hablar de la indignación que sentí al llegar al aeropuerto y ver que Esperanza Aguirre o quien tenga la competencia, me timaba. Fuimos en metro, yo con mi metrobus de diez viajes. Pero para salir, las puertas no se abren. Como yo, mucha gente no sabe cómo salir del metro. Aquello parece una escena de El ángel exterminador, pero con la diferencia de que nosotros sí tenemos la firme voluntad de salir y lo que lo impide es una barrera. El guarda jurado se afana por explicar lo que hay que hacer.

No sé desde cuándo, pero ahora, para salir al aeropuerto de Barajas desde el metro (y no hablo sólo de la T4, que yo fui a las otras), hay que pagar un euro de suplemento. Dentro hay una serie de máquinas en las que echas un euro y te dan un ticket que te dan el derecho a salir. ¡Acojonante!

Yo no quise hacer cálculos, pero al cabo del día deben salir muchas personas por esa estación, muchísimas, a un euro cada una... alguien se está haciendo rico.

martes, julio 31, 2007

Volví

Ya estoy aquí. Veo que el juez no ha cerrado mi blog ni ninguno de los muchos que han colgado la portada de El Jueves. ¿En cuántos blogs habríamos colgado la dichosa portada si no se hubiese secuestrado la publicación? Posiblemente en ninguno, así que me da a mí que el verdaderamente antimonárquico puede ser Del Olmo.

Por otro lado, podría contar muchas cosas de Sicilia, pero tampoco es cuestión de aburrir al personal con historietas del abuelo Cebolleta. Aunque sólo han sido ocho días, parece que hace siglos que salí de Madrid, así que necesitaré un poco de tiempo para volver a la rutina. Ahora mismo me tengo que enfrentar a la segunda versión de un guión, así que me voy a poner manos a la obra y no me entretengo demasiado con el blog. Lo primero es lo primero.

Saludos y ya os iré contando.

viernes, julio 20, 2007

Pásalo

A mí el chiste me hace una gracia sólo relativa, pero bueno, es un chiste, no todo el mundo puede tener el mismo sentido del humor. Lo que está claro es que si el juez del Olmo se pasara por los espectáculos en directo de Faemino y Cansado, los mandaba al paredón.

El caso es, ¿cerrará el Juez del Olmo todos los blogs que publiquen la dichosa portada?

Hagamos la prueba. Pásalo.


Aunque sólo sea por las tardes, noches y mañanas de risa que me han proporcionado, se merecen el riesgo.

Y aprovechando la coyuntura, va una por San Ivá, autor del impagable Makinavaja. A él ya no lo pueden imputar por nada, injurias al clero incluídas.



(Por cierto, mañana tempranito me largo a Sicilia a hacer amigos, tal vez a la vuelta- siempre Dios mediante- no pueda escribir aquí -Juez Del Olmo mediante-, quién sabe...)

Pizza, mafia y sol

Mañana a estas horas estaré (Dios mediante) en el aeropuerto esperando para salir a esa ansiada semanita de vacaciones. Me voy a un lugar que todo el mundo dice que está muy bien, una islita en la que podré ver las cosas que aparecen en las fotos que os pongo aquí.

Con el título del post, la información que acabo de dar y las fotos, ya todos sabéis a dónde voy. Perdona, Ángela, pero es que cuando uno puede dar envidia, pues hay que darla.


Van a ser ocho días de calor, caos circulatorio, gritos, indigestiones, pero también de paisajes únicos, vivencias, siglos de historia en cada palmo de terreno, saturación de los sentidos...

Vamos, que los ocho días se van a quedar cortos.
Espero que todo vaya bien y os lo pueda contar (sin demasiados pelos y señales) a la vuelta. Y para los que aún no sepáis dónde voy: aquí lo tenéis:

jueves, julio 19, 2007

La conquista de Boadilla (Cuarta- y última- parte)

Ya está. Llego el momento de hablar de mis últimos conciertos en el Summercase de este año. Quedamos en que acabé de disfrutar el concierto de Phoenix. Tras él, nos cambiamos al escenario de al lado para ver a un grupo de mucho renombre del que me había bajado varios discos: The Flaming Lips. Ejem, ejem. Sinceramente, me pareció una payasada. Mucha luz, mucho papelito de colores, mucho disfraz, pero aquello parecía una actuación exagerada de La Orquesta Mondragón, y Gurruchaga canta mil veces mejor que ese hombre. Lo siento, me pareció un circo sin mucho sentido para tapar una voz que no llegaba.

Vimos (sí, vimos, porque lo de oímos sería mucho decir) apenas tres o cuatro canciones y nos largamos a ver y oír a un grupo que a mi primo y a Galahan les gusta mucho: Astrud. Además de Sr. Chinarro, y si no me equivoco, era el único grupo que cantaba en español de todo el festival. Yo no los conozco mucho, pero los agradecí. A pesar de que el sonido de la carpa sur tampoco es que fuera lo mejor de lo mejor, se disfrutaba esa voz bastante armoniosa y entonada, esas canciones pop de toda la vida, esas letras. Descubrí que me gustaban más de lo que creía y que conocía más canciones de las que creía. A pesar de que el concierto comenzó a vaciarse cuando en el escenario grande tocaban Arcade Fire, los incondicionales de Astrud estaban entregados.

Y entonces llegó lo que se suponía el bombazo del festival, el grupo del año, de la década, del milenio. Sobre esto, quiero hacer una breve reflexión. Me parece que en el aire flota una sensación de que la música popular (pop, rock, etc.) está en decadencia y los críticos (que no son tan malas personas) tienen muchas ganas de que salgan unos nuevos Beatles, unos nuevos Rollings Stones, incluso unos nuevos Nirvana. No por el estilo musical, sino porque quieren que salga un grupo que renueve el espíritu musical, que arrase con todo. Y cada año ponen esa etiqueta al grupo que destaca un poquito, lo que llega a cansar. Ahora le ha tocado a Arcade Fire. No sé cómo son sus dos discos, pero leí un artículo en Rockdeluxe en el que ponían tan por las nubes al grupo, que no pude más que llevarme una gran decepción al verlos en directo. Vaya aburrimiento, vaya canciones más iguales unas a otras, vaya coñazo. Lo siento, pero esto no es crítica con fundamentos, sino con sentimientos, y así lo sentí.

Tras ellos, de vuelta al segundo escenario grande a ver a otro grupo que agota las entradas: Bloc Party. Bueno, ni fu ni fa. Conocía algunas canciones y más o menos me hicieron estar atento, pero tampoco será algo que recuerde como el mejor concierto de mi vida.

De manera que tras ellos, con la espalda dolorida y algunas horas de piedras en las plantas de los pie, decidimos irnos. Sissors Sister me gustan, pero los había visto hacía poco en La Riviera. Mi cama me estaba llamando.

Y eso es todo. A pesar de que el final fue a menos, en general me gustó bastante este Summercase y me lo pasé bien incluso con aquellos grupos que no me emocionaron, al fin y al cabo estaba uno al aire libre con una cerveza (o un agua al final, que había que conducir) en la mano. Hasta el año que viene.

miércoles, julio 18, 2007

Hasta otra, Diana

Que sí, que sí, que me queda la cuarta parte del Summercase, pero hoy es el último capítulo de esta temporada de Hospital Central y, como todos sabéis, el último capítulo de Diana Palazón. No puedo dejar de pasar el día sin decir algo sobre eso.

Antes que nada, encontrar la última secuencia que grabó es fácil, porque es la última del episodio. Y ahora, ¿qué añadir? Como viajé a Guatemala con ellos, es sólo con Diana y con Antonio Zabálburu con quienes he mantenido un contacto personal mínimo (sí, los guionistas no nos prodigamos mucho por los platós). Y bueno, la semana de convivencia con ella fue genial, así que sólo decir que le deseo grandes éxitos (que seguro que los tiene) y mucha suerte con sus próximos proyectos.

El personaje de Laura ha pasado por alegrías y muchas penurias, pero para acabar esta entrada, prefiero hacerlo con la imagen más alegre de la guapísima Diana Palazón (ya sabéis: click, y la imagen se amplía).

Preciosa, ¿verdad?

martes, julio 17, 2007

Chuletas de cerdo al limón

Antes de ir con la cuarta y última parte de la crónica del Summercase, y para no aburrir tanto con el mismo tema, vamos a tomar fuerzas con un plato consistente: las chuletas de cerdo al limón.

Para empezar, aclarar que la guarnición puede ser casi cualquier cosa. Aunque es verdad que lo que quizá más le pegue sean las patatas fritas caseras, como las chuletas ya llenan bastante de por sí, yo he optado por hervir y sofreír unas judías verdes.

Y ahora, pasemos al plato principal. Necesitamos una buena chuleta por persona (yo he hecho cuatro aunque comíamos dos, pero eso no cuenta), sal, pimienta, un limón y un tetrabrick pequeño de nata líquida. Fácil de encontrar todo, ¿no?

Primero, salpimentamos al gusto cada una de las chuletas. Echamos unas cuatro cucharadas de aceite en una sartén y freímos bien las cuatro chuletas, una a una, dos a dos,... según el tamaño de la sartén.

Apartamos las chuletas en un plato tapado para que conserven el calor. Ahora retiramos la sartén para que no salpique y añadimos sobre el mismo aceite de haber frito las chuletas el zumo de un limón entero.

Volvemos a poner la sartén sobre el fuego, añadimos la nata y lo mezclamos todo bien (el que salga lo de Carrefour no es publicidad encubierta, es que la foto salió así).

Ahora damos vueltas y dejamos reducir hasta que no sea tan líquido y presente ya el aspecto de salsa. No es necesario añadir sal, porque ya la llevan las chuletas. Tras un ratito, queda una salsa color carne.

Casi está. Se pueden servir las chuletas y la salsa aparte en una salsera o hacer lo que he hecho yo: mezclarlo todo.

Se acompaña con las judías, y a comer. Plato único pero nutritivo.

Eso sí, yo para beber no lo he acompañado ni con vino, ni con cerveza ni con agua, sino con tres tazas de gazpacho casero. Así que ahora mismo tengo la barriga que parece un balón de baloncesto.

Ya bajará.

La conquista de Boadilla (Tercera parte)

El segundo día lo decidimos tomar con más calma. Reconocido el terreno, no había por qué llegar antes que los músicos. Tras una reparadora siesta, hicimos acto de aparición a eso de las siete y media muy largas. Lo primero, la recogida de tickets. Por cierto, ése es otro tema: ¿Por qué te cobran tres euros por una caña de cerveza en vaso de plástico? ¿Y doce por un cubata también en plástico? ¿Y por qué a la gente que entra con botellas de agua le obligan a quitar el tapón para que no la utilicen de arma arrojadiza si el suelo está lleno de piedras como puños? ¿Y por qué dentro pides una botella de agua y el primer día te la daban con tapón? Para todo esto habrá que llamar a Iker Jiménez, pero sigamos con lo que estábamos, la música.

El segundo día se presentaba a priori (para mí) menos interesante que el primero porque conocía a menos grupos. El primero que fuimos a ver eran, de hecho, unos auténticos desconocidos para mí: Editors. Y volví a recordar uno de los motivos de por qué me gustan los festivales, porque descubro artistas. Editors no es que hagan nada nuevo, pero lo que hicieron me gustó mucho, me encantó su concierto y ya me he hecho con algo de música suya.


Como Lily Allen no nos llamaba demasiado la atención, nos acercamos a la terminal S a ver a otro grupo desconocido: Guillemots. Estos me sorprendieron y sí ofrecieron algo diferente. De hecho, tanto mi primo como yo llegamos a pensar: "este es un grupo para comprarse discos, no para bajarlos". De nuevo un festival me hacía descubrir un grupo, dos en el mismo día.


Tras Guillemots aún dio tiempo de escuchar un par de canciones de Lily Allen y acercarnos al escenario grande antes de que empezara otro grupo desconocido (para mí). Como había poca gente, decidimos pillar un buen sitio sobre la alfombra azul cercana al escenario. Al menos con ella se amortiguaban algo las piedras del terreno.
Poco después empezó el concierto. Eran unos franceses llamados Phoenix. Yo pensaba que ya estos no iban a gustarme. Tres descubrimientos en un día serían demasiado. Y me equivoqué. Probablemente es uno de esos grupos en los que no me hubiera fijado si escucho sus canciones en la radio, pero en directo, volví a pasármelo bien. Mira tú por donde, me lo estaba pasando en grande con grupos de los que no tenia ni idea.


Y aún quedaba mucha noche.

lunes, julio 16, 2007

La conquista de Boadilla (Segunda parte)

Tras un bocata seco y sin mucho "fundamento", volvemos a la arena a ver un poco del concierto de The Jesus and Mary Chain. No conozco su música (mea culpa) y lo que vi tampoco me llegó mucho, sería la digestión made in Summercase.

A continuación, de nuevo a la carpa Sur, donde nos sentamos un rato a esperar que empezara el concierto de un grupo de nuestra juventud: OMD. Y vaya cómo arrancaron. Los tíos querían ganarse al público desde el segundo uno y salieron al escenario casi sin avisar y tocando el Enola Gay. El público, obviamente, se entregó.


La verdad es que todo sonaba un poco antiguo, incluso alguna que otra vez me pareció que quienes allí estaban tocando eran Azul y Negro (por cierto, debían volver, que aquellos años están de moda). Pero no estuvo mal, sobre todo por recordar sus temas más conocidos.

Tras lo antiguo, lo moderno. Volvimos al escenario grande para disfrutar de Kaiser Chiefs. Me resultaron curiosas las pintas del cantante, nada que ver con un ídolo pop. Parece más un colega del barrio con el que ir a jugar al futbito y después tomar unas cañas. Pero estuvo muy bien. Sus canciones son bastante reconocibles y él sabe ganarse al público. Y desde luego sabe hacerse publicidad, porque no sé cuantas veces dijo (en español): "Somos Kaiser Chiefs".


Aún quedaba mucha música. En la carpa Sur estaba sonando !!!, y después en el escenario Oeste tocaban (o hacía cómo que tocaban, que yo no acabo de fiarme) The Chemical Brothers. Pero, no os lo conté, el jueves me había lesionado en la espalda, tengo ya una edad, y había que volver en coche, así que nos pareció oportuno dar por bien finalizada la noche con los bises de Kaiser Chiefs. Y así lo hicimos.

Blogs que hablan sobre el Summercase:

domingo, julio 15, 2007

La conquista de Boadilla (Primera parte)

Domingo por la mañana, se acabó. Ya pasó el Summercase y la verdad es que han sido dos días en que lo he pasado bastante bien, a pesar de las piedras. Lo peor del Summercase-Boadilla, sin duda, es el recinto. Ni un arbolito, ni un metro cuadrado de cesped o algo que se le parezca, ni una sombra... Pero tampoco me ha importado mucho, porque empezaba a una hora en la que el sol no iba a molestar demasiado tiempo y porque la música me ha gustado. A ver, esto no es una crítica musical, que se eso se encargan los profesionales, es casi un diario de a bordo.

Aparcar resultó fácil, lo que es de agradecer (el recuerdo de mi último Festimad es alargado).

Había comprado el "festipack", que era una entrada en la que se incluía un vale para una camiseta. En fin... quien lo haya comprado estará de acuerdo conmigo: para esa camiseta roñosa, mejor que no den nada. Pero bueno, es la típica que acabará como "camiseta de dormir".

Con tanto calor, las primeras cervezas casi se evaporaban en las manos mientras tomábamos contacto escuchando apenas un par de temas de The Hours y de How I became the bomb. Y entonces, temprano pero con ganas, nos acercamos a ver a The Sunday Drivers. Ellos mismos se quejaron del horario que le habían puesto, pero era lo que había. No es la primera vez que los veo en un festival, y volvieron a gustarme. Aquí va lo que grabé de ellos.


Después tocaba hidratarse más y un vistazo a las tiendas de merchandising antes de volver al mismo escenario a disfrutar de un grupo que también había visto antes (en el FIB y en la Riviera): James. De nuevo a pasarlo bien. Impagable la forma de bailar del cantante.


Pulp era un grupo que me gusta bastante, pero el disco de Jarvis Cocker apenas lo he escuchado y tenía la sensación de que el concierto iba a ser aburrido. No cantó nada de Pulp, y aunque me hubiera gustado, entiendo que quiera hacerse un sitio con su nombre. La cosa estuvo colorida y más animada de lo que esperaba. Os pongo aquí un trocito.


Tocaba parón para comer algo. Con las piedras, lo peor del festival. No sé por qué no habían puesto las típicas casetas con comidas del mundo y tenías que conformarte con un bocadillo del peor pan y el peor relleno (y que tardaban una eternidad en darte), pero algo había que comer antes de seguir.

A ver si me atienden, me como el bocata, y sigo en otro momento.

viernes, julio 13, 2007

No estamos solos

A la familia han venido dos tíos más y muchos primos pequeños. Ya no sólo existen TVE, La 2, Antena 3, Telecinco y las autonómicas, desde hace un tiempecito hay que poner platos en la mesa también para los titos de Cuatro, para los de La Sexta en incluso para algunos primos del TDT. Y los tíos cada vez comen más.

Aunque era algo bastante de sentido común, parece que había gente que no se daba por muy enterada. Hoy Vertele lo cuenta: Las grandes cadenas han perdido 7'8 puntos de audiencia en la temporada. Normal.

Cuando empezó esta temporada de Hospital Central algunos de nosotros ya sospechábamos que llegar al 25 iba a ser toda una proeza. Sin embargo, en foros y en algunas conversaciones, no importaba que cada miércoles (todos menos uno hasta ahora), la serie fuera la opción más vista de la noche, lo que más resaltaba era que ya no llegábamos a aquellos treintas del año pasado. Pues claro que no.

En fin, la cosa se va calmando y ya todos nos hemos acostumbrado a esos veintipico. A ver qué ocurre la temporada que viene.

Cita en Boadilla

Esta tarde tengo que acudir a una cita. A algunos invitados los conozco, a otros no, pero espero pasarlo bien. Ya os contaré.

miércoles, julio 11, 2007

Tal como éramos

Ayer, Espoiler nos ofrecía un interesante artículo sobre los Simpson. La premisa, básicamente, es que los Simpson ahora nos hacen menos gracia no porque hayan dejado de tenerla, sino porque los espectadores hemos cambiado. La serie sigue siendo igual de buena, pero son muchos años. Además, eso no lo dice Casciari, quien empezó a ver la serie con, por ejemplo, quince años, tiene ahora treinta y tantos, quien empezó a verla con treinta, ha pasado ya de los cuarenta y cinco.

Recomiendo leer el artículo completo.

martes, julio 10, 2007

El guión de cada día

El otro día hablé del final de A tu lado y en los comentarios un par de personas me pidieron que explicara cómo es el trabajo de un guionista de un magazine de ese estilo. Aunque he pasado por algún que otro programa, sólo he escrito para dos diarios, así que en ellos dos me baso para contarlo.

La cosa empieza tras el café con una reunión de contenidos (en un programa de mañana esta reunión viene a ser poco después de las seis de la madrugada). Los redactores de cada sección hablan sobre las noticias que han llegado de las agencias, sobre las perspectivas de lo que puede pasar, sobre los invitados que van a venir, sobre los que iban a venir pero se han caído, etc., etc.

Con esta información y teniendo en cuenta las secciones fijas del programa (actualidad, entrevista, repaso al reality de turno -Gran Hermano, O.T., etc.-, testimonios, humor,...) se establece un orden, una especie de escaleta que será la que vertebre la emisión del día. Obviamente, a estas horas todo es susceptible de cambiar mil veces antes de que esté en el aire.

Tras esta reunión, el equipo de guión tiene otra en que se reparten las tareas y se piensan alternativas. Recuerdo, por ejemplo, que cuando yo estaba en A tu lado había que entrevistar a Dinio. Se nos ocurrió ponerle un casco de albañil, poner una hormigonera en el plató y que la entrevista se le hiciera mientras con un poco de cemento y unos ladrillos construía una tapia, para verlo trabajar al menos una vez en la vida. Tampoco es que fuera el colmo de la originalidad, pero quedó simpático.

El reparto de tareas consiste en asignar un bloque a cada guionista: uno se encarga de la entrevista al famoso de turno, otro de dar paso y continuidad a los vídeos del bloque de corazón, otro de dar paso y continuidad al vídeo del bloque de repaso al reality, otro u otros de hacer la parte de humor (cuando yo llegué había dos humoristas que después desaparecieron), etc., etc.

Los vídeos no lo montan ni escriben los guionistas, sino l@s redactores/as.

Para los colaboradores (ya sabéis, Kiko, Lydia Lozano y compañía) no se escribe guión, sino que se les informa de qué invitados van al programa y en una reunión con la dirección y los jefes de redacción, se acuerda de qué hablar con ellos. Ellos además, creo recordar, también proponen temas.

No quiero extenderme mucho que no me gustan los post largos. Básicamente lo que se hace entonces es escribir todo a letra Arial 16 para que el guión se pueda cortar y pegar en las tarjetas que lleva la presentadora. Aunque nosotros hubiéramos hecho una batería de preguntas y escrito unos pasos a vídeo más o menos ingeniosos (o eso se intentaba), la verdad es que la mayoría de las veces el guión era más una orientación para seguir un orden que un texto que se siguiera a rajatabla.

Eso sí, cuando ya estaba a punto de imprimirse, cuando ya creía que nos íbamos a comer, siempre ocurría algo, siempre fallaba un invitado o surgía una última hora que nos obligaba a seguir en la redacción. Raro era el día que comíamos antes de las cuatro de la tarde, porque aunque existía una rutina, todo el proceso era bastante dinámico y vivo.

Tras comer, cuando el programa ya estaba en emisión, solía haber un guionista en plató por lo que pudiera ocurrir y los demás nos poníamos a trabajar con las redactoras en el apartado de testimonios del día siguiente, que era lo único que podía cerrarse de un día para otro. Vamos, que sumando horas, salían bastantes.

Aunque he resumido, creo haber respondido a la pregunta de un lector (o lectora) anónim@ y de Sobreunanube.

viernes, julio 06, 2007

Ideas repetidas

Nos han robado el pasado. Ésta canción la bailamos en las discotecas allá por los ochenta, y pronto comenzamos a tararearla a todas horas porque se convirtió en el gingle de un anuncio de unos pantalones, los super pana happy lois. ¿Por qué nos hacen esto? Movistar no va a poder con los míticos Lois, al menos no en el persistente tarareo de mi cabeza.

jueves, julio 05, 2007

De despedidas y contratos relámpago

Ya no queda nada. Se acaba A tu lado. Para los espectadores es sólo el fin de un programa, pero es algo más, mañana varios amigos míos se unen a las listas de INEM. Así es la tele. Sabes que estás en un entorno laboral bastante inseguro, en la que es raro que tengas un contrato que dure más de tres meses, pero de pronto encuentras algo a lo que te agarras durante años y comienzas a comprender un poco qué es eso de la estabilidad laboral. Pero no hay que fiarse, es televisión y todo (salvo Informe Semanal o Saber y Ganar) tiene un final.

Yo también trabajé como guionista de A tu lado. Fue hace tres años y pico, casi cuatro ya. Y ahora que se acaba puedo contar una anécdota sobre cómo fue mi contratación para que quien no trabaje en la tele entienda un poco en qué terreno nos movemos los trabajadores del medio. Puede quedarme un poco largo, no lo sé, pero me lanzo.

Yo me quedé sin trabajo un mes de junio más o menos. Después me surgió alguna posibilidad de trabajar en un programa del corazón, pero había tenido mis primeros escarceos con la ficción y preferí seguir intentándolo por esa vía. Nada. Alguna llamada para alguna prueba (como una para una futura serie que por aquel entonces se llamaba "Aquí no hay quien duerma"), alguna esperanza frustrada, pero nada. Así que cuando tras más de tres meses parado me llamaron de A tu lado para ofrecerme trabajar como guionista, acepté. Hablé con la coordinadora de guión (a la que ya conocía), e inmediatamente pasé a una entrevista con Ramstad que son los que contratan al personal en Tele5. Tuve que rellenar fichas con mi curriculum, responder a preguntas, aceptar las condiciones del contrato (sin firmarlo aún, que no estaba redactado), etc., etc. Todo listo. Empezaba a trabajar tres días después. Pero en la tele (no sé si en otros sectores ocurre lo mismo) nunca empiezas a trabajar con el contrato firmado. Normalmente te lo pasan cuando ya llevas alguna semana metido en faena.

Así que allí me presento yo en mi primer día de trabajo. Me presentan a otros miembros del equipo, al director, a las redactoras, y me explican un poco el sistema de trabajo. Al principio de la mañana se tiene una reunión en la que están los guionistas, las jefas de redacción, el director y subdirectora, producción y realización. Se habla de contenidos y se plantea una especie de escaleta previa con la que todos nos ponemos a trabajar. Ya enterado, veo que todos empiezan a entrar en la reunión, pero que a mí se me acerca la Productora del programa. Me quiere decir algo. Me cuenta que todo es un lamentable error, pero que no van a contratarme. Yo, obviamente, creo que se trata de una novatada y bromeo: "¿Dónde están las cámaras?". Pero ella, muy seria, me dice que no es broma, se me ha contratado estando ella de vacaciones y no ha dado permiso. No van a contratar a nadie. Me quedo de una pieza y le pido explicaciones. Me dice que tiene una reunión, que me espere. Se meten en la reunión de contenidos y me dejan ahí plantado, completamente perdido. Algunas redactoras se acercan a presentarse y yo les digo: "Bueno, encantado, pero acaban de despedirme". También creen que es broma, "qué tipo tan cachondo". "No, no - les digo-os hablo en serio. Acaban de decirme que no me contratan, con lo tranquilito que estaría yo ahora en la cama".

Salen de la reunión y la coordinadora de guión (amiga mía) tiene que sufrir el terrible trago de explicarme que la productora se niega a contratar a nadie, pero que parece que La Quinta Esfera (un concurso que en aquel entonces iba después en parrilla) se iba a caer. Si eso sucedía, A tu lado pasaría a durar una hora más, con lo que necesitarían otro guionista, entonces me llamarían.

Así que me fui a visitar a mis compañeros de Freemantle (donde yo había trabajado antes) que tienen las oficinas cerca de Tele 5, a contar la situación tan surrealista por la que acababa de pasar. Contratado y despedido el mismo día, y ni siquiera me pagaron el autobús...

(Bueno, La Quinta Esfera cayó efectivamente mes y pico después y volvieron a llamarme, pero esa es otra historia que quizá cuente en otro momento).

martes, julio 03, 2007

Próxima cita

Es julio. Dentro de diez días comienza el Summercase. Allí estaré viendo a algunos grupos como éste. Sí, son españoles, son de Toledo, cantan en inglés. Y me gustan, ¿pasa algo?

lunes, julio 02, 2007

La verdad que nos gusta creer

Lo que escribo a continuación no es por ningún afán de defender a una serie de la productora que ahora mismo me tiene contratado. Las series se defienden o no por sí mismas. Pero es que en poco tiempo he leído en dos sitios (en Espóiler y en Hastiado)que Tele5 tuvo la oportunidad de realizar una franquicia de CSI (supuestamente CSI Madrid) y la rechazó para a continuación encargar una adaptación de la italiana RIS.

Espoiler dice:
"Las autoridades de Telecinco tuvieron en sus manos la posibilidad de adquirir la franquicia real de CSI: Crime Scene Investigation. Es decir, coproducir —junto a la CBS— un "CSI Madrid" con todas las letras. Pero prefirieron decantarse por la idiotez, no fuese cosa que (sin querer) les saliese un producto de calidad. Pudiendo hacer una certera endoscopia quirúrgica, prefieren intentar la cutre fotocopia en blanco y negro. Allá ellos".

Y Hastiado:
"Pero lo más divertido es lo que no se cuenta. Y es que Telecinco tuvo en su mano la opción de comprar la franquicia de CSI. Es decir, que igual que hay un "CSI Las Vegas" y un "CSI Miami", podía haber habido un "CSI Madrid" en Telecinco, que hubiera contado además con gran parte del material infográfico, documental y técnico de la serie original, y con el aval de su prestigio y su éxito. Pero por lo visto Vasile, que es avezado y valiente (e italiano, qué coincidencias), apostó por la producción vecina, que para algo semos europeos. Esperemos todos que haya acertado y tengamos pronto una serie como la copa de un pino..."

Lo curioso del asunto es que ninguno cita sus fuentes o dice al menos que las tiene, lo que me lleva a una reflexión. A veces, oímos algo que nos gusta creer que es verdad y ya está, no necesitamos más, no hace falta que nadie nos lo confirme. Si oímos que tal político duerme con un plátano en el culo, da igual que lo desmienta después, siempre nos lo imaginaremos con un plátano en el culo. Si se suelta el rumor de que una famosa actriz se ha liado con Aznar, todos lo creemos. Porque nos gusta creerlo, porque da juego, porque nos afirma en nuestra opinión general de las cosas.

No digo yo que lo de CSI Madrid sea verdad o mentira, no tengo fuentes tan bien informadas, pero sí sé que RIS se hizo en Italia precisamente porque la productora de CSI no quería abrir sucursales en Europa, ellos ya tienen su producto que se vende muy bien en todo el mundo. Y Madrid está en Europa. No sé por qué iban a rechazar un CSI Roma y hacer algo tan poco glamouroso como CSI Madrid.

A mí también me gusta creer que la culpa de todo la tienen los directivos de las cadenas, pero no siempre es así. Supongo que alguna que otra vez usarán el sentido común.

O eso espero.

viernes, junio 29, 2007

La última página

Sin haber visto el capítulo 187 aún y sospechando que cuando lo vea será demasiado tarde para comentarlo (no hay nada más antiguo que lo de antes de ayer cuando de tele hablamos), cumplo mi promesa y os dejo aquí la última página de guión de ese capítulo. He leído por ahí (en el foro de Tele 5 y en el blog de Guillermo) gente preguntando si había salido de algún sitio o incluso comentando la "casualidad" de que las palabras vinieran bien con las imágenes. Bueno, es que para eso estaban. El texto es inventado, se supone que es el prólogo a una novela, un prólogo dedicado de un padre a un hijo al que no ve hace mucho tiempo. Pero la intención era marcar en qué situación están nuestros personajes en este momento de la temporada, cuando nos encaminamos rumbo a su final. El formato en que está escrito no es el habitual de un guión de tele (ya os dejé una muestra hace poco). Os explico por qué está escrito así.

Yo comencé escribiendo vídeos institucionales, corporativos, para convenciones, empresas, organismos oficiales, etc. Algunos eran muy técnicos (incluso en algunos tenía que explicar el proceso de fabricación de abonos químicos), y la mejor manera de poder editar después los vídeos sin ambigüedades ni líos era dividir la página en dos columnas y con un cuadriculado dejar muy claro qué imagen correspondía a qué texto. Como sé por experiencia que este formato es más claro en estos casos, me permití la libertad de escribirlo así. Como veréis no todo se ajusta a como salió después, que para eso el director tiene libertad a la hora de realizar el capítulo, pero en este caso el resultado se ajusta bastante al guión. Para verlo en grande, como siempre, sólo tenéis que pulsar sobre la imagen.


Actualización: Para completar, aquí añado el final del capítulo que alguien ha subido a youtube:

Etimologías supuestas

Aún no me he visto el capítulo, pero supongo que esta tarde, cuando esté en casa, escanearé esa página prometida y la colgaré. Por lo pronto voy a responder a una solicitud de Galahan.

Hace más de dos años puse aquí la receta del salmorejo. Aunque la daba para tomarlo con cuchara, también se puede untar sobre rebanadas de pan tostado y poner encima, por ejemplo, bacalao en aceite, jamón, jamón de pato, salmón ahumado...

Pero la duda es, ¿por qué se llama salmorejo? El otro día conocí una teoría que venía de no sé qué pueblo en la que el término era de la época de la Reconquista (la nuestra, no la del Oeste) y no era más que una incitación a que los "moros" salieran. De ahí: sal, morejo. Sin embargo, el tomate es un producto americano que no comenzó a consumirse en España hasta después del Descubrimiento, con lo que esa teoría cojea un pelín.

Yo no sé el origen del término, pero en el diccionario de la RAE dice que viene de "Salmuera". Si salmuera es en su tercera acepción: "Líquido que se prepara con sal y otros condimentos, y se utiliza para conservar carnes, pescados, etc.", entonces "salmorejo" puede venir de añadir "ajo" a la palabra. Salmuera con ajo, salmorajo, salmorejo. Es una progresión al menos creíble, ¿no?

Por cierto, la primera acepción de salmorejo de la RAE, antes de la andaluza, es "Salsa compuesta de agua, vinagre, aceite, sal y pimienta". Aquí no hay tomate, así que la teoría despectiva cojea, pero tal vez no tanto.

jueves, junio 28, 2007

187. La génesis.

Aún no he visto el capítulo que se emitió ayer, por lo que esperaré a hacerlo para escribrir algo más sobre él y para escanear una página de guión, como hice con el anterior. Pero antes de eso, puedo contar algo sobre cómo nace un capítulo centrándome en éste.

Las continuidades de los personajes vienen marcadas por la pizarra que creamos entre todos, pero de una manera general, apenas cuatro o cinco frases que nos indican, por ejemplo, que Javier está viviendo entre su casa y la casa de su padre y Mónica pasa mucho tiempo sola y vivirá con cierta preocupación el nuevo acercamiento entre Laura y Javier, que, obviamente, la apoya en un momento difícil. Cosas así con cada personaje que debemos respetar para no fastidiar a los guionistas del siguiente capítulo. A veces sí cambiamos alguna continuidad. En este capítulo, otro ejemplo, la continuidad inicial de Teresa consistía en que ella se había apuntado con su marido a unas clases de pintura y se dedicaba a regalar horribles cuadros a todos los médicos, y ninguno sabía apreciar su arte. Pero cuando la trama principal se convirtió en la del avión, creimos que algo tan frívolo no pegaba en una catástrofe así y convertimos a Teresa en el personaje principal de unión entre familiares y médicos.

La trama del niño con Klinefelter es una propuesta de una asociación médica, con la que colaboramos para que se dé a conocer la enfermedad. Y el que haya un accidente de avión fue una propuesta de producción, que contaba con los elementos para hacerlo, después nosotros, sabiendo que teníamos ese arranque, nos inventamos la historia de la mujer que huye con el dinero, la del novelista que va a reencontrarse con su hijo y complicamos la cosa con la posibilidad de que la madre de Javier vaya en ese avión.

La trama de la "falsa madre" fue una propuesta directa del coordinador, que tenía esa historia en la cabeza y quería verla reflejada. Nosotros la desarrollamos y fue Juan Algarra el que se encargó de dialogarla. Porque una vez que la escaleta está aprobada definitivamente, cada uno de nosotros dos se encarga de dialogar tramas completas (aunque si hay que ajustar uno puede quedarse con una secuencia o dos de una trama ajena porque ambos sabemos muy bien de qué va todo el capítulo).

Y el Gaucher se cierra en nuestro capítulo, pero como también en este capítulo se abría un poco más la trama de Vilches y el padre del paciente que murió antes de recibir el trasplante, pues aprovechamos para unir las dos tramas.

Básicamente, ese fue el origen del capítulo. Cuando lo vea (supongo que esta noche o mañana), os contaré alguna cosita más.

miércoles, junio 27, 2007

Spoiler a saco

Como todos los seguidores de Hospital Central sabéis ya a estas alturas, esta noche un avión de pasajeros se estrella. Las causas del accidente no se juegan en el capítulo, sino las consecuencias (como no se juegan las causas de muchos accidentes en general: a nadie le interesa si un camión choca porque tenía la junta de la trócola desgastada o el pistón fundido a no ser que eso sea relevante para la trama).
Sin embargo, yo tengo en mi poder unas imágenes exclusivas sobre lo que ocurría en el avión segundos antes del accidente. Aquí os las dejo.

Claro, el piloto salió a mirar y pasó lo que pasó.

P.S.: Hace poco prometí no usar más la palabra spoiler en este blog, pero es que reventón en el título iba a despistar mucho, y como el lenguaje es un medio para comunicarnos, pues he considerado más oportuno no ser fiel a mis principios, como dijo aquel: "Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros".

Reflexión estúpida

Tengo aquí a mi lado, en el despacho, a un compañero en labores guionísticas dándole golpes a una pelota de playa. La pregunta es, ¿por qué cuando te encuentras con uno de estos diabólicos objetos no puedes parar de darle? ¿Qué tipo de resorte se despierta en nuestra cabeza?

lunes, junio 25, 2007

La vida en un segundo

Esta semana toca hablar de Hospital Central porque se emite un capítulo que vuelve a estar escrito por Juan Algarra y por mí mismo. Como suelo hacer antes de la emisión, hablaré del título: La vida en un segundo.

La frase hace referencia a algo que está presente en muchos de los capítulos de la serie: cómo la vida puede dar un giro radical por algo que sucede en un solo segundo. Un parpadeo y estás vivo, al siguiente, estás muerto. Una curva mal tomada y todo cambia, o el avión en el que viajas sufre un accidente y tu destino (en todos los sentidos) varía radicalmente.

El título, inicialmente, salió de una frase que decía Aimé (en referencia a como cambió su vida por el fatídico accidente en que murieron su mujer y su hija), y aunque creo que la línea de diálogo cayó en alguna versión (aunque ahora no estoy seguro) la frase se mantiene porque pasó a cobrar más importancia (ya veréis por qué).

viernes, junio 22, 2007

Noticias traseras

Acabo de ver en las noticias de Tele 5 que un hombre ha ingresado en el hospital para que lo operen de almorranas. Y el caso es que había más medios de comunicación para cubrir esta interesante noticia. Debe ser que hoy no ha pasado nada en el mundo.

jueves, junio 21, 2007

Aquel disco

Hoy he llegado a casa y me he preparado para ir a correr. Mientras calentaba puse un disco, prácticamente el que me pilló más cerca en la estantería. Se trataba del Poesía Básica de Extrechinato y tú. El disco salió en el 2001, y puede hacer al menos tres años que no lo escuchaba. De repente, ese disco se convirtió en "aquel disco", aquel disco que me trajo recuerdos inconcretos de una época cercana y remota a la vez. Me costó mucho trabajo dejar de oírlo a la cuarta canción para salir a la calle a correr.

Yo suelo correr sin música, sin auriculares, pero hoy me apetecía seguir oyendo algo, así que agarré mi reproductor MP3 y me fui con él. Nuevamente volví a darle al play a la primera carpeta que me pilló, y me transporté. Hoy no he corrido por un parque de Madrid, hoy he corrido por Argentina.

En los veranos (allá inviernos) del 95 y del 96 disfruté de una beca que me permitió pasar allí algún tiempo. Algo de lo que me traje del viaje fue bastante música grabada en cassetes (eso no era delito). Y en mi MP3, hace apenas nada (aún estoy sudando) empezó a sonar Memphis la Blusera. El olor del asado, el acento meloso e hipnótico, el frío intenso de agosto, los boliches, las Quilmes cristal, las palabras desconocidas, los paseos en bicicleta, las chicas argentinas,... todo me ha acompañado mientras corría.

Y sin fumar nada.

Ah, pongo aquí un vídeo de Memphis la Blusera. La Canción es "Rodar o morir" (He cambiado el video que colgué ayer porque se veía y oía mal).

Perdona a nuestros deudores

Paco Clavel..., perdón, empiezo de nuevo.

Según leo, Rouco Varela (ahora sí) ha exigido a la "iglesia roja" de Entrevías que pida perdón públicamente. Parece que lo que hicieron los sacerdotes en aquella iglesia estaba muy feo y era un pecado muy grande.

Vale que cuando uno acepta pertenecer a un club debe aceptar también cumplir con las normas que este club tiene aprobadas, pero precisamente eso de pedir perdón públicamente no es algo que se pueda contar entre las normas de la Iglesia Católica.

De hecho, últimamente anduvo por ahí pidiendo perdón por cosas de hace siglos, pero no le importa insultar a colectivos actuales. Eso sí, como alguien no cumpla lo que ella dice, ¡a la hoguera!

miércoles, junio 20, 2007

Adaptación III

Para mi cumpleaños, mi novia me regaló la serie completa, temporadas uno y dos más especial, de The Office, versión inglesa. El problema es que la había comprado por Amazon USA, con lo que sólo podía verla en el ordenador. Pero, siguiendo el consejo de Guillermo, esta mañana me he comprado el reproductor multizona del Carrefour (aunque a mí me ha costado 30 €, no 23) y hoy me he visto el segundo capítulo en la pantalla de mi tele (el primero lo vi en el ordenador). Como ya me había visto la primera temporada completa de la versión americana, he de decir que creo que han hecho una muy buena adaptación. ¿Por qué? Pues porque se han saltado a la torera los guiones y han captado muy bien el espíritu, pero adaptándolos a sus usos y costumbres.

La americana aprovecha la trama general de la inglesa (posible reestructuración de plantilla, una cámara que lo graba todo como si hiciera un documental...) y toma situaciones de la misma, pero las tramas de cada capítulo son diferentes (bueno, llevo sólo dos, tal vez después la cosa cambie). Y eso me parece un acierto. Si en la inglesa el segundo de a bordo coge la sala de reuniones como despacho propio para interrogar a los empleados en la caza y captura de aquel que ha realizado un montaje pornográfico con la cara del jefe en cuerpo de mujer y dos tipos abusando de ella, en la americana, por lo que pudiera ocurrir, el segundo también se encierra en la sala de reuniones y reivindica ese espacio como despacho propio, pero para averiguar qué pueden rebajar en los seguros.

Eso es una buena adaptación, coger el espíritu, situaciones, ambientes, y hacer un guión completamente nuevo. Otra cosa hubiera sido una traducción.

martes, junio 19, 2007

Incertidumbre perdida

Hay un capítulo de la cuarta temporada de Scrubs en que el Doctor Cox tiene que quedarse de guardia y no puede ver un importante partido de baloncesto, por lo que lo graba y pide a todos que ni se les ocurra contarle el resultado. Quiere llegar virgen a su visionado, mantener la emoción de la incertidumbre.

Hoy, en Allá tú, se entregan los 600.000 euros. Como eso da publicidad al programa, van y lo llevan anunciando desde la semana pasada. Y yo me digo, la única emoción de este concurso es (o eso creía yo) ver hasta dónde es capaz de arriesgar el concursante, lo que mantiene el suspense es la incertidumbre sobre qué hay en la caja, qué pasos va a dar, qué le ofrecerá la banca... Pero hoy eso no existe. El concursante se va a llevar los 600.000 euros. ¿Para qué quiero ver un partido si ya me sé el resultado final?

Sin embargo, la estrategia publicitaria está clara (ya la hizo Antena 3 con el 50x15 y con el Pasapalabra). El dinero que van a dar es mucho, y eso atrae nuestra curiosidad. Pero es que, además, esto deja entrever otra característica de cómo vemos la tele hoy en día. Somos impacientes, cada vez más, cada vez queremos saber más cosas sobre nuestro programa o serie favoritos antes de que se emitan. Ya no importa tanto saber qué va a pasar en cada capítulo, sino cómo nos lo cuentan.

Si entráis después de emisión en el foro de Hospital Central, por ejemplo, aparte de insultos varios a nuestras madres, os encontraréis muchos comentarios no sobre el capítulo, sino sobre el avance del siguiente, e incluso cuando en ONO se emita el siguiente, la gente que no lo ha visto, preguntará por el avance de uno más allá. La incertidumbre desaparece, la sorpresa se esfuma con ella, ya sólo queda desentrañar el mecanismo, nada más.

El exceso de información, en este caso, no nos hace más libres, nos priva de emociones.

P.S.: Sobre el tema de Allá tú, un compañero de trabajo me ha comentado una obviedad en la que yo no había caído. El gran negocio del programa son las llamadas y sms para compartir el premio. ¿Cuántos mensajitos podrán enviarse esta tarde? ¿Cúanto podrá recaudar hoy Tele 5?

lunes, junio 18, 2007

Miedimismo

El "miedimismo" es una palabra que acabo de inventar y que define una enfermedad del urbanita, del ciudadano de hoy en día. Se podría definir fácilmente como "el miedo a uno mismo". Y si lo explicamos un poco más, sería el miedo a quedarse a solas con uno mismo, sin ningún objeto, artículo, dispositivo que nos permita alejarnos lo más posible de nuestros pensamientos. El miedimismista intenta siempre estar ocupado, en contacto con una falsa relación, todo con tal de no verse a solas consigo mismo.

¿A qué viene esto? Pues a que he pasado el fin de semana en mi pueblo y acabo de regresar viajando en AVE. Tres asientos frente a mí había sentado un señor que se ha pasado absolutamente todo el viaje de llamada de móvil en llamada de móvil. No creo que haya estado más de quince minutos (en total, no seguidos) sin hablar. ¿Tenía este hombre muchos amigos con los que inevitablemente tuviera que hablar precisamente en esas dos horas de trayecto? ¿Tenía negocios que atender irresolublemente? Nada de eso. El señor se ocupó de que todos nos enteráramos de qué hablaba porque, además, usaba la función manos libres. Y ha realizado, entre otras, una llamada para preguntar a una persona (no era amiga por el trato que le daba, pero sí conocida) qué era mejor para ir de Atocha al aeropuerto, otra para enterarse de no sé que lío sobre una matrícula en un curso y que al final quedó en que tenía que volver a llamar en septiembre, y alguna más sin ninguna aparente urgencia.

Pero no es la primera vez que me encuentro a un tipo como éste en el AVE. Por eso me he inventado la palabrota que encabeza esta entrada. Imagino que ese hombre no sabe estar consigo mismo, no sabe permanecer perdido en sus propios pensamientos, o sabe, pero tiene miedo a llegar a conocerse.

La sociedad de hoy ofrece muchos medios a los miedimismistas: móviles, i-pods y otros mp3s, revistas, periódicos gratuitos, mp4s,...

Pronto, reconozcámoslo, todos seremos medimismistas.

viernes, junio 15, 2007

Otra vez El Roto

Creo que no hace falta ningún comentario, sólo aclarar que la imagen salió publicada en El País del lunes pasado. Y que se agranda pulsando encima, como siempre.

jueves, junio 14, 2007

Acelerón final

Vuelvo a la novela que estoy escribiendo. Ya comenté que tuve la idea en las navidades del año 2005. Me puse a construir una estructura poco después y empecé a redactar en marzo del 2006.

A principios de este año comenté que iba por la mitad de la escaleta previa, aunque más que escaleta tendría que llamarle estructura. Es cuiroso cómo las ocho páginas de apuntes van transformándose poco a poco en una historia hilada.

Pues en estos momentos estoy terminando el capítulo clave, el del clímax, el capítulo en que todo se aclara. Por primera vez tengo la sensación REAL de que voy a acabar. Tras el que estoy escribiendo ahora, me quedarán solamente tres por escribir (tal vez cuatro), en el que las cosas se precipitan hacia el final. Del clímax, al anticlímax. En menos de un mes, espero, tendré una versión cero. Después quedará un gran repaso a todo, puliendo incongruencias, cambiando detalles del principio que afectan al final, plantando antecedentes que no he plantado... Y tras eso, lo más trabajoso, reescribir todo, cuidar la sintaxis, pulir el lenguaje, dar unidad...

Ahora sí, ahora pienso que para navidades de este año, dos después de tener la idea, tendré la novela lista para su paseo por concursos y editoriales. Ya os contaré qué tal (Dios mediante, que se dice en mi pueblo).

miércoles, junio 13, 2007

Operación triunfo

Para no dejar el blog abandonado, recurro a aquello que comencé hace tiempo: la recopilación de artículos de mi otro blog (en el que conté mi infancia) que tengan que ver de una manera u otra con la tele. Es lo que llamé "Infancia catódica". Aquí va la quinta entrega.

Ya he contado que quedé fascinado por el cine y la televisión desde muy pequeñito. No había serie que no viera ni película de la sesión de tarde a la que no fuera.

Pues bien, como siempre hay gente a la que le gusta jugar con las ilusiones de otra gente, un vecino mío, bastante mayor que yo, me jugó una mala pasada que para él seguramente no pasó de ser una broma sin importancia pero que a mí me afectó bastante.

Ahora que lo pienso este vecino era de la parte alta de la calle, claro, un enemigo... En fin.

Al grano. Como era de todos sabida mi afición a la tele en general y a las series en particular, este enemigo de la parte alta me dijo un día que sabía que iban a hacer una serie nueva, que buscaban a un niño de más o menos mi edad para uno de los protagonistas y que él conocía a alguien que trabajaba en esa serie. Ah, y que había dado mi nombre y me iban a avisar para una prueba.

No sé cuánto tiempo estuve esperando ese aviso. No teníamos teléfono, pero esperaba al cartero ansioso todos los días, cada vez que veía a mi vecino le preguntaba si sabía algo, por las noches mi último pensamiento era para esa serie, por las mañanas mi primer pensamiento era para esa prueba...

Pero nada ocurrió.

Al final, descubrí que todo se había tratado de una broma. Una broma sin importancia para él, una broma que provocó una tremenda desilusión, para mí
.

Está claro que no conseguí ningún papel de actor en ninguna serie, pero escribir en una tampoco está mal, ¿no?.

martes, junio 12, 2007

Metáfora descalza

Hace cosa de un par de semanas o tres volví a ver esa magnífica obra de televisión que es Padre Coraje. En este largo telefilm o corta serie (según se mire) hay una secuencia en que la madre del chaval asesinado comienza a limpiar los zapatos de su hijo como si alguna vez pudiera volver a calzarlos, una bonita y realista metáfora del dolor.

Al ver esta secuencia algo asaltó mi mente, y es la idea de la relación entre los zapatos y la muerte. No sé por qué, pero hay algo que une estos dos conceptos. En una letra flamenca (creo que lo escuché en algún tema de Mártires del Compás) se dice algo así como "Mi mare se ha muerto, quién me va a limpiar los zapatitos míos". Cuando hay un accidente de tráfico con víctimas mortales, siempre aparece un zapato en mitad de la carretera, y si la Guardia Civil ha cubierto algún cuerpo con la manta térmica, el zapato siempre asoma por debajo. De hecho, recuerdo una experiencia personal en que el padre de un compañero de piso venía de Sevilla a Madrid a recoger las cosas de su hijo fallecido en un accidente, y uno de los peores tragos fue sacar sus zapatos vacíos y ya inútiles.

Tal vez porque los zapatos son los que nos pegan a la tierra, o porque es la prenda más difícil de intercambiar y por tanto más personal, pero esa relación fluye de una manera casi imperceptible pero recurrente.

O tal vez la fonética de zapato, tan parecida a la raíz tanato-, tenga algo que ver. No lo sé.

(Por cierto, la fotografía es de Chema Madoz)

lunes, junio 11, 2007

El arte dilatado

Hace unos días puse en los enlaces de la izquierda uno nuevo: Espóiler. Bien, el artículo que publica hoy es de obligada lectura. Ante sus palabras, yo me callo.

Pasen y lean.

sábado, junio 09, 2007

Un recuerdo, una feria y un libro

En mi época de estudiante respondía al menos a uno de los tópicos: no tenía ni un duro. Cualquier compra ajena a la manutención (mi madre ya me lo dijo: "en comida, no mires por el dinero") requería un estudio previo: ¿era necesario?, ¿me gustaba tanto?, ¿disponía de capital?. Y los libros no se excluían de este estudio.

Aunque compraba algunas novelas, la mayoría de mis lecturas las obtenía con el carné de la biblioteca de la facultad y el de las bibliotecas públicas. Pero había una ocasión especial, una vez al año, en que me dejaba los remordimientos en casa, sacaba del banco mil duros o más (cuando yo llegué a Madrid, las paredes de los edificios no estaban decoradas con cajeros automáticos, viejuno que soy) y me iba al parque del Retiro. Era, ¡¡la Feria del Libro!!

Siempre salía de allí con dos o tres novedades bajo el brazo y una sonrisa de satisfacción. Al llegar a casa, abría los libros, olía el perfume a papel y tinta vírgenes y tenía que decidir por cuál de los libros comprados empezar.

Después de tres o cuatro años sin ir, ayer me pasé de nuevo por la Feria del Libro. Por suerte, ahora me puedo al menos permitir comprar libros de vez en cuando, por lo que el ritual de aquellos años de estudiante no estaba presente, pero el espíritu sí.

Los brazos me dolían al llegar a casa tres horas más tarde, me senté en el sofá y fui sacando uno a uno los libros poniéndolos en tres montoncitos: en uno, las novelas (sólo me compré una), en otro, los libros de cine o narración (cuatro) y en otro, los cómics (otros cuatro). Como tenía un par de libros comenzados, ayer no me leí ninguno. Pero esta mañana no he podido resistir la tentación y he abierto la primera página de Billy & Joe, un libro de entrevistas a Billy Wilder y Joseph L. Mankiewicz de Plot ediciones. Y ya está, ya no puedo parar. Ahora nadie puede obligarme a que lo deje para después.

En la primera entrevista a Billy Wilder encuentro perlas como las que voy a copiar:

Hablando del sistema de trabajo en los estudios:
"Todos los jueves debíamos entregar once páginas de guión. Trabajábamos en dos, tres o cuatro películas al mismo tiempo. Nos pasaban de una película a otra y nos hacían reescribir los guiones de otros. Era como una fábrica, una inmensa cadena".

Sobre el cambio de ser guionista a ser también director:
"Escribir es un sufrimiento, es el sudor, es un trabajo agotador. Pero si tienes un buen guión y buenos actores, la dirección es un verdader placer. Escribir un guión es como hacerle la cama a alguien, y luego, ese otro llega y se mete dentro y a ti lo único que te queda es volverte a casa".

Su definición de algunos productores, no los grandes:
"Aquellos que, como no sabían escribir, como no sabían dirigir, como no sabían actuar, como no sabían componer... acababan por estar a la cabeza de todo".

Sobre su forma de dirigir y de acatar los sistemas de producción:
"Como ruedo deprisa y no me regodeo con ejercicios masturbatorios de autosatisfacción egocéntrica, finalmente obtuve el derecho al montaje final: que es lo más que puedes alcanzar".

En fin, que seguiré devorando este libro, porque está claro: cuando Dios habla, hay que pararse a escucharlo.

viernes, junio 08, 2007

Sábado, sabadete

Mañana es sábado. ¿Recordáis qué significaba eso hace muy poco? Era el día de las manifestaciones del PP. Uno empieza a echarlas un poco de menos. Por eso, yo doy una idea e incluso me atrevo a lanzar ya la convocatoria para mañana.

Ciudadanos, mañana, en todas las plazas mayores de todos los pueblos y ciudades de España, a partir de las doce de la mañana, manifestémosnos, porque a Paris Hilton la sacan de la cárcel por motivos de salud. En la cárcel la mujer no se maquillaba, no probaba la comida (encima porque no le gustaba, nada de huelgas de hambre), y no se lavaba y perfumaba. El gobierno ha permitido el chantaje y la ha dejado en libertad (bueno, en arresto domicilario, pero es lo mismo, ¿no?).

Así que nada, mañana, todos a manifestarnos con banderas de Estados Unidos y gritos contra Bush, que está vendiendo el país, coño.

jueves, junio 07, 2007

Los buenos son aburridos

El lunes vi el último capítulo de la primera temporada de Deadwood. Hace tres meses y pico ya comenté que había empezado a verla y que no me gustaba mucho el personaje del bueno.

Confieso que ese personaje ha sido una rémora durante los doce primeros capítulos. Casi cada vez que aparecía, bajaba mi interés. Por suerte, el peso de Deadwood no lo lleva él sino Al, magnífico personaje de un egoísmo sin fisuras (miento, tiene una fisura llamada Trixie).

Sin embargo, en el último (y magnífico) capítulo de la temporada, he disfrutado como un niño con una bicicleta nueva. Sólo HBO y similares pueden atreverse a dar un giro así a un personaje. No cuento nada, pero el bueno, al fin, demuestra ser humano, actúa contra las normas y decide que vivir es eso.

Pronto me lanzaré a la búsqueda y captura de la segunda temporada (previo pago)

martes, junio 05, 2007

Hasta luego, Alicia

Tras haber entregado la primera versión del capítulo 191, vuelvo a tener un rato de relax para retornar a este blog medio abandonado estos días. Y como no puede ser de otra forma en estos momentos, el tema que escojo para volver es, precisamente, Hospital Central.

Todos sabéis a estas alturas que este miércoles se emite el último capítulo en que aparece Alicia Borrachero. Supongo que la mayoría de vosotros sois conscientes de que los capítulos no se graban en orden, sino que se hace un desglose y se agrupan las secuencias según muchos criterios. Creo que ésa es una de las partes más difíciles de ser actor/actriz: en cuestión de minutos te tienes que poner en un estado de ánimo acorde con la secuencia que vas a grabar. Tal vez has grabado la muerte de un familiar, por ejemplo, antes de grabar una discusión con este familiar, y en ese momento te tienes que olvidar que después va a morir y te vas a arrepentir de esa discusión (como siempre hago en estos casos, esto es un ejemplo inventado).

Pues bien, la última secuencia que grabó Alicia Borrachero para Hospital Central no es la última en la que aparece en el capítulo, sino que es una de las primeras, en contreto, la secuencia once. Lo digo sólo como curiosidad para que la localicéis cuando veáis el capítulo. Es una secuencia en la que Vilches habla en rotonda con Aimé y después se encuentra con Cruz y le pregunta por el comité para pasar a hablar de temas personales.

Cuando estéis frente al capítulo y veáis esa secuencia, tal vez notéis la emoción contenida de la despedida.

Pero bueno, aquí (al menos a los guionistas) no nos gusta decir adiós, sino hasta luego.

domingo, junio 03, 2007

Mujeres más que desesperadas

Ando sin mucho tiempo, pero no me gusta dejar esta casa sin barrer, así que os dejo con una parodia de Mujeres Desesperadas hecha por MadTV.